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HISTORIA DE LA EDUCACIÓN

Seminario optativo de la Maestría en Educación Universitaria
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18 enero, 2011

OPUS DEI



Siendo historia del siglo XX y fuertemente identificada con un tipo de educación que ya ha calado hondo en nuestro medio, me parece interesante conocer algo de su historia, con ambas campanas:
Para los que gusten leer la historia oficial de la institución, su sitio es:


Pero también existen sitios críticos. Presentamos a continuación un sitio de la Web construido por ex miembros del Opus Dei, en donde se muestran textos internos (muchos de ellos secretos) de la institución creada por monseñor Escrivá, así como cartas entre el recientemente santificado monseñor y el generalísimo Francisco Franco http://www.opuslibros.org/prensa/carta_escriva.htm y otras personalidades.

Dentro del mismo sitio hay una sección dedicada a documentos internos: http://www.opuslibros.org/documentos_internos.htm
y la interesante sección 'libros silenciados' en
http://www.opuslibros.org/urbano_no_inventes.htm
entre otras secciones.

09 junio, 2009

Jaeger: Cristianismo primitivo y Paideia griega

JAEGER, Werner (1995): Cristianismo primitivo y paideia griega, Madrid: Fondo de Cultura Económica (colección Breviarios) (1ª reimprensión) Recensión Publicada en Internet por García-Valiño, Javier en la web 
Recuperada  8.06.2009
Este trabajo pretende ser una recensión (cuyo núcleo es un resumen objetivo y analítico del contenido) de un pequeño libro del gran helenista alemán Werner Jaeger (1881-1961). El título original de la obra es: Early Cristianity and Greek Paideía, The Belknap Press of Harvard University Press, 1961 (primera edición en inglés). 
Esta recensión versa sobre la traducción castellana de Elsa Cecilia Frost, titulada Cristianismo primitivo y paideía griega, editada por el Fondo de Cultura Económica (en su colección: Breviarios), en Madrid; primera edición en castellano, 1965; primera reimpresión, 1995; 149 páginas. Este libro consta de un prefacio, (pp. 7-8), siete capítulos (pp. 9-140), un índice de los nombres y obras citados (141-147) y el índice general (p. 149). 

18 mayo, 2009

San Simeón Estilita

SAN SIMEÓN ESTILITA

5 de Enero San Simeón Estilita

Nace cerca del año 400 en el pueblo de Sisan, en Cilicia, cerca de Tarso, donde nació San Pablo. (Estilita significa: el que vive en una columna).

De pequeño se dedicaba a pastorear ovejas por los campos, pero un día, al entrar en una iglesia, oyó al sacerdote leer en el sermón de la Montaña las bienaventuranzas, en el capítulo 5 del evangelio de San Mateo. Se entusiasmó al oír que Jesús anuncia: "Dichosos serán los pobres, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los puros de corazón porque ellos verán a Dios". Se acercó a un anciano y le preguntó qué debería hacer para cumplir esas bienaventuranzas y ser dichoso. El anciano le respondió: "Lo más seguro seria irse de religioso a un monasterio".

Se estaba preparando para ingresar a un monasterio, y pedía mucho a Dios que le iluminara qué debía hacer para lograr ser santo e irse al cielo, y tuvo un sueño: vio que empezaba a edificar el edificio de su santidad y que cavaba en el suelo para colocar los cimientos y una voz le recomendaba: "Ahondar más, ahondar más". Y al fin oyó que la voz le decía: "Sólo cuando seas lo suficientemente humilde, serás santo".

A los 15 años entró a un monasterio y como era muy difícil conseguir libros para rezar, se aprendió de memoria los 150 salmos de la S. Biblia, para rezarlos todos cada semana, 21 cada día.

Se le considera el inventor del cilicio, o sea de una cuerda hiriente que algunos penitentes se amarran en la cintura para hacer penitencia. Se ató a la cintura un bejuco espinoso y no se lo quitaba ni de día ni de noche. Esto para lograr dominar sus tentaciones. Un día el superior del monasterio se dio cuenta de que derramaba gotas de sangre y lo mandó a la enfermería, donde encontraron que la cuerda o cilicio se le había incrustado entre la carne. Difícilmente lograron quitarle la cuerda, con paños de agua caliente. Y el abad o superior le pidió que se fuera para otro sitio, porque allí su ejemplo de tan extrema penitencia podía llevar a los hermanos a exagerar en las mortificaciones.

Se fue a vivir en una cisterna seca, abandonada, y después de estar allí cinco días en oración se le ocurrió la idea de pasar los 40 días de cuaresma sin comer ni beber, como Jesús. Le consultó a un anciano y éste le dijo: "Para morirse de hambre hay que pasar 55 días sin comer. Puede hacer el ensayo, pero para no poner en demasiado peligro la vida, dejaré allí cerca de usted diez panes y una jarra de agua, y si ve que va desfallecer, come y bebe." Así se hizo. Los primeros 14 días de cuaresma rezó de pie. Los siguientes 14 rezó sentado. Los últimos días de la cuaresma era tanta su debilidad que tenía que rezar acostado en el suelo. El domingo de Resurrección llegó el anciano y lo encontró desmayado y el agua y los panes sin probar. Le mojó los labios con un algodón empañado en agua, le dio un poquito de pan, y recobró las fuerzas. Y así paso todas las demás cuaresmas de su larga vida, como penitencia de sus pecados y para obtener la conversión de los pecadores.

Se fue a una cueva del desierto para no dejarse dominar por la tentación de volverse a la ciudad, llamó a un cerrajero y se hizo atar con una cadena de hierro a una roca y mandó soldar la cadena para no podérsela quitar. Pero varias semanas después pasó por allí el Obispo de Antioquía y le dijo: "Las fieras sí hay que atarlas con cadenas, pero al ser humano le basta su razón y la gracia de Dios para no excederse ni irse a donde no debe". Entonces Simeón, que era humilde y obediente, se mandó quita la cadena.

De todos los países vecinos y aun de países lejanos venían a su cueva a consultarlo y a pedirle consejos y las gentes se le acercaban para tocar su cuerpo con objetos para llevarlos en señal de bendición, y hasta le quitaban pedacitos de su manto para llevarlos como reliquias.

Entonces para evitar que tanta gente viniera a distraerlo en su vida de oración, se ideó un modo de vivir totalmente nuevo y raro: se hizo construir una columna de tres metros para vivir allí al sol, al agua, y al viento. Después mandó hacer una columna de 7 metros, y más tarde, como la gente todavía trataba de subirse hasta allá, hizo levantar una columna de 17 metros, y allí pasó sus últimos 37 años de su vida.

Columna se dice "Stilos" en griego, por eso lo llamaron "Simeón el estilita".

No comía sino una vez por semana. La mayor parte del día y la noche la pasaba rezando. Unos ratos de pie, otros arrodillado y otros tocando el piso de su columna con la frente. Cuando oraba de pie, hacía reverencias continuamente con la cabeza, en señal de respeto hacia Dios. En un día le contaron más de mil inclinaciones de cabeza. Un sacerdote le llevaba cada día la Sagrada Comunión.

Para que nadie vaya a creer que estamos narrando cuentos inventados o leyendas, recordamos que la vida de San Simeón Estilita la escribió Teodoreto, quien era monje en aquel tiempo y fue luego Obispo de Ciro, ciudad cercana al sitio de los hechos. Un siglo más tarde, un famoso abogado llamado Evagrio escribió también la historia de San Simeón y dice que las personas que fueron testigos de la vida de este santo afirmaban que todo lo que cuenta Teodoreto es cierto.

Las gentes acudían por montones a pedir consejos. El les predicaba dos veces por día desde su columna y los corregía de sus malas costumbres. Y entre sermón y sermón oía sus súplicas, oraba por ellos y resolvía pleitos entre los que estaban peleados, para amistarlos otra vez. A muchos ricos los convencía para que perdonaran las deudas a los pobres que no les podían pagar.

Convirtió a miles de paganos. Un famoso asesino, al oírlo predicar, empezó a pedir perdón a Dios a gritos y llorando.

Algunos lo insultaban para probar su paciencia y nunca respondió a los insultos ni demostró disgusto por ellos.

Hasta Obispos venían a consultarlo, y el Emperador Marciano de Constantinopla se disfrazó de peregrino y se fue a escucharlo y se quedó admirado del modo tan santo como vivía y hablaba.

Para saber si la vida que llevaba en la columna era santidad y virtud y no sólo un capricho, los monjes vecinos vivieron y le dieron orden a gritos de que se bajara de la columna y se fuera a vivir con los demás. Simeón, que sabía que sin humildad y obediencia no hay santidad, se dispuso inmediatamente a bajarse de allí, pero los monjes al ver su docilidad le gritaron que se quedara otra vez allá arriba porque esa era la voluntad de Dios.

Murió el 5 de enero del año 459. Estaba arrodillado rezando, con la cabeza inclinada, y así se quedó muerto, como si estuviera dormido. El emperador tuvo que mandar un batallón de ejército porque las gentes querían llevarse el cadáver, cada uno para su ciudad. En su sepulcro se obraron muchos milagros y junto al sitio donde estaba su columna se construyó un gran monasterio para monjes que deseaban hacer penitencia. 

