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HISTORIA DE LA EDUCACIÓN

Seminario optativo de la Maestría en Educación Universitaria
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19 junio, 2009

Expulsión de los judíos de España y Portugal

Los sucesos relacionados con la expulsión de los judíos de España, concretada en 1492, reciben un trato preferencial de los historiadores. En cambio, la persecución que sufrieron los que residían en Portugal o se afincaron allí después de su expulsión de España, concentran menos atención.
El 31.10.1497, hace exactamente 511 años, se concreta la expulsión de los judíos de Portugal después que el rey, en alianza y dependencia estratégica de los Reyes católicos españoles, les diera un plazo para convertirse al cristianismo.
Existieron poblaciones judías en Portugal antes de que se estableciera como país, en la época romana o incluso antes. Con la caída del Imperio Romano, los judíos fueron perseguidos por los visigodos y otros reinos cristianos europeos que controlaban la zona por aquel entonces.

OPORTO, Portugal (AP) _ Pocas personas lo sabían, pero los oscuros callejones medievales de este puerto sobre el Atlántico alguna vez sirvieron de refugio para una minoría perseguida cuyos miembros podían ir a la hoguera si los descubrían.

En el siglo XVI, una casa de muros gruesos como tantas otras, que aún se alza entre una hilera de edificios estrechos a lo largo de una calle adoquinada, ocultaba un secreto peligroso. En la parte trasera, una escalera estrecha conducía a un laberinto de callejones, ideal para las actividades conspirativas que permitían mantener con vida una religión prohibida. http://www.elreloj.com/article.php?id=16112

Una de las familias que tuvo que emigrar a Holanda fue la de Baruch Spinoza, quien sería un inolvidable filósofo judío. A su vez, por su ideas liberales y tolerancia hacia otros credos, fue excomulgado de su propia religión. Para nosotros, hoy, es un símbolo de sabiduría y tolerancia, como lo manifestara en su momento Einstein.

10 junio, 2007

Edicto de la Alhambra / Decreto de Granada


Redactado por Torquemada y Firmado por Isabel de Castilla, por el cual se expulsa a todos los judíos de España, bajo amenaza de muerte. La condena se hizo finalmente efectiva el mismo día en que Colón sale del puerto de Palos en su histórico viaje (¿Colón judío?).

El edicto se puede encontrar completo y comentado en el siguiente enlace: http://brunoalcaraz.blogspot.com/2004/12/el-decreto-de-la-alhambra-o-edicto-de.html

28 mayo, 2007

Maimónides


Maimónides o Moshe ben Mimon (1135-1204) nació en Córdoba 9 años después que Averroes. Cuando los fanáticos almohades tomaron la ciudad en 1148, su familia huyó. Maimónides se radicó después de un tiempo en Egipto donde escribió sus tratados. Desde su temprano Tratado de Lógica muestra una clara comprensión y estrecha dependencia de las doctrinas de Aristóteles. La racionalidad es la forma del hombre, su diferencia, su esencia, y la intelección su fin. El kalam islámico y hasta cierto punto su equivalente cristiano, el escolasticismo, influenciaban a las numerosas comunidades judías esparcidas por Europa, norte de África y Oriente. (Bowen II: 149)

12 mayo, 2007

HERODES ¿asesino?


Herodes (el Grande) (73-4 a.C.), rey de Judea (37-4 a.C.). Nació en Palestina, de padre idumeo y madre árabe, no era un verdadero judío. Sin embargo, a los idumeos se les había impuesto el judaísmo, por lo que quedaron asimilados. Herodes intentó consolidar su posición con los judíos casándose con Mariamna, princesa de la línea Asmonea, a quien posteriormente mandó asesinar. Combinó feroces matanzas con obras públicas hasta hoy perdurables. Los primeros años de su reinado se complicaron por la hostilidad entre saduceos y fariseos y por la enemistad de los supervivientes Asmoneos, quienes establecieron una alianza con Cleopatra de Egipto. El Evangelio de San Mateo señala que el monarca, declarado 'rey de los judíos' por el Senado romano, cuando supo del nacimiento de Jesús 'nuevo rey de los judíos', por temor a perder su trono decretó la muerte de todos los niños varones de Belén. José y María huyeron hacia Egipto con su bebé Jesús para escapar de la matanza, conmemorada el 28 de diciembre 'Masacre de los Santos Inocentes'. Datos de las excavaciones pondrían en tela de juicio esta historia. Herodium (foto de excavaciones): http://www.clarin.com/diario/2007/05/08/um/m-01414921.htm

09 mayo, 2007

EL ÉXODO: ¿Realidad o ficción?


"Los primeros israelitas eran pastores nómadas de Canaán"

"El Exodo no existió", afirma el arqueólogo Israel Finkelstein, director del Instituto de Arqueología de la Universidad de Tel Aviv. El investigador revolucionó la arqueología bíblica cuando afirmó que la saga histórica relatada en los cinco libros que conforman el Pentateuco de los cristianos y la Torá de los judíos no responde a ninguna revelación divina. Por el contrario, esa gesta es un brillante producto de la imaginación humana y muchos de sus episodios nunca existieron. El Pentateuco “es una genial reconstrucción literaria y política de la génesis del pueblo judío, realizada 1500 años después de lo que siempre creímos”, sostiene Finkelstein. Esos textos bíblicos serían una compilación iniciada durante la monarquía de Josías, rey de Judá, en el siglo VII a.C. Ese reino israelita del Sur comenzó a surgir como potencia regional, en una época en la cual Israel (reino israelita del Norte) había caído bajo control del imperio asirio. El principal objetivo de esa obra era crear una nación unificada, que pudiera cimentarse en una nueva religión. El proyecto, que marcó el nacimiento de la idea monoteísta, era constituir un solo pueblo judío, guiado por un solo Dios, gobernado por un solo rey, con una sola capital, Jerusalén, y un solo templo, el de Salomón. En sus trabajos, que han marcado a generaciones de la nueva escuela de la arqueología bíblica. Esos relatos habrían sido embellecidos para servir al proyecto del rey Josías de reconciliar a los dos reinos israelitas (Israel y Judá) e imponerse frente a los grandes imperios regionales: Asiria, Egipto y Mesopotamia.
Para las autoridades religiosas, judías y cristianas, Moisés era el autor del Pentateuco. Según el Deuteronomio, el profeta lo escribió poco antes de su muerte, en el monte Nebo. Los libros de Josué, de los Jueces y de Samuel eran archivos sagrados, obtenidos y conservados por el profeta Samuel en el santuario de Silo, y los libros de los Reyes venían de la pluma del profeta Jeremías. Así también, David era el autor de los Salmos y Salomón, el de los Proverbios y el del Cantar de los Cantares. Desde el siglo XVII, los expertos comenzaron a preguntarse quién había escrito la Biblia. Moisés fue la primera víctima de los avances de la investigación científica, que planteó cantidad de contradicciones. ¿Cómo es posible que haya sido el autor del Pentateuco cuando en el último de los cinco libros, describe el momento y las circunstancias de su propia muerte? La arqueología moderna nos permite asegurar que el núcleo histórico del Pentateuco y de la historia deuteronómica fue compuesto durante el siglo VII antes de Cristo. El Pentateuco fue una creación de la monarquía tardía del reino de Judá, destinada a propagar la ideología y las necesidades de ese reino. Más información en el sitio:

04 mayo, 2007

Judíos y cristianos entre Grecia y Roma


JUDÍOS Y CRISTIANOS ENTRE GRECIA Y ROMA

Conflicto religioso y sincretismo: La educación en el pensamiento cristiano primitivo. Bowen, cap. X: pp 298-342 Resumen para uso de la cátedra por JCP

En este capítulo se cuenta la historia de las tribus judías conquistadas, primero por la expansión helenística y luego por Roma. En el medio de conflictos entre asimilación / rechazo, aculturación / reafirmación de las identidades, unidad / diversidad de las tribus de Israel, se produce el surgimiento de una nueva secta judía, los nazarenos – llamados cristianos por los conquistadores. La educación vuelve a ser un elemento crucial en las luchas por defender o imponer determinados valores culturales. El siguiente constituye un resumen del texto de Bowen. Se han agregado comentarios o citas al pie de página que pertenecen a la cátedra o a otros autores (en cuyo caso son citados).