Tomado del sitio religioso http://www.churchforum.org/ Recuperado 14.5.2009   

05 mayo, 2009

CONSTANTINO

Constantino fue el primer Emperador Romano (306-337) que luchó en el nombre del cristianismo. Ya los cristianos formaban parte o acompañaban a sus tropas. Inicialmente Constantino era uno de los 4 emperadores que se habían dividido el dominio de los vastos territorios imperiales, dos en la parte oriental y dos en la occidental. Las contradicciones y las intrigas los hicieron enfrentar. La primera gran batalla, considerada crucial para la Historia, fue la que libró Constantino contra Majencio, con lo cual debería dirimirse la supremacía entre ambos líderes occidentales. Poco antes de iniciar el ataque, aún superado en número por sus enemigos, Constantino y sus tropas tienen una visión – quizás un meteorito, quizás un aspecto inusual del cielo – formándose en el cielo un signo similar a la cruz cristiana. Se cree que a ello le haya seguido un sueño del emperador donde alguien le dice que use un nuevo símbolo en su estandarte. Así surge el Lábaro, que combinaba la cruz con iniciales del nombre del Cristo. Los acompañantes cristianos de Constantino parecen haber influído en la interpretación final: era una señal de Dios de que debían combatir bajo el signo cristiano. El Lábaro se convertiría desde entonces en el símbolo del ejército de Constantino y luego de Roma.

Después de derrotar a su opositor Maxentius (Majencio) (ahogado en el río Tebere) entra triunfalmente a Roma. La victoria en la batalla sirvió para prestigiar al Dios cristiano y desprestigiar a los dioses paganos, como Júpiter. Poco a poco, quizás por superstición o por comvicción, Constantino fue adentrándose más en el cristianismo y se dejó influir por algunos de los hombres de su entorno que ya eran cristianos. También su madre Elena y su hermana eran cristianas. Su madre emprendería después un viaje histórico a Tierra Santa, donde afirma haber encontrado la auténtica cruz y otros lugares santos. Esto también contribuyó a colocar a Constantino en un lugar preeminente en la historia del cristianismo.

Figura: Constantino y su madre, Elena, con la cruz verdadera (Wiki)

Sin embargo, se cree que Constantino fue bautizado recién en su lecho de muerte. Hasta donde llegó la convicción del emperador es algo muy discutido, pero lo cierto es que sus políticas lo fueron acercando cada vez más a esta religión. Un lema sería muy funcional a sus intereses, especialmente de perpetuarse en la historia como unificador del antiguo glorioso imperio: ‘Un solo Dios, un solo Imperio, un solo emperador (que era él mismo).

Sin embargo, su estrategia era realizar la unificación en etapas. Primero convence a su hermana de contraer matrimonio con uno de los dos emperadores de Oriente – Licinius – con lo cual cierra una alianza que permite a Licinius entablar una guerra en Oriente y quedar como único emperador en esta parte del imperio.

Al mismo tiempo, Constantino empieza impulsando la libertad de cultos (Edicto de Milán, de tolerancia en el año 313) lo cual especialmente servía a los cristianos en franco crecimiento. Luego se irá volcando cada vez más hacia políticas que terminarán consagrando su lema: ‘un solo Dios, un solo emperador’.

Esto va generando resistencia de los patricios, que ven que se abandonan sus dioses por el nuevo culto. Las resistencias y luchas internas van generando un complot, del cual participa su propio cuñado Licinius, recostado en el a

poyo de los paganos; por lo cual el próximo paso será la guerra entre ambos emperadores. La g

uerra iniciada en el año 324, fue realmente una "cruzada". El signo cristiano del “Labarum” infundía temor en las supersticiosas tropas romanas que se enfrentaban con los cristianizados. Aniquiló a las fuerzas de Licinius. La hermana de Constantino, Constanza,  abogó por la vida de su marido, quien es aparentemente perdonado y debe exiliarse en Tesalónica con Constanza y su hijo.

El Concilio de Nicea (Nicaea 325

 dC). Ocho meses después de su victoria militar Constantino dio otro paso en la creación de un imperio cristiano al reunir a centenares de obispos para redactar un testamento de fe, que aún constituye el alma del cristianismo actual. Mientras tanto, un grupo entra a la casa de su cuñado Licinio y lo asesina, corrie

ndo la misma suerte su hijo.

Su hermana Constanza vivió en el Palacio, pero no sabemos si llegó a perdonar a su hermano por el asesinato de su esposo y de su hijo. Entre los otros asesinatos ordenados por Constantino se cuentan el de muchos familiares, como su propio hijo ilegítimo Crispus: Su esposa Fausta muere en circunstancias sospechosas: pocos meses después aparece asfixiada en un baño de vapor, algunos creen que por orden de Constantino. Había sido acusada de adulterio (luego se encontró que era inocente). 

Lactantius (Lactancio) murió antes de ver realizada la visión de Constantino de un imperio cristiano. Muchas de las crónicas de Constantino y de su época provienen de este escriba cristiano que acompañó a Constantino en algunas batallas. La versión oficial de la religión considera a Constantino modelo de virtud y santidad cristiana. Convocar al concilio de obispos de Nicea; Constantino también intervino en la controversia entre Arius, un erudito bien conocido y el ministro de la Iglesia Baukalis, de Alexandría. Athanasius, Doctor de la Iglesia, declaró a Arius hereje. Se dice que Athanasius falsificó una carta con el nombre de Constantino declarando la pena de muerte para todos los que leyeran los escritos de Arius. Constantino lo exilia, solamente para ser perdonado después de su muerte. Athanasius es perdonado por el propio hijo de Constantino, el emperador Constantius II en el año 337.

Bibliografía y material complementario

DUNN, Tim (Productor y Director): Constantino. Producción BBC / Discovery

También puede encontrarse una semblanza de Constantino en el sitio: http://www.angelfire.com/extreme/genio/heroes/constantinoheroe.html

Glosario

Edicto de Milán (tolerancia religiosa) Desde 306 en que comenzó a gobernar la Galia, España y Britania, Constantino -hijo y sucesor de Constancia-, demostró una actitud benévola hacia los cristianos. En 312 derrotó a su rival Majencio en una famosa campaña en la que dijo haber tenido una visión celestial. En el mismo año, este emperador y su colega Licinio, que gobernaba la parte oriental del Imperio. decretaron una serie de leyes por las que concedían la libertad de cultos a todos sus súbditos:  http://www.cristianismo-primitivo.org/siglo_IV/constantino.htm

Lábaro (labărum). Estandarte que Constantino comienza a usar luego de una misteriosa visión, e inspirado por el cristianismo. Se compone de la cruz y el monograma de Cristo, compuesto de las dos primeras letras de este nombre en griego  (χριστóς) :

X = Ji vigésimo segunda letra del alfabeto griego. Los romanos la trasliteraron con ch en palabras tales como  Christus

ρ = Ro.

Aunque la etimología del término lábaro es discutida, se suele aceptar que proviene de laureum (laurel). 

Lactancio. Lucio Cecilio (o Celio) Firmiano Lactancio (c 245 – c 325) escritor latino y apologista cristiano  nacido en el norte de Africa, que acompañó a Constantino en algunas de sus campañas y realiza sus crónicas y comentarios. 

19 noviembre, 2008

Evangelios


Evangelios. Son libros escritos después de la muerte de Jesús por sus seguidores, conteniendo relatos de su vida y ejemplos de sus enseñanzas. Algunos se atribuyen a los Apóstoles, otros a continuadores posteriores. Sin embargo, en ningún caso se ha demostrado fehacientemente su autoría. Los estudiosos bíblicos modernos sugieren que generalmente quienes los escribieron habían utilizado las tradiciones o documentos previos del autor a quien se le acredita el libro, y al momento de publicar conservan el nombre del autor original – costumbre literaria de la antigüedad llamada pseudografía. Cuando la Iglesia mucho más tarde decide realizar una selección de los evangelios, desecha la gran mayoría, eligiendo 4 que considera sagrados, que siguen un orden determinado: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Cada uno parece destinado a un público diverso y relata episodios diferentes que, debido a una custodiada selección, trata de evitar contradicciones. Es así que la iglesia va conformando, en los primeros 4 o 5 siglos de su historia, una imagen de Jesús con claroscuros. Una notable carencia es que en ninguno de los libros admitidos como canónicos se hace referencia al período de Jesus mediante entre su infancia y los 30 años. Es entonces cuando es bautizado por Juan el Bautista y comienza su prédica. Esa ‘juventud perdida’ de Jesús en la actualidad se abre a nuevos estudios y ha dado lugar a numerosas interpretaciones.
El Evangelio según San Mateo es considerado por San Agustín de Hipona como el más antiguo y su original era anónimo, pues no estaba firmado. La datación mayoritaria sitúa a este evangelio en los años 80, debido a que se supone que describe la destrucción del Templo de Jerusalén en el año 70, antes de que ésta suceda; presentada como una profecía que ‘posteriormente’ se cumpliría. La reciente aparición del ‘Evangelio de Judas’ lo convertiría quizás en el documento más antiguo y constituye un revulsivo. También se conocen muchos de los evangelios apócrifos, desautorizados por la Iglesia, que muestran aspectos desconocidos de Jesús, narrando episodios plausibles al lado de otros lindantes con la magia negra.


Figura: Saint Matthew, original del siglo IX (Ebbo Gospels in the Municipal Library, Épernay, France). Muestra a San Mateo escribiendo un evangelio. (Tomado de Wikipedia)

03 junio, 2008

LAS CRUZADAS

CRUZADAS
Este trabajo es una trascripción parcial del video que fue presentado en la clase del 26.05.2008, con agregados y comentarios de la cátedra e información complementaria de Wikipedia y otras fuentes citadas. Las figuras han sido tomadas de Wikipedia.
Figura 1: Matanza de Judíos. Se supone que la imagen representa la matanza de judíos, identificables por sus sombreros, que son asesinados por cruzados.
Figura 2: asedio a Antioquia, de una miniatura de la época medieval.