El cristianismo es un fenómeno complejo; en su inicio intervienen elementos griegos y judíos que interaccionan y dan lugar a una nueva síntesis. La subsiguiente expansión de Roma por el Oriente helenístico y la imposición de la Pax romana será el contexto de esa interacción de pueblos y culturas que se prolonga durante varios siglos. Veamos qué elementos culturales de cada pueblo intervienen en la conjugación cristiana.
El pensamiento griego se había orientado hacia la comprensión de lo absoluto, del conocimiento último, prevaleciendo la tendencia de la visión unitaria de la naturaleza y hacia una fuerza única y trascendente – nous, logos, creator – como explicación última del mundo natural. “En definitiva (dice Bowen) puede afirmarse que el pensamiento griego está ya preñado de cristianismo”.
Los hebreos también se hallaban en actitud de búsqueda, derivada de una revelación religiosa más que de una especulación filosófica. Trataban de comprender la voluntad de Dios y cumplir con ella. Si bien esto no parece complejo, no era fácil seguir la voluntad de Dios, y su esfuerzo por alcanzarla era fuente de conflictos internos y con el medio.
Ni griegos ni judíos habían logrado unidad interna y existían facciones; en el caso de los judíos esto se complicaba con la escatología nacional, a saber la creencia de que era el pueblo elegido por el único Dios verdadero, lo cual los convertía en vecinos difíciles.

Al ocupar el Mediterráneo los romanos quedaron implicados. En cierto sentido crearon las condiciones para un nuevo cambio cultural. Con su imposición de la Pax romana, posibilitaron un desarrollo pacífico de cada civilización. Cuando los judíos (algunos?) rechazaron las condiciones, los romanos los reprimieron, durante los siglos I y II d.C. Por otra parte los judíos se siguieron subdividiendo en sectas, aún también sucedió con el movimiento cismático cristiano.

El dilema hebreo 301
Los judíos aceptaron y más bien festejaron la helenización. Los escribas y su burocracia resistieron o fueron indiferentes. En cuanto a los campesinos, prosiguieron con sus actividades ancestrales sin verse afectados. Así se desarrolló una cultura dual: las pautas tradicionales indígenas y las pautas impuestas por los conquistadores helénicos. Ambas culturas coexistieron, no siempre en forma pacífica. Algunos hebreos eran concientes de la penetración cultural; después de dos mil años de mantener su identidad, por vez primera se veían realmente amenazados: en Palestina el arameo (principal idioma literario y oral desde el siglo VI a.C.) estaba siendo reemplazado como lengua erudita y oficial por el griego, imponiéndose en los actos de gobierno, las inscripciones públicas y las escuelas. La enseñanza helénica, con sus instituciones del gymnasion y la ephebeia, sus métodos y su organización sistemática del conocimiento amenazaba la unidad de la cultura hebrea.

Reacciones hebreas frente al helenismo 303
El encuentro de las ideas griegas y hebreas y el conflicto cultural suscitado, fueron de primerísima importancia para toda la evolución del pensamiento occidental y, muy especialmente, para el porvenir de la educación. Cuando los romanos aparecen en escena, sometiendo a ambos, aún persistían estos conflictos sin dilucidar.
Los orígenes de los hebreos se pierden en la lejanía de los tiempos. Sus antepasados semíticos habitaron la región mesopotámica (aproximadamente en el actual Irak, vecinos a los Sumerios); en torno al año 2000 a.C. emigraron de Mesopotamia para establecerse en la región costera del Mediterráneo: Canaán (que más tarde, en el período helenístico sería llamada Palestina).
En Canaán fundaron un estado independiente organizado según el modelo mesopotámico, con el templo como institución básica económica, política y religiosa, con un sacerdocio de hombres letrados y los escribas como clase administrativa. Invadida la región por los egipcios hacia el siglo XV a.C., muchos hebreos fueron llevados cautivos a Egipto, de donde sus descendientes huyeron conducidos por Moisés (hacia 1230 a.C.) para regresar a Canaán a establecerse en sus antiguos territorios.
Tras la instauración del reino de Judá, con Jerusalén como capital, sobrevino la escisión del segundo Estado de Israel, cuya capital era Samaría.
Entre los siglos X y VII a.C. se consignaron por escrito las grandes tradiciones del pueblo hebreo, primero en los 5 libros de Moisés o Torah y luego en los libros de los profetas. Israel fue sometida por Asiria (721 a.C) y más tarde Judá por Babilonia (597), siendo destruida Jerusalén, su templo y sus libros sagrados por Nabucodonosor (586 a.C.).
Después de un largo cautiverio en Babilonia, de regreso a Judá, los judíos reconstruyen sus instituciones. Pero ya el templo no sería el centro exclusivo de su vida: aparece la asamblea o sinagoga, probablemente concebida en el exilio para la enseñanza de los escribas.
El templo era sostenido por la clase sacerdotal. Era una institución autoritarias, conservadora, que perpetuaba antiguas tradiciones como el sacrificio.
La sinagoga, a diferencia del templo, se organizaba fundamentalmente en torno a la interpretación de la ley, para lo cual poseía una escuela exegética y recababa el apoyo popular.
Durante la época helenística, los sacerdotes y el templo se alinearon con los conquistadores griegos, que apoyaron su autoridad; pero los seguidores de la sinagoga, los hasidim, se resistieron a la helenización. En Alejandría, las relaciones entre judíos y griegos no habían sido malas, pese a algún enfrentamiento ocasional. El centro de la resistencia estaba en los hasidim de Palestina y Siria, para quienes la helenización hacía peligrar las tradiciones y su derecho a interpretar las escrituras públicamente en las sinagogas.
Según un libro apócrifo de los Macabeos, el rey envió a Jerusalén y a las ciudades de Judá órdenes escritas prohibiendo la circuncisión, ordenando la helenización sistemática de Palestina. Los que no cumplían con las órdenes eran ejecutados – hombres, mujeres, hijos – generalmente por crucifixión. Judas Macabeo condujo a los hasidim en una rebelión triunfante en 164 a.C., abriendo un período de dinastía asmonea, antihelenística, durante la cual se persiguió a los judíos helenizantes y se destruyeron ciudades griegas. El grupo dominante de los judíos antigriegos eran los fariseos, quienes entraron en conflicto con los helenizados saduceos.
Los saduceos helenizados pretendían que las leyes mosaicas, la Torah (en griego la llamaban Pentateuco) debía ser la única guía de la vida judaica. Mientras tanto, los fariseos insistían tanto en las tradiciones orales como en los códigos escritos, así como en sus prerrogativas para interpretar unos y otros. De este modo comenzaron los fariseos a afirmar y formalizar las costumbres y el estilo hebreos, frente a la helenización. Basadas en la familia como parte de la tribu, otorgaban gran importancia al individuo, respetaban la vida humana y aborrecían el infanticidio practicado por los griegos. Sobre eso, estaba el trasfondo religioso del Dios justiciero y justo, que rige sobre un mundo teleológico – no una mera construcción geométrica – y con la conocida escatología hebrea.
Siendo la doctrina sencilla, se dirigía al hombre común y no necesitaba de escuelas. Los escribas preservan las escrituras y los profetas las interpretan. Pero el mundo exterior era helenístico, y los fariseos se vieron obligados a atacar a los griegos con las mismas armas: la escuela. Así es como la sinagoga adquiere importancia y se complejiza. Se convertiría en centro de oración, de justicia y de enseñanza. Ya en la era cristiana se establecieron en su recinto escuelas elementales.

Instrucción religiosa, fundamento de la educación hebrea 308
Antes de la época helenística toda la educación judía fue parte integrante del conjunto de las costumbres hebreas, enfatizando la responsabilidad de la familia. Josefo escribe textos sobre educación que son ilustrativos[1]

“Nos enorgullecemos de la educación de nuestros hijos, y consideramos que la misión más fundamental en la vida estriba en observar las leyes y las prácticas piadosas, basadas en aquellas, que hemos heredado” (literalmente la orientación de los chicos hacia el amor, la bondad, la belleza, la elegancia)

... la preservación del modo de vida hebreo constituye para e pueblo elegido de Dios una obligación irrenunciable.

Los judíos consideran que el nacimiento de un niño no ha de ser en modo alguno ocasión “de grandes festejos ni pretexto para beber en demasía. (La ley) prescribe la máxima sobriedad en su educación, desde el primer momento. Ordena que se les enseñe a leer, y que aprendan tanto las leyes como las obras de sus antepasados, para que puedan imitar las segundas y para que, asándose en las primeras, no cometan transgresiones contra ellas ni puedan alegar en momento alguno su ignorancia”

“Todos los esquemas de educación y de formación moral pueden clasificarse en dos grandes categorías: ya sea que se imparta la instrucción por precepto, ya mediante la ejercitación práctica del carácter”[2]

“El que ama a su hijo tiene siempre dispuesto el azote, para que al fin pueda complacerse en él. El que educa bien a su hijo se gozará en él y podrá gloriarse en medio de sus conocidos”

“El que mima a su hijo tendrá luego que vendarle las heridas y a cada grito suyo sentirá que se le conmueven las entrañas”

Con ello identifica Josefo los dos grandes rasgos distintivos de la educación judía, que la distinguen de los diversos sistemas griegos – explícitamente él menciona el espartano, el cretense y el ateniense – en la medida en que todos ellos responden a una sola de las dos categorías y no a ambas a la vez. Los aspectos prácticos de la educación infantil fueron siempre responsabilidad de la familia y, a diferencia de los griegos, los judíos se ocuparon de ellos en grado sumo. El niño era condicionado y controlado por su padre y su madre, quienes se basaban sobre todo en las escrituras, sobre todo concerniente a los castigos.


En las Escrituras abundan las referencias al azote, como en el libro del Eclesiástico o ‘La sabiduría de Sirach’. Los castigos estaban siempre presentes en Oriente desde los tiempos de la antigua Mesopotamia y Egipto.
En el caso específico de los judíos, siempre estaba presente la ley, dada por Moisés, basada y apoyada en la familia. Según la tradición Moisés puso gran esmero en combinar ambos sistemas: formación moral práctica y cumplimiento de la ley. Empezando por el principio, desde la comida que tomamos en la infancia y la vida privada del hogar, no dejó nada, por insignificante que pueda parecer, al arbitrio del individuo. Las comidas de las cuales abstenerse, las personas con las cuales puede asociarse, los períodos que hay que dedicar al trabajo y al descanso, de todo se hicieron normas para que la ley orientara como un maestro, de manera de que no pudiéramos ser culpables por ignorancia. Esa ley no sería escuchada una vez, sino cada semana, donde los hombres debían abandonar sus actividades para escuchar la ley, práctica que ningún otro legislador parece haber tenido en cuenta.
La tarea escolar de los muchachos consistía en el estudio de fragmentos de la torah. Incluso, todas las mañanas el oficio en la sinagoga empieza recitando un texto (parecido a los rezos de los cristianos). La torah es la pauta del judío ortodoxo; fuera de esta instrucción bíblica, poca cosa más ofrecía la ortodoxia hebrea hasta la era cristiana. Y cuando aparece la escuela elemental, en el siglo I, enmarcada asimismo en la sinagoga, sigue ateniéndose a la misma concepción estricta de la instrucción religiosa basada en le recitación oral y en la memorización de las escrituras, junto con unos eventuales rudimentos de escritura y cálculo.
Pero este esfuerzo de extensión de la enseñanza llegaba demasiado tarde. Buena parte del mundo oriental estaba completamente helenizado y muchos judíos hablaban solamente el griego. La simplicidad del monoteísmo hebreo del desierto, con su énfasis escatológico, se enfrentaba a un gran cuerpo de conceptos filosóficos del pensamiento griego – alma, formas trascendentes, causa primera, causa final – que permitía toda clase de sofistificaciones y estaba maduro para quedar integrado en un nuevo cuerpo de doctrina y en un nuevo estilo de vida. La dinastía asmonea fracasó no a nivel ideológico – en cierto sentido el judaísmo rabínico de nuestros días constituye la herencia de su ideología – sino político. El general Pompeyo llega a Siria en el año 64 a.C. y pone fin al poder judío. Durante los cuatro siglos que siguieron se produciría una nueva búsqueda religiosa, filosófica y educativa en muchas de las ciudades del oriente helenizado.
En tiempos de Jesús, Judea sería un territorio romano bajo el control de un procurador. Luego de sucesivas revueltas, finalmente los romanos expulsaron a los judíos de Jerusalén para siempre. Los aportes judíos a la educación, en el futuro, provendrían de lugares fuera de Palestina.
Sin embargo, el enfoque hebreo tenía limitación en sus aplicaciones:
“Los judíos reaccionaban en forma defensiva y negativa, dado que su preocupación consistía en la preservación de un a tradición derivada de sus enseñanzas autoritarias. Pero eran incapaces de resolver los problemas de interpretación que su religión tradicional les planteaba, y carecían de métodos institucionales adecuados para el análisis y la solución de sus problemas (lo cual hubiese supuesto un proceso educativo más amplio). En la época de los romanos se habían dividido en numerosos grupos rivales – fariseos, saduceos, samaritanos, esenios, zelotas mesiánicos – manifestando una diversidad que llevaría a conflictos y dispersión.
Antes de la destrucción del templo de Jerusalén del año 70, había empezado a configurarse una nueva etapa de la historia de la educación. A comienzos de ese siglo surgió el grupo de judíos reformadores, los nazarenos, encabezados por Jesús de Nazaret. Su misión inicial parece haber sido la de despertar en los judíos una mayor conciencia de responsabilidad moral y religiosa, frente a las grandes divisiones de la época y al auge del sincretismo y el eclecticismo religiosos. Sus seguidores lo llamaron el ‘salvador’ que los judíos esperaban, Messiah en hebreo, khristos en griego.

Precedentes del cristianismo:
cultos mistéricos y especulación filosófica 313
Cultos griegos como el de Orfeo, romanos (como Mitra, Dios de la luz, derivado a su vez de los persas) eran frecuentes en la región. Era común el concepto de muerte y resurrección así como la creencia en una fuerza espiritual trascendente que señalaría el camino de la salvación.
La filosofía griega, sobre todo con Platón, mostraba tendencia monoteísta. Pero desafiaba la fe judía, lejana a las especulaciones filosóficas. En general el pensamiento griego tuvo influencia sobre los judíos, con la excepción notable de Jerusalén, que se mantuvo como centro de ortodoxia y resistencia, incluso fue asiento de la dinastía asmonea, durante la cual se persiguieron las influencias helénicas. El ejemplo de la integración lo dio, por su parte, Filón Judeo de Alejandría, quien intentó resolver el conflicto entre el Dios patriarcal de los judíos y un ‘dios’ arquetípico.

Filón de Alejandría: el saber secular y la visión de Dios 315
Filón, erudito hebreo, elaboró todo un conjunto de ideas centradas en la noción de logos. El vocablo tenía en el griego helenístico un doble sentido: significaba a la vez pensamiento o espíritu y también las palabras concretas por las que se expresa un pensamiento. (Cf con las relaciones entre Pensamiento y Lenguaje desarrolladas por el cognitivismo). Fue platónico. Influyó poco sobre los judíos, pero tuvo una influencia decisiva en la filosofía y pensamiento educativo cristiano primitivos.
Así pues, el fin del período helenístico y el comienzo del romano coincidieron en Oriente con un gran movimiento de sincretismo religioso en el que se interrelacionaban y se influían recíprocamente los distintos elementos de la filosofía griega, las religiones mistéricas romanas y orientales y el monoteísmo hebreo. 318