El contexto social y económico es el del feudalismo, fenómeno que alcanza su plenitud con la caída del Sacro Imperio inaugurado por Carlomagno. Europa está dividida, con gobernantes que tienen parcelas pequeñas, que son laicos y, aunque católicos, no obedecen al poder Papal.
El mundo conocido estaba concentrado en tres esferas de hegemonía:
Ø Occidente (Estados feudales y el poder religioso, ambos aliados pero no siempre en buenas relaciones). Esta gran ‘hermandad’ de naciones se había forjado en el siglo IX sobre los restos continentales del imperio romano, gracias a las campañas militares y religiosas de Carlomagno, el emperador franco que unificó Europa bajo su gobierno. Esta Europa era la que ahora se dividía en feudos.
Ø Bizancio (otrora brillante y ahora en decadencia) con su capital en Constantinopla.
Ø El Islam (en crecimiento y expansión territorial).

Nada más. Los chinos y otras civilizaciones estaban demasiado lejos y mucho no se conocía de ellos. América ‘no existía’. Solamente los vikingos habían recalado en el Norte, probablemente sin conciencia de que se hallaban a las puertas de un continente.
Algunas cosas inquietantes estaban ocurriendo por el frente Oriental y Sur. En 1076 los turcos selyúcidas (llamados así por su mítico líder Selyuk) habían conquistado Jerusalén, después de conseguir todas las ciudades del Mediterráneo Oriental y la mayor parte de Asia Menor. Hasta entonces estos territorios pertenecían al Imperio Bizantino, cuya capital, Constantinopla, se erigía como la ciudad más próspera y poderosa del mundo conocido, aunque ahora el poderío político y militar se encontraba en decadencia extrema. Los turcos habían derrotado estrepitosamente a los bizantinos y se habían hecho con el control del interior de Anatolia, que hasta entonces había sido la principal área de producción de cereales y caballos del Imperio. Desde allí amenazaban con expulsar a los bizantinos de sus escasas posesiones restantes en la Península. Cuando sube al trono bizantino el general Alexius I (Alejo) Comneno, decide hacer frente a la amenaza turca. Pero para ello necesitaba la ayuda de Occidente, que contaba con un ejército mercenario muy capaz.
La idea de una alianza militar entre todos los países de la Europa cristiana con el fin de atacar a un enemigo común, hasta entonces inaudita, comenzó a gestarse en marzo de 1095, durante el Concilio de Piacenza. Ante una nutrida concentración de obispos franceses, borgoñones e italianos (su número era tal que la reunión tuvo que realizarse a las afueras de la ciudad), Urbano II recibió la visita de un embajador del emperador bizantino, que pedía ayuda contra los turcos.
Urbano garantizó su apoyo a los bizantinos y concibió la idea de arrebatar Tierra Santa a los selyúcidas, poniéndola bajo el mando de europeos occidentales. En 1095 convocó el Concilio de Clermont, al que acudieron en su mayor parte clérigos y laicos de origen francés (más precisamente francos), con el fin de dar a conocer su proyecto. Los asistentes se dejaron seducir por las arengas de Urbano, quien al final del Concilio pronuncia un encendido discurso, postulando que Dios había elegido a Francia como guía de la Cristiandad para liberar las tierras sagradas de Canaán del yugo de los infieles musulmanes, en un proceso en el que todo aquél que participase vería perdonados sus pecados y sería recompensado a su llegada a Palestina con fértiles tierras ricas en leche y miel. Cuando preguntó a los asistentes si pondrían su espada al servicio de Dios, toda la audiencia contestó con un sonoro Dieu le veut! ("¡Dios lo quiere!") que a partir de entonces se convertiría en el grito de guerra de los cruzados.
De este famoso discurso de Urbano hay varias versiones de personas que lo presenciaron, que pueden consultarse en la web (ver abajo). Aunque existen algunas variaciones entre ellas, coinciden en el sentido de incitación a la Guerra por mandato de Dios.
In 1094 or 1095, Alexios I Komnenos, the Byzantine emperor, sent to the pope, Urban II, and asked for aid from the west against the Seljuq Turks, who taken nearly all of Asia Minor from him. At the council of Clermont Urban addressed a great crowd and urged all to go to the aid of the Greeks and to recover Palestine from the rule of the Muslims. The acts of the council have not been preserved, but we have five accounts of the speech of Urban which were written by men who were present and heard him.
Tomado de Medieval Source Book: http://www.fordham.edu/halsall/source/urban2-fulcher.html
La organización de la Cruzada (sería la Primera) sirve a Urbano para convocar a los dispersos caballeros detrás de una causa que servía a la Iglesia y, en definitiva se alistaban por su llamado. La promesa era la salvación eterna sin purgatorio, pero para los que llegaran a la tierra a reconquistar, la riqueza de una tierra fértil.

Adelantándose a esta lucha en el extranjero contra los musulmanes, muchos fanáticos comenzaron en la misma Europa una matanza contra los judíos, arrebatándoles sus bienes y repartiéndose el botín.
























La Cruzada es emprendida al año siguiente por diversos contingentes de caballeros, soldados, clérigos y campesinos europeos, que se irían reuniendo junto a Constantinopla, en el extremo Oriental de Europa. Allí se juntan los ejércitos de Bohemundo de Tarento, Godofredo de Bouillon (devoto creyente), su hermano Balduino de Flandes (un oportunista), Roberto de Normandía y Raimundo de Tolosa.
La mayoría eran franceses (el francés se convertiría en lingua franca de los cruzados y sus futuros estados en Oriente Próximo), aunque también había normandos y flamencos en gran número. Los cruzados llegaron a Constantinopla, tomaron Nicea, expulsaron lentamente a los turcos de Anatolia (que fue devuelta a los bizantinos) hasta llegar a Antioquía y conquistarla (La figura representa el asedio de dicha ciudad)
Bohemundo será el nuevo señor de Antioquía.















































La ciudad de Maarat se encontraba a tres días de marcha. Sería el próximo objetivo. Es sitiada y va cediendo ante la presión de los francos. El relato lo conocemos de la mano del historiador Ibn-al-Atir:
Llega la noche del 11 de diciembre y los frany[1] aún no se atreven a entrar en la ciudad; los notables de la ciudad se ponen en contacto con Bohemundo, que está a la cabeza de los asaltantes. El jefe franco promete a los habitantes perdonarles la vida si detienen la lucha y se retiran de ciertos edificios. Aferrándose desesperadamente a su palabra, las familias se agrupan en las casas y en los sótanos de la ciudad y esperan temblando durante toda la noche. Al alba llegan los frany: es una carnicería. "Durante tres días pasaron a la gente a cuchillo, matando a más de cien mil personas y cogiendo muchos prisioneros". Está claro que las cifras de Ibn-al-Atir son fantasiosas pues los habitantes de la ciudad apenas eran diez mil. Pero el horror en este caso no reside tanto en el número de víctimas como en la suerte que les estaba reservada.
"En Maarat, los nuestros cocían a los paganos adultos en las cazuelas, a los niños en espetones y se los comían asados".
Esta confesión pertenece al cronista franco Raul de Caen. El cronista Osama Ibn Munqidh, nacido tres años antes de estos acontecimientos en la vecina Shayzar, había de escribir un día:

Cuantos se han informado sobre los frany ya han visto en ellos a alimañas, que tienen la superioridad del valor y del ardor en el combate, pero ninguna otra, lo mismo que los animales tienen la superioridad de la fuerza y la agresión.

¿Se comieron los invasores occidentales a los habitantes de Maarat con el sólo fin de sobrevivir? Así lo afirmarán sus jefes al año siguiente en una carta oficial al Papa: Un hambre terrible asaltó al ejército en Maarat y lo puso en la cruel necesidad de alimentarse de los cadáveres de los sarracenos. Pero tales afirmaciones parecen hechas a la ligera, pues los habitantes de la región de Maarat asisten, durante ese siniestro invierno, a comportamientos que no se explican sólo por el hambre. Ven a bandas de frany fanatizadas, los tafurs, que se diseminan por la campaña clamando a voz en cuello que quieren comer la carne de los sarracenos. ¿Caníbales por necesidad? ¿Caníbales por fanatismo? A este respecto, sigue siendo un horror sin par una frase del cronista franco Alberto de Aquisgrán, que participa personalmente en la batalla de Maarat:
"¡A los nuestros no les repugnaba comerse no sólo a los turcos y a los sarracenos que habían matado sino tampoco a los perros!".

Los relatos que se refieren a los actos de canibalismo cometidos por los ejércitos francos en Maarat en 1098 son numerosos –y concuerdan– entre los cronistas francos de la época. Hasta el siglo XIX, aún aparecen con todo detalle en los escritos de los historiadores europeos como Michaud en Histoire des croisades y Bibliographie des croisades, hacia 1822. Por el contrario, en el siglo XX estos relatos –¿misión civilizadora obliga?– generalmente se ocultan. Grousset, en los tres volúmenes de su Histoire ni siquiera los menciona; Runciman se limita a una alusión: «reinaba el hambre…. El canibalismo parecía la única solución».

Finalmente los francos se dirigieron hacia el sur para poner sitio a Jerusalén, la meta de la aventura. Urbano II procuró mantenerse informado de los avances de la empresa tan pronto como fuera posible, pero murió finalmente en Roma en 1099, 14 días antes de que los cruzados pudieran superar las defensas musulmanas y tomaran definitivamente Jerusalén.

La "Cristianización" de Sicilia y Campania
Casi tan ambiciosa como la proclamación de la Primera Cruzada en Oriente fue la política de Urbano II de cristianizar el sur de la Península itálica y Sicilia. La mayoría de los habitantes de estas regiones ya eran cristianos, si bien no reconocían al Patriarca de Roma sino al de Constantinopla y seguían el rito griego en lugar del latino. En Sicilia, tras varios siglos de dominación musulmana hasta su conquista por los normandos en 1061, existía también una pequeña comunidad islámica.