Antioquia: primera aparición de la secta cristiana 319
Mientras Alejandría durante siglos había sido un centro tolerante, donde los judíos pudieron practicar su religión, Antioquia – en la Seleucia – fue también tolerante con los judíos helenizados, pero no así con los ortodoxos que se resistían a la helenización. Luego de la rebelión de Judas Macabeo, en Jerusalén se persiguió a los judíos helenizados, de manera que éstos emigraron a Alejandría y Antioquia. Cada una de estas ciudades se convertiría en centro cultural de un grupo religioso diferente: Alejandría del judaísmo más intelectual, mientras que Antioquia de la secta más emocional y cismática: el cristianismo.
Las esperanzas mesiánicas eran ya comunes en este período, cuando comenzó a difundirse la creencia de que Jesús era el salvador esperado. Precisamente, el primer testimonio escrito sobre el rol mesiánico de Jesús proviene de Antioquia. Esa ciudad se había convertido en la más importante de todo el sector oriental del imperio y el número de seguidores de Jesús era muy elevado. Pero la religión oficial, pagana y politeísta era compatible con toda clase de dioses sin límite numérico, de modo que no despertó demasiado interés en un principio. Pablo, que no había conocido a Jesús, empezó su actividad misionera en Antioquia en el año 45 d.C. Luego emprende un viaje por todo el Oriente helenístico, reclutando adeptos. Donde mejor respuesta obtuvo fue en las sinagogas, cuya asamblea política (ekklesia) proporcionó a los conversos el término para designar sus reuniones religiosas. La espera en la reaparición de Cristo (parousia) es central en los escritos paulinos.
Cada vez más los cristianos fueron atrayendo atención popular y de los romanos; éstos observaron que los cristianos ponían en peligro el orden establecido, porque se negaban a aceptar la autoridad del emperador en materia religiosa. A partir de allí empiezan las persecuciones hasta principios del siglo IV.
El atractivo del cristianismo para las masas dominadas radicaba en la promesa de salvación personal y la exposición del camino para lograrla. El cristianismo asume la forma de un proceso educativo a partir del precepto y el ejemplo. La misma Torah tenía para Pablo una función educativa, creando una conciencia de la indignidad personal ante el incumplimiento de la voluntad divina.
Jesús era el modelo a seguir; su imitación era el camino de la salvación. Y la salvación era la meta de la educación.

La imitación de Cristo o el estilo de la educación 322
El período de actividad de Jesús fue muy breve, entre los años 25 y 30. En ese lapso de tiempo sólo pudo exponer sus ideas sucintamente, que habrían de ser desarrollados por sus apóstoles y seguidores, a medida que crecían las asambleas o iglesias. Al desaparecer los apóstoles, algunos como mártires, los seguidores tuvieron que apoyarse en fuentes secundarias. Consecuencia de ello fue el creciente esfuerzo de consignación escrita de los testimonios orales, de suerte que los evangelios, junto con las epístolas paulinas y las escrituras hebreas, proporcionaron un cuerpo literario para orientación. Pero al no existir autoridades centrales en las iglesias, basadas en el modelo de las sinagogas, cada uno leía cualquier texto religioso del cual pudieran hacerse, sin preocuparse para nada de la cuestión de la canonicidad.
La imitación de Jesús no era fácil. Sus enseñanzas eran excesivamente metafóricas y difíciles de traducir en preceptos de un estilo de vida; exigían elaboraciones complementarias, clarificación y sistematización. Estos esfuerzos proliferaron durante el siglo II, a cargo de asambleas que exponían distintos criterios. En 133-135 los romanos destruyen la comunidad hebrea de Jerusalén, dejando de ser centro del cristianismo con lo cual las pretensiones de ser centro de la vida cristiana se desplaza a otras ciudades del imperio, incluso Roma.
Respecto a la definición doctrinal, el problema era la presencia de la filosofía griega: ya en el siglo II todos los conceptos del cristianismo se expresan en forma griega y se escriben en ese idioma y quienes intentan su clarificación son helenistas. Para estos especialistas dedicados a la exégesis, se trata de dar viabilidad al cristianismo como doctrina y como estilo. En otras palabras, muertos los apóstoles, el siglo II es el siglo de la apologética.

Justino Mártir: filosofía griega y fe cristiana 323
Justino Mártir, de Samaría (ca.100 –ca 165) es el primer apologista importante. Al igual que Filón reconoce la importancia de la tradición filosófica griega junto con su programa educativo. El saber griego nos proporciona un medio de ascensión hacia la verdad:

“No es que las doctrinas de Platón sean distintas a las de Cristo; lo que sucede es que no concuerdan en todos los aspectos, como tampoco concuerdan las de los demás ... Cada uno habla de acuerdo con la parte que le ha correspondido del verbo (palabra) espermático[3], viendo lo que con ella guarda relación. Pero aquellos que se contradicen en los puntos más esenciales demuestran no estar en posesión de la sabiduría celestial ni del conocimiento contra el que nada cabe aducir.”324

Acepta, como Filón, el principio del logos espermático, aunque con algunas variaciones de interpretación. En Roma fue degollado hacia el año 165 durante el reinado del emperador Marco Aurelio.

Taciano. Antihelenismo 325
El discípulo más destacado de Justino fue Taciano, cronológicamente uno de los primeros padres de la iglesia, pero con una radical hostilidad hacia la cultura griega. Con sus seguidores buscaban dirección espiritual en la gnosis. El gnosticismo constituye una tendencia oriental de tipo intelectual, en boga durante los dos primeros siglos de la era cristiana. Pero el problema era difícil. Clamente, una generación más tarde, tuvo que intentar armonizar la tradición griega con la fe cristiana en rápido desarrollo.

La escuela cristiana de Alejandría 326
La tradición erudita iniciada en el Mouseion ptolemaico de Alejandría permitió la coexistencia de paganos, judíos helenizados y cristianos. Se atribuye a San Marcos la introducción del cristianismo en Alejandría. Al terminar el siglo I ciertos grupos de estudiantes habían comenzado a reunirse en torno a maestros para ilustrarse; algunos buscaban instrucción religiosa, en lo que hoy llamaríamos básicamente escuelas de catequesis. En Alejandría nació, pues, el estudio institucional de la doctrina cristiana.

Clemente de Alejandría. El concepto de paidagogos 327
Tito Flavio Clemente (ca. 153-215/20) nació probablemente en Atenas. Pagano convertido al cristianismo, recorrió el Oriente en búsqueda de instrucción cristiana, hasta que llegó a Alejandría e ingresó en la escuela catequística de Panteno; luego lo sucedió como director y la escuela adquiere un carácter más intelectual y exegético, hasta convertirse en el centro principal del cristianismo intelectualista.
En una de sus obras, el Paidagogos, expone el camino y el estilo cristianos. Cristo es presentado como el maestro de la humanidad, en el sentido del modelo en el que se halla ejemplo, preceptos, exhortaciones, reprobación y amor. En su calidad de paidagogos Cristo es el punto de partida del progreso del alma, la cual corrompida por el pecado original, puede ser guiada a la redención. La metáfora de Mateos 19,14 –el reino de lops cielos pertenece a los niños- indica la naturaleza del proceso: sólo mediante un acto de fe sencilla e infantil en Dios puede el hombre encontrar el camino hacia la luz. Iluminación como conocimiento. El conocimiento es la iluminación que recibimos, que elimina la ignorancia y nos proporciona una visión clara.
Clemente defiende los ideales de moderación y templanza. De acuerdo con la preocupación de muchos cristianos primitivos por las cuestiones sexuales, Clemente reprueba la fornicación.
El paidagogo suposo un cambio importante en la evolución del concepto de educación, por cuanto la noción del sirviente – acompañante se transforma en la de guía, confundiéndose con el maestro. No obstante, el pedagogo tenía preceptos muy elementales – fe en Dios y simplicidad en el estilo de vida – que requerirían mayor desarrollo para los intelectuales. Clemente reconoce que habías que apelar a la tradición clásica y reconciliarla con el cristianismo. Para eso escribe su obra Stromateis.
Clemente restituye a la filosofía un lugar en la búsqueda de la verdad. Los griegos fueron los precursores del cristianismo, ysa que produjeron en filosofía “una pequeña chispa, susceptible de transformarse en una gran llama, un vestigio de sabiduría y un impulso de Dios”. La Filosofía es parte de una genuina teología cristiana.
Postula a Dios como fundamento de todo conocimiento o gnosis. El hombre es capaz de obrar como agente de su propia perfección; tiene como vocación buscar el camino que lleva al conocimiento y a Dios; toda la existencia humana reviste pues el carácter de un proyecto educativo.
Pese a que el hombre puede alcanzar la verdad con poca p ninguna educación formal, el modelo tradicional de enseñanza tiene valor considerable: el conocimiento filosófico o sophia halla sus orígenes en la experiencia del mundo sensible y temporal y es la etapa previa a la verdad espiritual o gnosis.
Las artes liberales tradicionales, tan profundamente integradas en los mundos griego y romano, son aceptadas por Clemente en razón de ser instrumentales para alcanzar el primer grado de sabiduría, susceptible de ser enseñado (sophia). Pero más allá se halla la gnosis, la cual no es susceptible de comunicación ni de demostración, ya que sólo se alcanza siguiendo un estilo de vida total que constituye el marco para que la gnosis aparezca. Así, junto a los estudios formales de las escuelas, el gnóstico debe cultivar una constante sensibilización a la necesidad de un crecimiento espiritual interior, para lo cual tiene que observar moderación y templanza en la vida física, seguir los mandamientos, aceptar las calamidades como disciplina y medicina de la salvación ...”
En la obra de Clemente, el cristianismo se expone en dos niveles: uno más sencillo para las masas, y otro más elaborado para los intelectuales. La obra de Clemente la proseguirá Orígenes.

Teoría educativa de Orígenes 333
Orígenes dirigió la escuela catequética de Alejandría desde los 18 años. Posiblemente por esto, tuvo algunos cambios, como primero vender su biblioteca clásica y renegar de los estudios de las letras seculares y luego revisar su postura y aconsejar una formación general para que la instrucción religiosa sea más sólida. En un acto de piedad ascética se castró. Por persecución emigró a Palestina donde fundó una escuela y escribió numerosas obras. Pese a que el concilio ecuménico de Constantinopla de 543 las declaró heréticas, ejercieron gran influencia en el pensamiento cristiano, sobre todo por su elaboración del concepto de la estructura educativa del mundo mismo. Su pensamiento sigue el de su maestro Clemente.
Para Orígenes hay una estructura continua de existencia que culmina en Dios. En este esquema tienen cabida los estudios seculares, incluso la filosofía, que proporcionan un tipo inferior de conocimiento que ofrece un medio de ascenso intelectual hacia la verdad última. La noción de secuencia ordenada es el principio orientador; tanto el libre albedrío como la ignorancia son atributos humanaos, pero ambos se transforman mediante la disciplina y la cultura. Propone un currículo semejante al trivium y quadrivium; la filosofía será la última etapa antes de estudiar las Escrituras. La vida es un proceso de educación, la iglesia una escuela para el alma, el mundo una inmensa escuela, Dios el supremo maestro y, como encarnación del logos, Cristo es el agente; aunque encarnado su verdadera naturaleza es puramente espiritual. Todo individuo debería tomarlo como ejemplo y por guía de su viaje, imitándolo.
Una consecuencia de su pensamiento, es que estimuló una aceptación del valor histórico de los judíos y de los griegos, porque el pasado forma también parte del modelo, la historia tiene una finalidad.
Además, suscitó entre los sabios cristianos una creciente inquietud por investigar y comprender más claramente la naturaleza de Cristo. La relación de Dios con el mesias fue muy discutida y las doctrinas sobre la naturaleza se fueron elaborando cada vez más. ¿Era Jesús solamente una manifestación física secundaria para el mesías, o ambos habrían de fundirse? Ese tipo de discusiones fueron preocupación esencial de los eclesiásticos y de la administración del propio imperio. No era posible seguir ignorando o reprimiendo la evolución intelectual y religiosa del mundo oriental. El desafío del cristianismo era una realidad y el imperio no tenía más remedio que recoger el guante.

La reforma del imperio 338
La persecución contra los cristianos en Roma se hizo verdaderamente importante en el siglo III y obedecía a la necesidad de reafirmar la autoridad del Estado y el emperador como pontifex maximus, es decir cabeza de la religión oficial. A medida que las comunidades cristianas crecían, el imperio seguía debilitándose. En las fronteras presionaban los bárbaros y el poder persa estaba renaciendo. Esto condujo a una monarquía dual con dos sedes, a cargo de dos emperadores augustos) y dos lugartenientes (césares). La idea de imperio único era una ficción; el peso político y cultural estaba en Oriente, mientras que Occidente aumentaron las persecuciones contra los cristianos.
Cuando asume Constantino en el siglo IV, concede libertades a los cristianos, hasta que en un edicto los legaliza. Constantino unifica el imperio y se establecer en la ciudad que se llamaría Constantinopla, donde quiso formar una nueva Roma. Para eliminar las divisiones sociales, aceptó y promovió el cristianismo. Se dice que se convirtió él mismo. Sin embargo el propio cristianismo estaba profundamente dividido.
En Alejandría había estallado la controversia entre los defensores de la trinidad y los que consideraban que Cristo era ontológicamente inferior a Dios, siendo un intermediario entre Dios y los hombres. Para zanjar las diferencias Constantino reúne el Concilio de Nicea en 325. Triunfa la posición trinitaria y son condenadas como herejes las posiciones contrarias. Se acepta el credo como símbolo y se reconoce al obispo de Roma como patriarca de Occidente. Sin embargo, las controversias y divisiones continuaron, apareciendo grupos autónomos y cismáticos. Pero las divisiones no alcanzaron a la iglesia occidental, de manera que ésta emerge como abanderada de la ortodoxia, pasando a ejercer virtualmente el control absoluto en el siglo V.

Glosario.
Apologética. (Boewen I: 323) Defensa sistemática de un punto de vista. En la Apología de Sócrates Platón toma la defensa de Sócrates durante su proceso). A comienzos de la cristiandad se destacan las dos Apologías del Mártir San Justino, dirigidas al emperador Marco Aurelio. Actualmente el término hace referencia al método de estudio empleado por algunos grupos o individuos que promueven causas sistemáticamente, justificando ortodoxias, o negando a conveniencia algunos actos e incluso crímenes. La "lógica" apologética se basa en el "blanqueamiento" de las causas que apoya, principalmente a través de la omisión de los hechos negativos (percepción selectiva) y la exageración de los argumentos y hechos positivos; ambas técnicas comunes en la retórica clásica. (De Wikipedia) (Popper, sociedad abierta)
Areté. És uno de los conceptos cruciales de la Grecia clásica; es la "excelencia" o "perfección"; la raíz etimológica es la misma que la de aristós (mejor). Desde las obras de Hesíodo y Homero estuvo vinculado especialmente a la posesión de virtudes viriles (valentía y destreza en combate), luego se aproximó a la virtud en general. La adquisición de la areté era el eje de la educación (παιδεια, paidea) del joven griego para convertirse en un hombre. Huellas de la concepción más restringida de la era arcaica se pueden ver en el énfasis puesto en la disciplina y dominio del cuerpo mediante la gimnasia, una de las actividades principales, y la lucha, pero una formación acabada incluía también las artes de la oratoria, la música y eventualmente la filosofía. (Wikipedia) (Bowen I: 303) (Popper, sociedad abierta)
Asmoneo. Dinastía hebrea antigriega instaurada luego de la victoria de los hasidim.
Canaán. Región costera del Mediterráneo, que tomaría del nombre de Palestina en el período helenístico. Fue el asentamiento del pueblo hebreo aproximadamente 2000 a.C Luego del reasentamiento se dividen en dos : Israel y Judá
Christo. (del griego) ungido, salvador (en hebrero: Mesías)
Escatología. Parte de la religión que trata acerca del fin del mundo y la vida individual (scatha, o realidades últimas). Ampliando esta definición se puede decir que la escatología es también el tratado de las esperanzas últimas de un sistema de creencias.
Escrituras sagradas hebreas: Constan de tres partes: La torah, los nebiim (profetas) y las kethubim (escrituras completadas en la época helenística)
Exégesis. Interpretación crítica y completa de un texto, especialmente religioso, del cual se extrae el significado. La exégesis presume un intento de ver el texto objetivamente; en contraste con la eiségesis, que inconpora las interpretaciones personales e implica una visión más subjetiva. (Wikipedia) Bowen 323
Fariseos. Grupo dominante de los judíos opuestos a la helenización, afirmando y formalizando las costumbres y el estilo hebreos. Entraron en conflicto con los helenizados saduceos. Mientras los saduceos pretendían que la Torah debía ser la única guía, para los fariseos las tradiciones orales tenían tanto valor como los códigos escritos, y se alegaban el derecho a interpretar unos y otros. Basándose en la familia como parte de la tribu, otorgaban gran importancia al individuo, respetaban la vida humana y aborrecían el infanticidio practicado por los griegos. Sobre eso, estaba el trasfondo religioso del Dios justiciero y justo, que rige sobre un mundo teleológico – no una mera construcción geométrica – y con la conocida escatología hebrea. Jesús los atacó en su prédica acusándolos de hipócritas, por no cumplir con su palabra. Una interpretación actual del cristianismo sobre los fariseos puede encontrarse en el sitio: http://www.desarrollocristiano.com/site.asp?seccion=arti&articulo=502
Gnosis (gnosticismo). Tendencia oriental de tipo intelectual, en boga durante los dos primeros siglos de la era cristiana. Derivada en parte de los cultos mistéricos y con reminiscencias de la mitología babilónica. Los grupos paganos gnósticos comenzaron a ser imitados por algunos cristianos, que buscaban una gnosis específicamente cristiana. Las interpretaciones gnósticas de los evangelios, de las epístola paulinas y de la Septuaginta alejandrina, que constituían las escrituras cristianas primitivas, tienden a una visión de la creación animista y demónica, presentada en un leguaje sumamente figurativo y metafórico. (Bowen I: 326)
Hasidim. Judíos seguidores de la sinagoga, fueron los judíos que se resistieron a la helenización en cuanto peligraba su identidad. El grupo más importante entre ellos era el de los fariseos 305-307
Josefo. (ca. 37 – ca. 100 d.C) Escritor judío preocupado por una educación dirigida a mantener la cultura hebrea.
Macabeo. Judas Macabeo fue quien condujo la rebelión de los hasidim.
Pax romana. (27 a.C.-180 d.C.)(También llamada Pax Augusta por César Augusto como quien la condujo) fue el largo período de relativa paz bajo el Imperio romano. El sistema legal romano permitio pacificar regiones, a veces por la fuerza, que habían tenido luchas entre líderes rivales. (Ver estatua de César tomada de Wikipedia) (Wikipedia) (Bowen 301)
Seleucia. Uno de los dos reinos en los que se dividió la tierra conquistada por Alejandro, junto con la de Egipto. La capital cultural fue Antioquia. Jerusalén estaba incluida en el reino y fue escenario de la rebelión de Judas Macabeo que instaló la dinastía de los asmoneos. (Bowen 319)
Sinagoga. (asamblea). Institución de enseñanza e instrucción religiosa creada para la educación de los adultos, en particular los escribas judíos. De ella se derivarán más adelante la iglesia cristiana y la mezquita musulmana. (Bowen 304)
Torah.(Leyes de Moisés)(Pentateuco en griego) Parte de la Biblia que comprende los cinco libros de Moisés, a saber: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio.
Verbo espermático. spermatikos logos, principio seminal. Principio tomado por Filón y luego por Justino de la filosofía estoica de la época, según el cual el mundo se explica por la existencia de un creador, Dios, o principio seminal. Dios está ligado al hombre y a la naturaleza porque todos llevan la simiente del conocimiento potencial, todo está impregnado de spermatikoi logoi latentes, gracias a lo cual Dios fecunda el espíritu humano y provoca el nacimiento de las ideas, que son pensamientos de la divinidad. Bowen 317,324
[1] Los textos siguientes están también tomados de Bowen, T I, pág 308-310
[2] Con ello identifica Josefo los dos grandes rasgos distintivos de la educación judía, que la distinguen de los diversos sistemas griegos – explícitamente él menciona el espartano, el cretense y el ateniense – en la medida en que todos ellos responden a una sola de las dos categorías y no a ambas a la vez. Los aspectos prácticos de la educación infantil fueron siempre responsabilidad de la familia y, a diferencia de los griegos, los judíos se ocuparon de ellos en grado sumo. El niño era condicionado y controlado por sus padre y madre, quienes se basaban sobre todo en las escrituras, sobre todo concerniente a los castigos.
[3] Ver glosario: spermatikos logos