Bibliografía y Sitios en la web
Internet Medieval Source Book. Fordham University Center for Medieval Studies. Excelente material (en inglés) http://www.fordham.edu/halsall/sbook.html
Bohemundo de Tarento. Interesante biografía de quien fue quizás el verdadero líder de la I Cruzada http://es.wikipedia.org/wiki/Bohemundo_de_Tarento
Godofredo de Bouillon,
Balduino de Flandes,
Roberto de Normandía
Raimundo de Tolosa
MAALOUF, Amin (1983): Las cruzadas vistas por los árabes. (Les croisades vues par les Arabes) http://es.wikipedia.org/wiki/Las_cruzadas_vistas_por_los_%C3%A1rabes Escritor libanés; ensayo histórico sobre las cruzadas desde el punto de vista de los historiadores musulmanes. Maalouf contrasta también a menudo el punto de vista cristiano sobre hechos como el canibalismo de los cruzados en Maarat. Imprescindible para explicar el mundo musulmán en esa época. En el epílogo esboza las razones de por qué el mundo musulmán, a pesar de ser el vencedor en las cruzadas, pierde, sin embargo, a partir de entonces la dinámica histórica en favor del occidente cristiano. Las razones que aporta el autor son las siguientes:
A) Los árabes padecían, desde antes de las cruzadas, determinadas taras que la presencia franca quizá agravó, pero que no creó de la nada. El pueblo del Profeta había perdido, desde el siglo IX, el control de su destino: la mayor parte de los gobernantes no eran árabes; también los guerreros ya no eran árabes.
B) La incapacidad de crear instituciones estables: toda monarquía estaba amenazada con la muerte del monarca, toda transmisión de poder provocaba la guerra civil. Además, no existía límite alguno para el poder arbitrario del príncipe.
C) Durante todas las cruzadas, los árabes se negaron a abrirse a las ideas de los occidentales, mientras que los occidentales siempre se han beneficiado de los adelantos de la civilización musulmana: transmisión de la herencia griega, conocimientos científicos, industria, agricultura.
D) Con las cruzadas, el mundo musulmán se encerró en sí mismo, asediado por doquier. Se volvió friolero, defensivo, intolerante y estéril. A partir de entonces el progreso, el modernismo, será algo ajeno, y en los estados musulmanes se han dado fases de occidentalización forzada y fases de integrismo a ultranza fuertemente xenófobo.
Urbano II. Discurso de Urbano II en el concilio de Clermont de 1095 según Fulcher (Fulquerio) de Chartres Gesta Francorum Jerusalem Expugnantium http://www.geocities.com/Paris/Opera/2226/urbanoesp.htm


Glosario

Frany. Deformación del gentilicio franc con el que los francos, y por extensión los occidentales, eran conocidos por los mulsumanes.

Lengua franca (lingua franca) idioma adoptado para un entendimiento común entre personas que no tienen la misma lengua materna. Puede ser una mezcla o contaminación natural de varios idiomas, una lengua artificial que contenga palabras y expresiones fáciles para entender en distintos idiomas (como el esperanto) o una lengua de un país hegemónico – en una época el francés como ahora el inglés –. En las cruzadas la lengua franca era la hablada por los franceses.

Maraat. Canibalismo. Ver Antropofagia cristiana medieval by Ganz Francisco

Sarracenos (sarakenoi). Nombre que se daba en la Antigua Grecia a las tribus nómadas del centro y norte de Arabia. Los romanos establecidos en la provincia de Arabia Pétrea tuvieron trato con dicho pueblo, al que denominaba sarraceni. Este fue genéricamente, el nombre con que la cristiandad llamó a los árabes, cuya fuerza central de expansión fue la religión islámica.

Turcos. Comprendían varias tribus, como los selyúcidas o Seljuq (llamados así por su mítico líder Selyuk). Se incorporaron al Islam, y luego cobijaron a otras tribus turcas y las convirtieron, como la de los otomanos (con su líder Osman), guerreros que se irían apropiando del territorio y darían el asalto final a Constantinopla, poniendo final cronológico a la Edad Media.

16 agosto, 2007

Bula Subliminis Dei








El descubrimiento y la conquista pusieron a prueba los principios religiosos, morales y éticos de los europeos.

Una pregunta crucial: ¿Tenían alma los salvajes?

Una toma de posición papal de tremenda importancia para resolver este acertijo es la Bula Subliminis Dei.
Fue escrita por el Papa Paulo III en 1537, con el fin de resolver el asunto candente de la humanidad de los indios novohispanos. Debido a las diferencias entre las partes contendientes en este tema, era necesario tomar en cuenta el parecer papal sobre este asunto, pues el descubrimiento de los nuevos dominios españoles y sus habitantes exigía su definición legal. Por eso el Papa Paulo III recurre a la sublimidad divina para sustentar la humanidad de los indígenas novohispanos, en el mismo grado de perfección posible que la de los demás hombres.

Un análisis de esta Bula y su contextualización publicada por Armando Barrañon en el nº 34 de 'Razón y Palabra' ´de México, se puede encontrar en el sitio:

Figura: el Papa Paulo III en una pintura al óleo sobre lienzo de Tiziano (año 1543). Se ha destacado en esta pintura la captación psicológica de su personaje, donde Paulo III se nos muestra como un hombre desconfiado, cansado pero con la mirada inteligente y despierta. Mientras, las elegantes manos se agarran con fuerza al sillón, indicando su rechazo a abandonar el poder.

03 julio, 2007

Inquisición: Auto de Fe en la Plaza


Auto de fe (acto de fe). Ceremonia de la Inquisición donde solemnemente se castigaba o perdonaba a los condenados por herejía, solemnizando su retorno al seno de la Iglesia (en la mayor parte de los casos) o su castigo como hereje impenitente. Podían ser privados (particular) o públicos (auto general). Con el tiempo ganaron en solemnidad, con multitudinaria asistencia de público, en medio de un ambiente festivo, hasta convertirse en un espectáculo barroco, con una puesta en escena calculada para causar el mayor efecto. Solían realizarse en un espacio de grandes dimensiones, generalmente en días festivos. Los rituales empezaban la noche anterior (“procesión de la Cruz Verde”) y duraban a veces el día entero. En la procesión, al igual que en una representación teatral, los personajes que participaban en el Auto de fe, vestían de acuerdo con su cometido y categoría, con normas en cuanto al orden y distribución de los participantes. Los reos eran conducidos de madrugada desde la prisión de la Inquisición hasta la capilla del Santo Oficio de donde salía formada toda la procesión. La cruz verde, símbolo de la Inquisición, iba a la cabeza de la comitiva enarbolada por el fiscal del Tribunal que solía marchar a caballo. Detrás de él, a pie, caminaban los reos reconciliados portando cirios encendidos en señal de penitencia. A continuación iban los frailes dominicos precediendo a los reos relajados, es decir, a los condenados a muerte.
Estos reos iban vestidos con una especie de poncho bendecido llamada sambenito, pintada con escenas del infierno, con terribles llamas y figuras de condenados. En la cabeza soportaban la coroza o capirote, un cucurucho grotesco y humillante pintado con símbolos infernales. En la figura, un cuadro de Goya, representando un penitente con el sambenito ante la Inquisición.
El sambenito a menudo era expuesto públicamente tras la ejecución de la sentencia para que sirviera de memoria y ejemplo.
Hay conocidas pinturas de los autos de fe, como la de Pedro Berruguete de 1475 y la de Francesco Rizzi (Museo del Prado) (en la primera figura, obtenida de Wikipedia) que representa la Plaza Mayor de Madrid el 30 de junio de 1680: este acto es narrado con todos sus detalles en el sitio: http://club.telepolis.com/pastranec/interesantes/autofe.htm. El último auto de fe público en España (siglo XIX), el hereje fue condenado a ser ejecutado en la horca y quemado después, en Valencia. Pero como ya en aquellos tiempos no se consentía ese espectáculo, la sentencia dispuso que no fuese quemado de forma real, sino que las llamas se pintaran en un cubo, dentro del cual estaría el cadáver, el cual sería arrojado al río.

Inquisición.

Inquisición. (Inquisitio Haereticae Pravitatis Sanctum Officium). Término genérico que hace referencia a varias instituciones dedicadas a la supresión de la herejía en el seno de la Iglesia Católica. La Inquisición medieval, de la que derivan todas las demás, fue fundada en 1184 en el sur de Francia para combatir la herejía de los cátaros o albigenses. La misma se implantó más adelante en el reino de Aragón (primera Inquisición estatal). En la Edad Moderna, con la unión de Aragón con Castilla, fue extendida a ésta con el nombre de Inquisición española (1478-1821), bajo control directo de la monarquía hispánica, cuyo ámbito de acción se extendió después a América. También se distinguen la Inquisición romana (1542-1965) y la portuguesa. El cargo de inquisidor fue confiado a franciscanos y dominicos, a causa de su mejor preparación teológica y su supuesto rechazo de las ambiciones mundanas, bajo dirección pontificia. En los inicios la pena habitual era la excomunión. Cuando los emperadores romanos adoptan el cristianismo (siglo IV), los herejes serán enemigos del Estado, aunque la Iglesia en general desaprobaba en ese momento los castigos físicos. En el siglo XII, en respuesta al resurgimiento de la herejía de forma organizada, se produce en el sur de Francia un cambio de opinión dirigida contra la doctrina albigense, por sus concepciones en relación al matrimonio y otras instituciones. El papa Inocencio III organiza una cruzada y promulga una legislación punitiva contra ellos (confiscación de sus bienes, prisión perpetua o pena de muerte). La Inquisición funcionaba con actos rituales de evidente eficacia intimidatoria: edictos de fe, edictos de gracia, autos de fe (ver glosario), etc., además de las condenas a prisión o la hoguera. Inocencio IV autorizó la práctica de la tortura para extraer la verdad de los sospechosos, herramienta usada eficazmente por la Inquisición española y la romana. http://www.geocities.com/CapitolHill/Lobby/2679/inquisic.htm. La Inquisición romana, ‘Sagrada Congregación de la Romana y Universal Inquisición’ luego llamada Congregación del Santo Oficio, fue creada en 1542, ante la amenaza del protestantismo, por el Papa Paulo III. Diferente de la Inquisición medieval, ya que era una congregación permantente de prelados que no dependía del control episcopal y su ámbito de acción se extendía a toda la Iglesia Católica. Su tarea era defender la fe, examinar y proscribir los errores y falsas doctrinas, persiguiendo a numerosos sospechosos de heterodoxia, entre los que se encontraban varios miembros de la jerarquía eclesiástica. En 1600 fue condenado y ejecutado Giordano Bruno. En 1633 fue procesado y condenado Galileo. En 1965, Paulo VI reorganizó el Santo Oficio, denominándolo Congregación para la Doctrina de la Fe. Una pintura de ‘El Greco’ originó una potente novela de Stefan Andres sobre la Inquisición (‘El Greco pinta al gran inquisidor’ (1936).
La relación del 'Greco' con la Inquisición fue obviamente conflictiva.