26 noviembre, 2006

Biblia

“LA BIBLIA”
Silvia S. Prokopiec

“… hemos de suponer que la historia evangélica es mera ficción? […] Al contrario, la historia de Sócrates, que nadie se atreve a poner en tela de juicio, no está tan comprobada como lo está la de Jesucristo”
Jean Jacques Rousseau [1]

La historia de Jesucristo nos llega a través de dos tipos de soporte de las narraciones: el oral y el escrito. La Tradición es lo que viene de los Apóstoles y de lo que éstos recibieron de la enseñanza y el ejemplo de Jesús (parte de esta Tradición se plasmó mucho más tarde en los Evangelios escritos o Canónicos).

Acerca del modo de enseñanza de Jesús…
Jesús fue una combinación de profeta y maestro popular. Su enseñanza no tenía la forma de una doctrina sistemática, sino más bien guiada por el objetivo de iluminar los acontecimientos que ocurrían, adaptándose a las distintas circunstancias y auditorios.
Utilizó recursos de la tradición profética y de la sapiencia judía.
Su modo de transmisión facilitaba la memorización de sus enseñanzas. Unas veces utilizaba dichos rítmicos (“dad y se os dará”), otras veces repetía el mismo esquema (“bienaventurados los… porque…”), con frecuencia recurría a pequeños relatos tomados de la vida cotidiana bajo la forma de parábolas.
La parábola es un relato que toma su argumento de la vida cotidiana y que más que dar respuestas, promueve en el oyente la reflexión acerca de su aplicación.
Se presentaba como un maestro itinerante que enseñaba con autoridad (“yo os digo…”; “creedme a mí…”) colocándose como sujeto y fuente de sus afirmaciones; su autoridad como maestro provenía del Padre (“El que me envió…); era criterio y norma de conducta (“os he dado el ejemplo, para que hagáis como yo…”).
Resalto entonces que la originalidad de su enseñanza radica en la autoridad de sus palabras y su acción –que le venía de esta relación directa, filial con Dios-. Esto legitimaba que se erija como modelo a imitar, por un lado desde su sabiduría absoluta, incuestionable (lugar de saber), por otro: ejemplo él mismo de virtud (lugar de perfección).
Más allá del mensaje transmitido, me interesa resaltar el método: su sabiduría práctica, transmisión adaptada al contexto, a partir de elementos de la naturaleza o de la vida cotidiana, sirviéndose de las costumbres y la realidad del oyente; desarrollando la percepción sensorial, la memoria, la imaginación del otro, para interpretar sus parábolas..
A la enseñanza personal de Cristo, sigue el establecimiento de un cuerpo educacional cuya misión fue idéntica a la Suya: “Así como el Padre me ha enviado, así también lo envío yo” (Juan XX, 21). No bastaba con la proclamación de una vez de las verdades del Evangelio; fundó la Iglesia para continuar su trabajo. La difusión de su doctrina fue confiada, no a libros ni a escuelas de filosofía, sino a una organización que habló en su nombre y con su autoridad.


El legado escrito…Contexto de surgimiento.
En los orígenes de la Iglesia, la regla de fe se encontraba en la enseñanza oral de los Apóstoles y de los primeros evangelizadores. Pasado el tiempo, se sintió la urgencia de consignar por escrito la enseñanza de Jesús y los rasgos sobresalientes de su vida. Ese fue el origen de los evangelios.
La Biblia fue escrita a lo largo de aproximadamente 1000 años (900 aC – 100 dC); es una compilación de lo que en un principio eran documentos separados (llamados “libros”), escritos primero en hebreo –con algunas partes en arameo- durante un dilatado tiempo y después reunidos para formar la Biblia judía (Tanaj, el Antiguo Testamento), que narra principalmente la historia del pueblo hebreo.
Entre la población pre-cristiana, los judíos ocuparon una posición única, como receptores y custodios de la revelación Divina. Dios se había manifestado a ellos directamente como persona, un espíritu y un ser ético que los guiaba por su providencia, dándoles a conocer su voluntad y prescribiéndoles los más mínimos detalles de la vida y la práctica religiosa. A través del Antiguo Testamento, Dios aparece como un maestro de su pueblo elegido. El estableció ante ellos los estándares de lo correcto que no eran otros que El mismo. A través de Moisés y los Profetas El les entregó sus mandamientos y las promesas de un Mesías por venir. Pero El también colocó sobre ellos el deber de instruir a sus niños.
De acuerdo a este mandamiento, la educación, al menos en los primeros tiempos, fue dada principalmente en el hogar. Una función importante de la sinagoga era la instrucción de los jóvenes, la cual era encargada a los escribas y doctores. Las escuelas, como tales, aparecieron sólo en el último período e incluso entonces la enseñanza fue penetrada por la religión. Aunque el Antiguo Testamento no contenía teoría educativa en el estricto sentido, abundaba en máximas y principios los cuales eran todos más exigentes porque estaban inspirados por la sabiduría Divina y porque tenían un sentido práctico de la vida (colecciones de sentencias, proverbios, alegorías y refranes que expresaban en forma popular la experiencia de vida propia del sabio).