26 junio, 2007

Hus, Concilio de Constanza


Hus, Jan. (1369-1415) Sacerdote, Predicador reformista checo, precursor del protestantismo. Fustigaba la relajación moral del clero. Participó en el movimiento político-social surgido de la escuela de predicadores de Milia de Kromeriz, que defendían un retorno al cristianismo primitivo y oposición a la jerarquía. Fue rector de la Universidad de Praga. Impulsó un movimiento cristiano (husitas) basado en las ideas de John Wycliff. Los Husitas se multiplicaron en momentos en que la Iglesia sufría el Cisma de Occidente, cuando ejercían dos papas, a los que en 1409 se agregó un tercero. Alejandro V, que condenó el movimiento husita y excomulgó a Jan Hus. Convocado el Concilio de Costanza con el fin de reunificar a la Iglesia católica, Hus acudió a defender sus puntos de vista, pero fue condenado allí a morir en la hoguera y el 6 de julio de 1415 fue quemado vivo. Antes de ser quemado, Hus dijo al verdugo: "Vas a asar un ganso (hus significa ganso en lengua bohemia), pero dentro de un siglo te encontrarás con un cisne que no podrás asar." Se identifica a Lutero con esta profecía (102 años después clavó sus 95 tesis), y comunmente se lo suele identificar con un cisne. Sus escritos le ganaron un lugar importante en la literatura checa. Se le ha dedicado un conjunto escultórico en la Plaza de la Ciudad Vieja (Staroměstské náměstí) de Praga. En 1999, el Papa Juan Pablo II reconoció que "Hus es una figura memorable por muchas razones, pero sobre todo su valentía moral ante las adversidades y la muerte... Siento el deber de expresar mi profunda pena por la cruel muerte infligida a Jan Hus y por la consiguiente herida, fuente de conflictos y divisiones, que se abrió de ese modo en la mente y en el corazón del pueblo bohemio".
Figura: quema de Ian Hus en la estaca, en el concilio de Constance (Wikipedia)

10 junio, 2007

No creo ... pero que las hay las hay ...

(Imagen robada del sitio: Herencia cristiana)

Malleus Maleficarum (Martillo de Brujas en latín) es el más importante tratado acerca de brujas, publicado en Alemania en el siglo XV (1486) por dos inquisidores dominicos (H. Kramer & J. Spranger) y tuvo un impacto profundo en los juicios por brujería durante dos siglos.

Es la culminación de una larga tradición medieval de tratados sobre el tema, como el Formicarius de J. Nider.

El propósito principal del ‘Martillo de Brujas’ era la refutación sistemática de todos los argumentos en contra de la realidad de la brujería, refutando a todos aquellos que expresaran el más leve escepticismo acerca de su existencia real, probando que las brujas son más frecuentemente mujeres que hombres (era como sospechábamos: nota del editor) y con el propósito de educar a los magistrados en los procedimientos para poder descubrirlas y apresarlas. [Los inquisidores Dominicos alegaban estar facultados por el papa Inocencio VIII). http://en.wikipedia.org/wiki/Maleus_Maleficarum Se puede encontrar la versión completa en http://www.herenciacristiana.com/malleus.html


Es interesante detenernos sobre el formicarius, un texto de la Edad Media que plantea algunas hipótesis sobre el fenómeno de la brujería. Firmado por Johannes Nider (1380-1438) describe santos y heréticos, visiones, revelaciones, fenómenos de posesión y simulación, virtudes extraordinarias y pecados mortales, trabajos de milagros, etc. En un trabajo reciente: (‘Between angelic visions and shamanistic trance: the Witches’ Sabbath in the Formicarius of Nider’) Gábor Klaniczay, para explicar la extraordinaria significación del trance religioso en estas historias, se propone examinar la hipótesis de una correlación entre chamanismo, éxtasis religioso y la emergencia de creencias en cuestiones diabólicas, siguiendo el original esquema conceptual de Nider, quien yuxtapone visiones del cielo con las de origen diabólico.

Los textos completos del Formicarius (inglés y francés) y el trabajo de Klaniczay se encuentran disponibles en el enlace http://medievales.revues.org/document710.html

05 junio, 2007

ESCOLASTICISMO



ESCOLASTICISMO
Bowen, J. :
La edad del Escolasticismo,
Tomo II, capítulo V, pp 197-245.
(Resumen y notas JCP para uso interno de la cátedra)
Figura: Busto de Aristóteles (Tomado de Wikipedia)
Comienzos de la controversia
Disputa sobre Aristóteles

En la segunda mitad del siglo XIII, las universidades europeas, especialmente las controladas por el papado, se vieron envueltas en una violenta disputa. El centro era París, donde se discute el derecho a enseñar las nuevas ideas de Aristóteles recién conocidas. Según algunos, entre ellas la metafísica y la filosofía natural eran heréticas. La aceptación directa equivalía a dar por tierra con la base metafísica agustiniana, mermando la autoridad de la iglesia y dando pie a una explicación naturalista y racional del universo. La controversia se llamó escolástica por haberse desarrollado en las escuelas y por hombres de escuela.
Frente a diferentes desafíos a la Iglesia por parte de las autoridades del imperio, era imperativo para aquélla entenderse con la universidad. Para ello debía alentar a sus elementos conservadores y brindarles acceso al poder político. El debate sobre Aristóteles ponía en juego el futuro de la Iglesia.

Órdenes mendicantes
Franciscanos y dominicos
(pag 199)
La Iglesia influía directamente en la universidad de París. Nominalmente sujeta al obispo, los maestros de teología eran ortodoxos que se oponían al clero secular de la facultad de artes. En la facultad de teología los maestros seculares habían sido reemplazados por franciscanos y dominicos, ortodoxos militantes. Estas órdenes tuvieron su origen durante el período turbulento de las herejías valdense y albigense, en los primeros años del siglo XIII; Los dominicos en particular nacieron para oponerse con el problema cátaro. Las órdenes se convirtieron por su austeridad y pobreza en herederas de las reformas monásticas de Cluny (siglo X) y Claraval (XI).
Las órdenes ocuparon un lugar importante en la Iglesia y se interesaron particularmente por la educación. Acabaron dominando la universidad de París.
Francisco de Asís con sus seguidores trataron de llevar una vida comunitaria semirrecluída y ascética, designándose a sí mismos como frailes menores (frater= hermano). Su regla fue aprobada por Inocencio III en 1210. No les interesaba demasiado el trabajo. Con respecto a la educación lo que llama la atención es que las propias reglas prescribían no dar instrucción a los ignorantes, sino que dirigieran sus esfuerzos a poseer el espíritu de Dios. Pero las necesidades de los tiempos acabaron por provocar una división, en cuanto un grupo de ellos (los conventuales) reconocieron la necesidad del estudio y las actividades intelectuales, contra el grupo espiritual, que pretendía seguir la regla al pie de la letra. Los conventuales fundaron escuelas donde podían llevarse a cabo estudios completos de artes liberales. De sus aulas salieron Juan de Fidanza (llamado Buenaventura) y Roger Bacon, ambos plenamente en el siglo XIII.
Domingo de Guzmán era castellano. Conoció a los albigenses y creyó en sinceridad, así como en la necesidad de convertirlos por la persuasión y no por la fuerza. Fundó la orden de los predicadores (Fratres Praedicatores) cuya misión sería viajar predicando la ortodoxia, haciéndolo con el ejemplo.
Abrazaron el ideal de pobreza, pero la humildad no fue su característica. Reforzaron su capacidad de persuasión con estudios de elocuencia, manifestando una marcada predilección por los debates teológicos e intelectuales de todo tipo, llegando a convertirse en el ala militante de la Iglesia desde el punto de vista intelectual.
Los dominicos fundaron sus propias escuelas que enseñaban las artes liberales. Algunas llegaron a tener gran nivel, como la de Colonia, donde enseñó Alberto Magno (1206?- 1280); pero eran conservadoras y no aportaron nuevas ideas a la educación. Los dominicos, empero, hicieron valer su influjo intelectual en las universidades, con el caso paradigmático de Tomás.
Dominicos y franciscanos terminarán controlando la educación en las facultades de artes y teología, respectivamente, de la universidad de París. A ellos se debió la controversia escolástica que enfrentaba a el neoplatonismo agustiniano con el aristotelismo cristiano.

La gran controversia (pág. 203)
La controversia se había venido gestando durante todo el siglo. Cuando estalla lo hace en medios institucionales, es decir en la universidad, donde se disponía de una metodología altamente perfeccionada: las técnicas del debate y la disputa, desarrolladas durante los siglos XI y XII, brillantemente usadas por los eruditos del siglo XIII.
Conceptualmente Occidente se había enriquecido. La introducción del corpus Aristotelicum, los toques islámicos que hacen familiar el método del kalam, es decir el uso de la razón y conocimientos profanos para llegar a comprender los problemas de la fe. De esta manera se origina una especie de kalam cristiano, el escolasticismo o escolástica[1]. Fue una respuesta a la necesidad de explicar a fondo la metafísica del universo y sus relaciones con el hombre. En otras palabras: la naturaleza de Dios, la misión del hombre y el mejor modo como éste podía cumplirla.
En el siglo XIII los universitarios, especialmente en París – capital intelectual de la cristiandad de Occidente – se proponen llegar hasta el fondo de la cuestión, usando todos los recursos a su alcance, incluyendo lo que el islam y Bizancio podían aportar. Ciertas líneas de investigación iniciadas a modo de ensayo en las escuelas catedralicias tomaron cuerpo en las universidades, que intentaron conciliar conocimientos de fuentes diversas y contradictorias, para formar un todo coherente y racional como parte de una cosmología universal.

En el seno de la Iglesia habían surgido dos fuentes potenciales de herejía: las obras islámicas y los movimientos populares de reforma eclesiástica, en especial los cátaros, que se extendieron rápidamente por el sur de Francia. Los valdenses y albigenses fueron aniquilados por medios directos, pero el problema de la universidad con sus discusiones teóricas también preocupaba y requería una acción más sutil. Las nuevas órdenes aparecieron como efectivas para defender la ortodoxia, aunque los dominicos generaron un nuevo tipo de ortodoxia.
El foco central de la controversia escolástica estuvo en París, donde los profesores se dividieron según sus opiniones. Unos se mantenían fieles a las doctrinas neoplatónicas de Agustín, y otros adherían a las de Aristóteles, tal como la transmitían los musulmanes. Sus respectivos métodos se hallaban relacionados con dos modos de operar con la razón: procediendo de causa a efecto, es decir a priori, o bien de efecto a causa, a posteriori.
El neoplatonismo, que representaba la facción conservadora, identificaba el infinito de Platón con Dios y veía en la razón un medio para deducir la verdad, una vez aceptado previamente en su base el orden de cosas impuesto por la fe. Los aristotélicos, por su parte, favorecían generalmente – aunque no universalmente – los argumentos a posteriori. A partir de la experiencia humana del mundo, es decir, de los efectos, la razón puede remontarse a las esfera de las causas llegando incluso hasta la causa primera, o sea a la Verdad, garantizando la existencia de Dios por inducción. De esta manera la búsqueda de la verdad no se ve siempre impedida por prudencia u ortodoxia. Los aristotélicos insistían en que la experiencia humana debía ser el punto de partida de toda investigación; aceptaban las obras controvertidas de Aristóteles como la Metafísica – que estuvo prohibida por el papa – y los comentarios musulmanes igualmente anatematizados.

La Iglesia tardó en reconocer el peligro de esas obras. En 1210 un grupo de obispos, con el de París a la cabeza publican un decreto:
“Ni los libros de Aristóteles sobre filosofía natural ni sus comentarios se leerán en París, ya en público o en secreto, lo que prohibimos bajo pena de excomunión” (según Bowen la palabra leer se refiere a explicar dichos libros en las clases) 206

En 1232 se dio a la inquisición, que llevaba siglos de existencia, un carácter más oficial y se encargó a ella el examen de las obras. Los frailes mendicantes, en calidad de maestros de teología constituían la mayoría de los miembros de la inquisición, convirtiéndose en adversarios potenciales de los maestros de artes, pertenecientes al clero secular. A pesar de condenarse y prohibirse 10 proposiciones, los maestros continuaron estudiando los libros condenados, posiblemente porque en Oxford no se aplicaba la prohibición, y los teólogos ingleses como Roger Bacon y otros estuvieron en París. Los libros de Aristóteles eran estimulados por las facultades de artes, en donde enseñaban clérigos seculares.
La hostilidad entre los clérigos seculares y los mendicantes llegó a ser muy intensa. Cuando las facultades de arte y teología fueron separadas por la corporación de maestros de París, los dominicos y franciscanos quedaron únicamente en la facultad de teología, mientras que los seculares solamente en la de artes. El programa de éste, con su insistencia en Aristóteles, fue probablemente una manera de afirmar su independencia.
Hubo interesantes movimientos y paulatinos cambios de posición de los contrincantes. El franciscano Juan de Fidanza o Buenaventura, que fue llamado para convencer a los aristotélicos, en su contacto con las ideas de éste modifica su posición, pasando a un aristotelismo agustiniano, encabezando un enérgico ataque contra los que defendían demasiado a la razón. Entre éstos se encontraban Tomás de Aquino y Siger de Bravante. Se produjeron divisiones al interior de las órdenes y de la facultad. En general los franciscanos defendían el agustianismo, mientras que los dominicos se mostraban partidarios del aristotelismo. Estamos en 1267.

Tomás de Aquino. La síntesis escolástica pág 211
Aristóteles no podía eliminarse fácilmente. Los frailes mendicantes, como adelantados del papado y la ortodoxia, se esforzaron en comprender y solucionar el problema. Tomás fue enviado a París para combatir las herejías del averroísmo latino, que Siger aparentemente defendía.
El conjunto de sus escritos constituyen una gran síntesis teológica sistemática, filosóficamente elaborada y exhaustiva. Por primera vez en la historia de la cristiandad un teólogo trata de armonizar plenamente la experiencia sensorial con la inteligencia y los requerimientos de la fe. La existencia de un mundo externamente real y fijo, tal como la presentaban Averroes y Maimónides, era un axioma fundamental, a partir del cual elaboró su teología. En muchos pasajes sus obras revelan y ocasionalmente reconocen explícitamente, el influjo de Avicena, Averroes y Maimónides. Tomás se desligaba de un siglo de platonismo cristiano.
No sólo el mundo exterior es real, sino que puede ser conocido por la mente humana. Ésta se halla adaptada para conocer el mundo y posee una capacidad de abstracción. El mundo exterior, su ordenada objetividad, transmitido por los sentidos a la inteligencia, queda allí grabado como en una tablilla virgen. Tomás, lo mismo que los comentaristas musulmanes, aceptaba la división aristotélica en intelecto pasivo que recibe experiencias y otro activo que es el agente de toda comprensión y acción: es en éste donde surge el error de resultas de una interpretación inadecuada. Tanto el error como la verdad se sitúan en el intelecto activo. A sí Tomás refutaba la idea agustiniana y platónica de que el mundo era ilusorio y que los sentidos son fuente de error.
Pero evitó afirmar que el mismo mundo exterior se identifica con la verdad. Todo objeto individual es contingente y no es necesario para que exista el concepto o la especia. La realidad en su forma última existe en las esencias. Sin embargo, al ser la aprehensión humana de la verdad totalmente dependiente de la experiencia de objetos individuales, el intelecto del hombre es también accidental. La existencia externa es independiente del individuo; la verdad última tiene que residir en un intelecto permanente, divino, que la mantiene. Dicho mantenimiento implica causalidad.

El sistema tomístico linda con una ideología totalmente determinista. En realidad difiere muy poco, en sus rasgos fundamentales, de Averroes. Para evitar la censura de la Iglesia, e incorporar al mismo tiempo los dogmas esenciales de la fe cristiana, afirma la relativa libertad del individuo, dejando lugar a una voluntad libre y de ahí a una esfera moral, y asimismo admitir la existencia de la creación. Averroes negaba la creación y la cesación, en cuanto el universo se hallaba en proceso de continua creación por emanaciones y de una correspondiente degeneración. Todos los hombres son informados por un único intelecto activo. Tomás repudia esta herejía es un texto llamado ‘De la unidad del intelecto’. En este texto establece que la revelación es nuestra guía última, sus prescripciones son inaccesibles a la razón e indemostrables. Los elementos básicos del dogma: creación, libertad de la voluntad, inmortalidad del alma, son todos ellos axiomáticos. Junto a la libre voluntad, la inteligencia activa independiente. Ella obliga a preguntarse por la causa, una motivación divina para la creación. Esa causa es el amor, lo único que determina la actuación de Dios. Pero la inteligencia del hombre es incapaz de penetrar los misterios del intelecto absoluto. Las preguntas de su intelecto contingente nunca serán totalmente satisfechas. El misterio último de lo divino, la posibilidad de errores de interpretación por parte de la inteligencia activa, y la necesidad de una opción moral de resultas del ejercicio de la voluntad, todo ello significa que la existencia humana consiste en un constante esfuerzo, de mantener una ininterrumpida actividad intelectual.