La Biblia cristiana contiene la totalidad del Tanaj junto con un grupo de escrituras posteriores conocidas como el Nuevo Testamento, que fue escrito en lengua griega koiné y narra la vida, muerte y resurrección de Jesús, su mensaje y la historia de los primeros cristianos. El Nuevo Testamento está dividido en los cuatro Evangelios, Historia (Hechos de los Apóstoles), las cartas a Iglesias cristianas por Pablo y otros apóstoles y el Apocalipsis.
La Biblia cristiana que conocemos hoy fue ensamblada por primera vez en el Concilio de Hipona en el año 393 de nuestra era. A partir de allí se fue precisando la lista de los libros “canónicos” para la Iglesia hasta ser confirmados por decreto en el Concilio de Trento en 1546 (en éste último - válido sólo para los católicos romanos- se definió dogmáticamente el canon de los libros sagrados basados en la revelación del Espíritu Santo).
La aclaración: “válido sólo para los católicos romanos” surge del hecho que antes de Trento irrumpió en la historia del cristianismo Lutero. Para los protestantes sólo la Escritura es el origen y la regla de la fe cristiana… De allí en más, las acusaciones cruzadas: los protestantes acusan a los católicos de “añadir” libros a la Biblia y los católicos replican que los protestantes “eliminaron” parte de la Escritura.
Pero las disidencias no se basan sólo en el valor otorgado a la Tradición oral como fuente de doctrina (subestimada por los protestantes); la divergencia entre cristianos surge al definir la Iglesia católica la infalibilidad del Papa, modelada tanto en su imagen externa como en su estructura interna, en gran parte según el patrón del Imperio Romano.
Lutero se enfrentó a ambos poderes: al religioso y al secular, sosteniendo que la Palabra está por encima de la Iglesia y del Imperio, que entre cada persona y Dios no es necesaria la mediación papal y que cada cristiano es responsable de la interpretación de la Biblia. Por eso su traducción de la Biblia al alemán fue una verdadera revolución: la puso al alcance de todos (hasta 1534 sólo sacerdotes y eruditos accedían a su lectura y estudio). Esto con las consecuencias que traería en la educación de la población promovidas desde el interior mismo del movimiento protestante y como respuesta defensiva del catolicismo desde la Contrarreforma.
Como se ve, la Biblia no sólo es un libro: ha sido desde los orígenes el eje vertebral para la estructuración de las distintas confesiones. Ha facilitado la “globalización” del catolicismo.

Roma D.C. El reinado de la paideia cristiana…
Con el advenimiento del Cristianismo, la concepción de la vida difirió radicalmente del punto de vista pagano (paideia clásica). La enseñanza cristiana impartió un nuevo tipo de conocimiento y otorgó medios efectivos para llevar a cabo sus preceptos a la práctica.
La edificación principal de la nueva cultura cristiana se realizó en principio destruyendo los cimientos de la cultura clásica para dar paso al estudio de la Biblia y con ello, a la alfabetización y comprensión del evangelio cristiano.
El propósito de los primeros cristianos fue educar a sus hijos a través de narraciones sobre Jesús, ejercitándolos en la recitación de los pasajes de las Escrituras. Para evitar que se corrompan con la influencia pagana, su educación se realizaba dentro del hogar.
La Biblia fue el primero y único libro casi escolar del niño.
La exclusividad de las enseñanzas cristianas va a resultar en lo que se conoce como empobrecimiento cultural clásico.
Fueron los Padres de la Iglesia quienes establecieron la doctrina cristiana antes del siglo VII, facilitando la transmisión de la enseñanza cristiana por todos los rincones del Imperio Romano. La literatura patrística sintetizó la doctrina cristiana como se encuentra en la Biblia.
“A partir de la ruina cultural occidental de fines del siglo VI y durante los siglos que siguieron, los monasterios pasan a primer plano educativo, siendo el único canal de transmisión del saber y no sin reticencias, puesto que en su mayoría no se proponían ser instituciones educativas públicas”. [2]
La nueva educación cristiana, la paideia en Cristo, no retornó a la paideia clásica hasta los días de los humanistas, a principios del Renacimiento, impulso que recreó la antigüedad greco romana.
El medioevo se caracterizaría por la tensión entre razón y fe…

En el nombre del Padre…
En el artículo “El lado oscuro de la iglesia católica”[3], el autor dice: “A medida que el Imperio Romano se derrumba, la Iglesia va tomando el control en Europa. Re interpreta las Escrituras y también la propia historia. Instiga ataques contra musulmanes, judíos, católicos de Oriente e, incluso, contra grupos cristianos que no reconocen la autoridad papal.
La escritora (se refiere a la estadounidense Helen Ellerbe autora del libro “El lado oscuro de la historia cristiana”) considera que el miedo es esencial para mantener un “orden jerárquico por decreto divino”. La Biblia exhorta constantemente a sentir miedo a Dios…”

Que la Biblia exhorte a temer a Dios, no habilita a la interpretación de temer a quienes se dicen representantes en la Tierra. La Sagrada Escritura no insta a la pena de muerte, a la persecución de herejes, a la Inquisición, a las Cruzadas, a la contradicción de las guerras “santas”… ¿El poder eclesiástico no le teme a Dios?

La cuestión fue puesta nuevamente en el tapete. Recientemente, el Papa Benedicto XVI dictó una clase de Teología en una Universidad de Alemania, bajo el título “Fe, razón y universidad. Recuerdos y reflexiones”, que giró en torno a la racionalidad de la fe a partir de la filosofía heredada de los griegos y los avatares históricos que esto ha representado y aún representa (tema que rocé en párrafos anteriores).
Al inicio de su ponencia, para ejemplificar la relación entre fe y razón, citó un diálogo mantenido por el Emperador bizantino Manuel II de Constantinopla (siglo XIV –XV) con un sabio persa. El emperador dijo: “Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba”.
La mencionada cita no tardó en generar conflictos. Líderes religiosos de varios países acusaron al Papa, entre otras cosas de revivir el espíritu de las Cruzadas.
La historia vuelve a repetirse. En una época en que se viven tensiones, conflictos bélicos, terrorismo y fundamentalismos (en oriente y en occidente) la Iglesia representada por Benedicto XVI no aporta a la paz de la humanidad.

“y herida por un sable sin remachesves llorar la Bibliacontra un calefón...” (Cambalache, Santos Discépolo)

Citas bibliográficas:

[1] Extraída del sitio: http://frasescristianas.blogcindario.com/
[2] BOWEN; J.: La Iglesia cristiana y el saber en occidente. En: Historia de la Educación Occidental. Capítulo XIII, pp. 430 (modificada)
[3] Artículo: El lado oscuro de la Iglesia Católica. Por Roberto Bardini. Bambú Press, 12/04/05. Reproducido por Rodela.net

Sitios consultados:

http//es.wikipedia.org/wiki/Antiguo_Testamento Consultado en nov. 2006

http://www.jesus.teologia.upsa.es/temas.asp Cursos 2002-2003 sobre El Jesús Histórico, a cargo del prof. Guijarro Oporto, de la Universidad Pontificia de Salamanca. Consultado en nov. de 2006

http://andercismo.wordpress.com/2006/09/24/el-papa-contra-el-islam-la-ignorancia-de-benedicto-xvi/ Publicado por andercismo el 24/09/06. Consultado en nov. 2006


- Párrafo del maletín de la cátedra: Primeros Cristianos, Coleman. Citado por Painter 125

27 octubre, 2005

Mesopotamia: Jardín del Edén

Nota: El contenido de este archivo se basa en el siguiente video de R. Gardner: 

Gardner, Robert (Director) (1995): Mesopotamia, retorno al Edén (TV Serie: Lost civilizations) Video, Time-Life. (Gardner ganó 3 premios Emmy, uno de ellos precisamente por este documental). Resumido y comentado por J.C. Paradiso para uso de la cátedra. (Duración: 48 minutos)

El Jardín del Edén es una historia que se encuenta como origen mítico de varias civilizaciones. La ira de Dios y el paraíso perdido. Existe algo de veracidad en estas grandes historias?: Existió un lugar como el Edén?.