De magistro. Teoría de la educación (pág. 216)
Tomás sería el primero en cuestionar la doctrina neoplatónica de Agustín, que llevaba al rol de intermediario del maestro para favorecer reminiscencias. Como parte de las Cuestiones disputadas, publica ‘De magistro’ repitiendo un título de Agustín.
….
Se dan para Tomás dos aspectos distintos en el aprendizaje. Al primero, en que la razón natural llega al entendimiento de las cosas por sus propios medios, le da el nombre de aprendizaje por descubrimiento; el segundo, en que otra persona actuando como agente coopera con la razón del que aprende, lo llama aprendizaje por instrucción.
Siguiendo en esto a Agustín reconoce que en el segundo caso, el conocimiento se transmite por mediación de palabras, que operan como signos; pero para Agustín los signos son meros estimulantes que traen las ideas a la conciencia. Tomás creía que promueven el conocimiento activamente, al estar relacionados con sus correspondientes objetos.
El conocimiento así recibido es cierto si realmente deriva de los primeros principios. Es el método de raciocinio lógico que puede tenerse como verdadero. Y la base absoluta en que se apoyan estos primeros principios es Dios. El hombre deriva su certeza del conocimiento científico solamente de Dios, que nos ha dado la luz de la razón mediante la cual conocemos dichos principios.
Antes de Tomás, ‘maestro’ estaba reservado a Dios, único que por iluminación podía informar a los hombres. Tomás modifica esto, arguyendo que se puede adquirir conocimiento a partir de los primeros principios e impartirlo a otros. Los sentidos y el intelecto son capaces de llegar a la certeza sobre fenómenos terrenos, mientras la esfera divina permanece fuera del alcance de la razón. En esta doctrina Dios queda alejado del curso de los acontecimientos. Tomás daba una respuesta a la polémica ocasionalista, si bien el reconocimiento de la razón se hacía a expensas de lo divino. La razón quedaba con menos luz que la iluminación otorgada por Dios. La reacción contra Tomás fue profunda.


Ataque a la razón (pág 219)
En una época contemporánea a Tomás, Siger de Brabante exhibe un aristotelismo aún más radical, dando validez al sistema filosófico y con independencia de la religión. Dios estaba aún más remoto que el de Tomás. El papa ordenó sendas investigaciones, que terminaron condenando diversas herejías, desde las del averroísmo, las ideas de Singer y algunas de Tomás. Singer fue sometido a la Inquisición francesa, pero huyó a la corte pontificia, que tenía fama de mayor clemencia. No fue condenado, sino solamente sometido a supervisión. No obstante, un guardia demente lo asesinó.
Frente a los ataques a las ideas de Tomás, finalmente se produjo un hecho curioso: los mismos dominicos, la orden de Tomás, una vez muerto éste, estrecharon filas a su favor, logrando que se aceptaran sus proposiciones como doctrina oficial de la Iglesia.

Ocaso de los debates escolásticos. Reacción franciscana 221
Los agustinianos siguieron oponiéndose activamente al tomismo. Dios no entra a formar parte de la teoría tomista del conocimiento; su presencia es garantizada por otras fuentes, como la revelación y la fe. Dios aparece como algo añadido. Advirtiendo esto, los franciscanos contraatacan con una nueva versión agustiniana. A esta tarea se aplicaron eruditos como en el siglo XIII Roger Bacon, y en el XIV Duns Escoto y Guillermo de Occam. No pocos escolásticos se sintieron atraídos por este movimiento, alternativa frente a las doctrinas tomistas. Bacon defiende los estudios matemáticos como camino a la verdad, Duns Escoto, un ‘realista’ como entonces se llamaba, ve la cualidad esencial del ser en relaciones permanentes y verdades necesarias que son independientes de toda experiencia o interpretación, Guillermo de Occam crea una especie de ocasionalismo cristiano. Argumenta a favor de la intuición directa como base del conocimiento, pero ese conocimiento es únicamente de objetos y acontecimientos particulares (posición ‘nominalista’). Los signos describen pero no demuestran; activan la mente pero en ellos no hay necesariamente relaciones causales. La intuición recibe una representación simbólica, que en el intelecto se transforma en un concepto. Todo conocimiento , sin embargo, es mantenido en unidad coherente por la fe.
Las ideas de Occam se consideraron como las últimas de una larga aserie de interminables debates, cada vez más amanerados y alambicados, que no despertaban ya mayor interés. Europa cambiaba, y la investigación de la verdad por el método quodlibetal de disputa era ya inadecuada. Tomás fue canonizado en el siglo XIV y dos años después la condena de sus libros fue levantada. Tomismo y escotismo continuaron utilizándose como explicaciones filosóficas alternativas de la fe cristiana; aún en la actualidad ninguna de las dos prevalece por completo sobre la otra, aunque el tomismo ha gozado siempre de un número mucho mayor de partidarios.

Fin del predominio papal 224
El siglo XIII fue de secularismo, nacionalismo y centralización crecientes, a pesar de la pretensión hegemónica de la Iglesia. En las universidades italianas, la nueva filosofía política se separa de Agustín, empezando a reconsiderar los temas de las relaciones de la Iglesia y el Estado. Guillermo de Occam escribe ‘El Diálogo’ y el mismo Dante Alighieri escribe ‘De monarchia’ donde el poder temporal de la Iglesia está cuestionado.
El mayor movimiento político del siglo XIII fue la decadencia del sacro romano imperio y el nacimiento de una poderosa monarquía en Francia, bajo el reinado de Felipe el Hermoso, fruto directo de la actividad papal. En el siglo XIV las relaciones del papa con Roma se deterioran a un punto que la Iglesia traslada su sede a Avignon en 1309. Después de menos de un siglo en el que varios papas se suceden, se produce el gran cisma de la Iglesia (1377-1417) durante el cual gobernaron la Iglesia dos papas rivales, uno desde Avignon y otro desde Roma., hasta que vuelven a unificarse en 1417. Todo ello disminuyó la autoridad papal.
Nueva rebelión. La ‘Iglesia de los elegidos’ 227
Hacia finales del siglo XIV los debates habían decaído. Ya no existía la necesidad de una cosmología global y segura y algunos intelectuales brillaban en las profesiones (juristas, etc.). Existe la posibilidad de que la falta de intelectuales se debiera a los estragos de la peste negra (1348-49), la de mayores proporciones de la historia, que mató no pocos teólogos. El académico oxfordiano John Wyclif introduce la idea de la ‘Primacía de la Biblia’, negando al mismo tiempo la autoridad de la Iglesia. Era un extremo realista (antinominalista) que lo llevaba a postular que la Iglesia y la Biblia eran imperfectas manifestaciones de las formas puras que existen en Dios. Rechazaba la institución, porque la palabra divina descansaba en los ‘elegidos’ en virtud de la gracia. Como Agustín, pensaba que la misericordia de Dios se reserva a unos pocos elegidos (predestinados) que irán al cielo. El gran cisma era prueba de la inutilidad de que hubiera un papa. Todo poder debía ejercerse por dos autoridades: una civil por el soberano y otra espiritual por la Biblia, la palabra de Dios; en ella el hombre debe esforzarse por penetrar la verdad última, con lo que deja paso a la educación. Sólo los elegidos llegarán a esa verdad suprema, pero como nadie sabe quiénes son ellos, todos están obligados a buscar la iluminación espiritual. Wyclif se propuso traducir la Biblia al inglés, lo cual estaba contra la autoridad de la iglesia que se oponía a las traducciones no autorizadas o a las interpretaciones individuales. Además, al estar todas las obras en forma manuscrita, no era fácil establecer su autenticidad. Los seguidores de Wyclif fueron llamados los ‘lardos’ (gruñones); influyeron en las ideas de Lutero.
Educación a fines de la Edad media 230
No hay demasiados documentos sobre la educación en esta época. El libro más detallado es ‘De disciplina scholarum’ del cual se desconoce el autor. Quizás destinado al público, padres y maestros, sobre múltiples aspectos de la educación, concebidos de modo abstracto. Contemporáneo del Metalogicon de Juan de Salisbury o el Didascalion de Hugo de San Víctor, pero con mayor impacto popular. En una obra escrita dos siglos más tarde ‘Elogio del clero’, también anónima, es referencia obligada. Ambos ensayos sitúan el comienzo de la edad escolar a los 7 años para el muchacho proveniente de hogares burgueses, estando prohibida la educación de los siervos y algunas clases campesinas. En ‘Elogio del clero’ se prescribe que los muchachos con algún defecto físico no deben ser investidos con la nobleza de las letras, puesto que ni ornan las cátedras profesionales ni pueden ser objeto del divino sacerdocio. Ambos textos reflejan la influencia de Quintiliano, sin nombrarlo. Se aconseja, por ejemplo, tener en cuenta las inclinaciones individuales de cada niño y cultivar la memoria y el carácter moral. Los estudios debían hacerse por etapas: una base de gramática, literatura latina y lógica elemental, seis años de estudio antes de graduarse de bachiller, licenciatura y finalmente el inceptio como maestro. La persona que llega a esta cúspide, a la vez maestro de artes y clérigo, dedicado siervo de Dios, será como ‘una paloma con alas de plata y cola de oro’.
El saber se identifica casi exclusivamente con la vida religiosa y se impartía en latín, salvo la limitada instrucción en lengua vernácula (lectura, escritura y cuentas) que ciertos gremios impartían para ejercer un oficio.

Desarrollo de las lenguas vernáculas y decadencia del latín 233
Los dos textos comentados representan una especie de idealización. Otra documentación sugiere la falta de instrucción latina en muchas áreas, con escuelas de gramática rudimentarias y con maestros no tan competentes. El latín deja de hablarse en su forma clásica entre los siglos VI y IX, dando una serie de lenguas vernáculas o ‘romances’ (derivado de romana). Los germanos retenían sus propias lenguas, que fueron influidas por el latín; también las lenguas bálticas, celtas y eslavas tuvieron esa influencia. En el siglo XI el latín ya no era la lengua de ningún pueblo, pero sí lo era de la cultura, del clero, de la diplomacia, y por lo tanto, universal. Al no pertenecer a ningún grupo étnico en particular, su evolución quedó frenada, lo cual puede ser visto como una ventaja.
Hacia el final de la Edad Media no era sorprendente encontrar aún obispos ignorantes del latín, pero parece que eran una excepción, ya que provenían de las clases más altas. De un obispo, cuando se hallaba confiriendo las sagradas órdenes, se dice que no pudo pronunciar la frase in aenigmate que tenía escrita, y dijo en francés a los que estaba cerca:
“por San Luis ¿Quién fue el payaso que escribió esta palabra?”
Los miembros del clero de niveles inferiores procedían de las clases trabajadoras, y entre ellos se daban todos los grados de cultura. ‘Pocos se hallan suficientemente experimentados para enseñar como debieran, y no puede confiárseles dicha tarea’ según un documento de la época contra los muchos abusos cometidos por un clero indolente y corrompido. A pesar de las quejas contra los sacerdotes en los niveles inferiores, sobre ellos recaía la responsabilidad de mantener escuelas y fomentar la cultura. En tal circunstancia, lo más que podía exigirse era que memorizaran lo que para ellos era una lengua extranjera, usando algún procedimiento mnemotécnico o ars memorativa, Y si ellos se dedicaban a enseñar, no podían sino exigir las cosas de la misma manera, para lo cual se usaban continuamente procedimientos de coacción física, apaleamientos y flagelación con varas.
Este reforzamiento cíclico de un absurdo sistema educativo suscitaba críticas. El papa en el siglo XIV promulgó para la orden benedictina unas constituciones que ordenaban mejorar la educación y ponía un maestro para enseñar a sus miembros.
El obispo inglés de Exeter, en el mismo siglo, se queja de los métodos de enseñanza, puesto que después de aprender de memoria el padrenuestro y otras plegarias, sin saber cómo se construyen nada de lo que han dicho, esos maestros los hacen pasar prematuramente a estudiar otros libros más avanzados de poesía o métrica.
Los resultados no reflejaban ningún saber real. Algunos obispos ya pedían que antes de enseñar de memoria las Oraciones, se les enseñase a construirlas antes de pasar a otros libros.
El latín tenía la ventaja de una gran cantidad de literatura escrita, cosa que las lenguas romances no poseían. Los caballeros y las clases cortesanas poseían sus propios romances en legua vulgar, que en sus formas más acabadas constituían las sagas nórdicas, tales como Beowulf, o los cantares de gesta, como el Mio Cid o la chançon de Roland. Pero, pese a la popularidad de estas obras, toda la enseñanza se apoyaba en el latín. Las mejoras didácticas se pensaban para enseñar mejor el latín y no para enseñar en lengua vernácula. Una excepción notable es el del escritor mallorquín Ramón Llull que escribe para la instrucción de su hijo en lengua vulgar (catalán en su caso), junto con todo un programa de educación, aunque mayormente religiosa.
Intentos de frenar la decadencia 241
El clérigo Gerardo Groote (1340-1384) se interesó en los abusos eclesiásticos, contemporáneamente al gran cisma y a Wyclif. Propone la ascesis y reniega de las lecturas profanas, pues en el juicio no nos preguntarán que leímos, sino qué hemos hecho. Su programa de educación popular está destinado a que la Biblia sea accesible, lo que atrajo en su contra la reacción conservadora. Su renuncia al mundo llega hasta la donación de su propiedad rural a la orden, retirándose a un monasterio de cartujos, aunque luego vuelve como clérigo secular como diácono. Dona su casa en la ciudad a un grupo de mujeres pobres, transformándola en una especie de convento irregular, de ‘hermanas de la vida común’ que no pronunciaban votos. En torno a Gerardo se congregaron hombres que conformaron los ‘hermanos de la vida común’ o movimiento de ‘Devoción moderna’ llevando una vida casi monástica. Allí Gerardo exhibe sus ideas educativas, dando origen a una escuela en Deventer, donde se alojaba a los jóvenes que iban a estudiar, se organiza una biblioteca con copistas que hacían copias para lanzarlas al mercado. Al crecer la orden, se organizaron monasterios y se extendieron las escuelas. En una de ellas, ya a cargo de un discípulo de Gerardo, organiza a los jóvenes en 8 grados, quizás el primer intento de graduar una escuela.
El movimiento tuvo mucho impacto, extendiéndose por Alemania y los Países Bajos. Entre sus egresados se cuentan Tomás de Kempis y Erasmo de Rotterdam. Pero, pese a la excelencia de su instrucción y su fidelidad a las tradiciones de la cultura medieval, las escuelas tenía horizontes poco amplios. Su exclusivo énfasis en el trivio tradicional, en latín, su insistencia en la instrumentalidad de los conocimientos con vistas a la salvación, y sus prácticas ascéticas, restringían su aplicación.
Por otra parte, la Edad Media tocaba a su fin. Las concepciones se estaban transformando en los principales centros de Europa. Después de los grandes debates intelectuales del siglo XIII en París, el predominio cultural e intelectual pasó a Italia, en particular a las nuevas ciudades independientes de la llanura lombarda, donde los problemas que dominaron el pensamiento europeo durante siglos había tenido menor influencia. En ellas, la vida intelectual y la educación habían tomado un carácter totalmente distinto: su vitalidad, energía y humanismo ofrecían un marcado contraste con el espíritu de la época escolástica.

Glosario
Llull, Ramón (1233- 1315) Escritor mallorquí; aún conociendo el latín, escribe en su nativa lengua catalana textos sobre educación para su hijo, aunque su ejemplo no cundiera en la época.
Averroismo latino. Orientación filosófica formada en la segunda mitad del siglo XIII, a partir de algunas de las ideas de Averroes, comentarista de Aristóteles, que habían calado hondo en los intelectuales. Entre sus tesis se destaca que el mundo es eterno y no objeto de creación ex nihilo, que Dios no controla directamente la secuencia de acontecimientos temporales, la teoría de la doble verdad (una correspondiente al dogma y la fe, otra, al ejercicio de la razón), que a la última verdad se llega por la razón y ésta opera sobre los datos de las sensaciones; unidad del entendimiento en la especie humana (existe un solo intelecto que informa a todos los hombres: monopsiquismo), negación de la inmortalidad personal y del libre albedrío. El más importante representante fue Siger de Brabante (1235-1284) quien separaba filosofía y teología para salvaguardar la automía de la primera: murió asesinado. Condenado por la Iglesia, combatido por Buenaventura y Tomás. (Bowen II: 211) Puede ampliarse en http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiamedievalymoderna/SantoTomas/Averroismo.htm
Fotografía: Detalle del fresco de Andrea de Bonaiuto El Triunfo de Santo Tomás, con la imagen sentada en reposo y pensativa de Averroes, apoyado posiblemente en algún libro de Aristoteles. (Tomada de Wikipedia)

Tomás de Aquino. (1225-1274) Máximo representante de la tradición escolástica, propositor de la teología natural. Nacido cerca de Napoli, estudió en el monasterio de Monte Cassino, en la universidad de Napoli y en Colonia con Alberto Magno. Tomó el hábito de la Orden dominica. Enseñó en la universidad de París y otras universidades. Su obra es vasta e importante. En la Summa Theologica postula Cinco Vías para demostrar la existencia de Dios. Sus obras son cerca de 40, muchas de ellas en varios volúmenes, abarcando toda la gama de la controversias teológica y filosófica del siglo. Fue canonizado, declarado Doctor de la Iglesia y Patrón de las Universidades.
Se pueden encontrar textos de Tomás en el sitio
Ocasionalismo. Actualmente se da este nombre a un sistema de ideas creado por Descartes y desarrollado por Malabranche. Afirmación que el alma y el cuerpo no actúan directamente una sobre el otro, siendo sustancias totalmente heterogéneas; es Dios quien produce en el alma una sensación cuando el cuerpo la experimenta y quien da al cuerpo un movimiento cuando el alma así lo desea. La acción recíproca del alma y el cuerpo no es sino aparente, ya que lo que realmente ocurre es que lo que nos parece ser una acción del alma sobre el cuerpo no es más que una "ocasión" de la acción divina. Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Ocasionalismo"
Guillermo de Ockham, también Occam o varias otras grafías (c. 1280–c. 1348), fraile y filósofo escolástico. Franciscano, con voto de pobreza extrema. Considerado “el mayor nominalista” y junto con Duns Scoto (su homólogo en el bando realista), una de las dos «mentes especulativas más grandes de la Edad Media», así como «dos de los metafísicos más profundos que jamás vivieron» (Peirce, 1869). Una importante contribución que hizo a la ciencia y cultura intelectual modernas fue mediante el principio de parsimonia en la explicación y construcción de teorías, lo que llegó a conocerse como Navaja de Ockham. Según Bertrand Russell, ésta establece que si un fenómeno puede explicarse sin suponer entidad hipotética alguna, no hay motivo para suponerla: siempre debe optarse por una explicación en términos del menor número posible de causas, factores o variables. Algunos le consideran el padre de la epistemología y filosofía modernas, debido a su argumentación de que sólo los individuos existen, más que los universales, esencias o formas supraindividuales, y que los universales son producto de la abstracción de objetos individuales por parte de la mente humana y no tienen existencia fuera de ella. (Tomado de Wikipedia)

Nominalismo y realismo. El problema de los universales y la polémica entre nominalistas y realistas, en relación al epistemólogo Peirce (siglo XIX), está desarrollado en: http://www.unav.es/gep/AF/Realismo.html
Dante y ‘La Monarquía’. En el emperador Enrique VII Dante vio un curador posible de las heridas de Italia, un renovador de la Cristiandad, un nuevo "Cordero de Dios" que quitaría los pecados del mundo. Probablemente en 1309, en anticipación de la venida del emperador a Italia, Dante escribió su famoso trabajo "De Monarchiâ", en tres libros, intentando mostrar que una suprema monarquía temporal única, como el imperio, es necesaria para el bienestar del mundo, que el pueblo romano adquirió una influencia soberana universal por derecho Divino, y que la autoridad del emperador no depende del papa, sino que desciende en él directamente de la fuente de autoridad universal que es Dios.

[1] Escolástica o escolasticismo. El término se puso de moda en el siglo XVI para designar las actividades filosóficas de las universidades o escuelas del siglo XIII. (Nota al pie de página 203)