Hoy, la búsqueda por estas regiones nos lleva a una tierra seca y despoblada: la Mesopotamia: Babilonia, Asiria y Sumeria florecieron en esta región.

En la Mesopotamia se sembraron las primeras semillas de la civilización humana y florecieron tres de las civilizaciones más importantes del mundo antiguo. Entre sus ruinas, se han buscado desde hace tiempo las respuestas a las incógnitas más profundas de la Biblia. La presentación del video es un recorrido hacia atrás en el tiempo: primero a Babilonia (en realidad la última de estas civilizaciones perdidas), después a los Asirios (más antiguos), feroces maestros del arte de la guerra y finalmente a un punto tan distante en el pasado … que sólo el Edén podría haberlo precedido: a Sumeria y la creación de la propia civilización humana.

Hace más de 6.000 años, esta tierra rica, situada entre los ríos Tigris (al Norte) y Eufrates (más hacia el Sur) vio nacer a las primeras civilizaciones. El nombre Mesopotamia fue aplicado por los griegos al territorio que corresponde al actual Irak. Destapando las capas de historia que se encuentran aquí, podemos descubrir los orígenes de nuestras leyendas más antiguas y viajar hasta las raíces más profundas de la fe de las tres religiones monoteístas más importantes de la actualidad.

Pero la serie de descrubrimientos empieza en el desierto de Judea, en el lado Occidental del Mar Muerto, donde hay muchas ruinas prehistóricas y tumbas de pobladores antiguos, entre las cuales de cuentan las ruinas de Jericó – actualmente Jordania – y numerosas cuevas y tumbas de asentamientos esenios.  

En 1947 centró la atención en la arqueología y en la Biblia. En 1947 un descubrimiento casual en Qumrán[1], a unos pocos Km de Jerusalén, dos pastores beduinos pasean con sus cabras por los precipicios y advierten una cueva pequeña en una pendiente rocosa de un monte. Ascienden intrigados y dentro de ella se descubren fragmentos de rollos de escritura, ollas antiguas, y unas hojas de papiro intactos desde la época de Jesús. Son escritos de los Esenios, una secta de judíos: serían conocidos en todo el mundo como los manuscritos del Mar Muerto. En otras cuevas de la zona se desenterraron cientos de rollos de escritura. Uno de ellos se confirmó como la versión más antigua del viejo Testamento. Contenía los primeros 5 libros de la Biblia, conocidos por los judíos como la Torá. Se desata una gran polémica internacional. Se considera uno de los más importantes hallazgos arqueológicos de la historia. (Figura tomada de Wikipedia: Cuevas vecinas a Qumrán).

Son preciosos para los judíos porque son de una tribu judía, y también para los cristianos, porque son contemporáneos de Juan Bautista y de Jesús. En realidad, tendríamos que admitir que están precisamente escritos en la época en la cual Jesus, judío (Jeshua en arameo) comienza a enseñar sus doctrinas renovadoras.

La Biblia como texto histórico.

Una torá tradicional siempre se escribe a mano; las palabras se pronuncian en voz alta mientras las apunta el escriba, convirtiéndose así en una oración viva. Cada Tora se considera sagrada desde el principio de su realización. Pero la exactitud histórica de la Biblia no ha sido fácilmente comprobada, tarea en la cual los esfuerzos todavía continúan. Algunos de los libros de la Biblia son excelentes textos históricos; son los más antiguos que tenemos y son bastante precisos, pues tenemos referencias recíprocas de otras fuentes y son muy parecidas.

Si bien la búsqueda de los lugares mencionados en la Biblia es antigua [1] los modernos arqueólogos le dan otro alcance. Los ‘arqueólogos bíblicos’ serán una legión semejante a los que protagonizaron la fiebre del oro en California. Las naciones europeas muchas veces enfrentadas politicamente, rastreaban y excavaban en Medio Oriente por su patria (distinta) y por Dios (un Dios común a todos, aunque con variantes en sus confesiones). Una de las batallas políticas más célebres despertada por los descubrimientos fue el de la célebre piedra Moavi.

Piedra Moavi. En 1868, en el interior de la tierra de Moav [2] El reverendo Friederick August Kline (?), un misionero, es conducido por lugareños hasta una piedra grabada, una entalladura de basalto. La tabla contenía inscripciones que Kline calca rudimentariamente sobre un papel. En Jerusalem se genera gran revuelo. La escritura en la piedra, hasta entonces en un idioma desconocido para el religioso, se acepta como un relato de una batalla también descrita en la Biblia, escrito por un rey de Moab. Por primera vez los europeos tenían un relato bíblico narrado en una piedra antigua. Existían dos fuentes que describían el mismo suceso, y esto dio mayor convicción a los creyentes. Muchos quisieron comprar la piedra, pero los beduinos desconfiaban, porque habían sido estafados en más de una oportunidad en hallazgos similares. Finalmente la quemaron y la despedazaron porque pensaron que tendría oro.

Esto fue una gran pérdida. Pero la propia Biblia indicaba dónde se podía seguir buscando: en un punto más remoto, el gran imperio babilónico, hasta el mismo momento del nacimiento de la Biblia.

La atención se desplaza a Babilonia. Es el año 586 aC., los ejércitos de Nabuconosor, rey de Babilonia, invaden Jerusalem con una furia sin precedentes. Faltan casi 6 siglos para que nazca Jesus. La Biblia describe el ataque de los babilónicos: se saquearon casas, se prendió fuego al templo del rey Salomón, quedando totalmente destruido. 10.000 presos israelitas fueron trasladados encadenados a Babilonia, cruzando más de 500 millas a través del desierto, siguiendo las antiguas rutas del comercio, a través de la actual Jordania, Siria e Irak hacia Babilonia. En el salmo 137, los israelitas se lamentan “junto a los ríos de Babilonia llorábamos y estábamos sentados al acordarnos. ¿Cómo habríamos de cantar el canto de Yavé en tierra extraña?”. [3]

Judíos en Babilonia. Al entrar a Babilonia, los judíos quedaron impresionados por la grandeza de las construcciones.[4] Al lado de la modesta ciudad de Jerusalem, Babilonia era la majestuosa capital del mundo antiguo. Los judíos cautivos en Babilonia entraron en un entorno cosmopolita. Se encontraron en un crisol de razas y lenguas. Babilonia, la madre de las meretrices e idolatrías de la tierra. Pero a pesar de todas las idolatrías, o debido a ello, aquí la Biblia se convirtió en libro. Amenazados por una nueva cultura poderosa, aunque tolerante en cuanto les permiten continuar con sus tradiciones, los escribas hebreos se apresuraron a conservar la identidad judía. A lo largo de 3 generaciones, los escribas unificaron la tradición oral, las escrituras nuevas y los textos sagrados en un solo manuscrito: nació la Biblia; la Biblia se convirtió en libro, gracias a que los escribas pudieron trabajar en un ambiente relativamente tolerante, donde pudieron estudiar sus propiso libros y mantener su cultura y religión. 

La cultura babilónica llegó a influir profundamente en el trabajo de los escribas israelitas. La Biblia llegó a incorporar cuentos y tradiciones de Babilonia y tradiciones mesopotámicas de civilizaciones todavía más antiguas.

Los templos, el palacio de Nabucodonosor son sus jardines colgantes, la puerta de Ishtar, hacía sentir a las personas que se hallaba frente a algo poderoso.

Fue aquí, según cuenta la Biblia, donde uno de los monumentos más extraordinarios del mundo antiguo “tocaba el cielo”: la torre de Babel. La búsqueda de la torre de Babel también se convirtió en una meta importante de los arqueólogos bíblicos. Robert Koldeway propuso la posibilidad más interesante a principios del siglo XX descubrió un barranco con ladrillos antiguos. (Ver abajo)

El código de leyes de Hammurabi, escrito 1200 años antes del apresamiento de los israelitas. El código fue encontrado en una piedra tallada, perdida durante cientos de años, la cual volvió a aparecer a finales del siglo XIX, conteniendo uno de los documentos jurídicos más importantes de todos los tiempos, precursor de los códigos legales que se detallan en los libros Éxodo, Levítico y Deuteronomio.

Las sociedades que sólo transmitían sus conocimientos y leyes oralmente, cuando las ponen por escrito adquieren mayor poder. El código de Hammurabi ha tenido gran influencia en casi todas las civilizaciones que siguieron a Babilonia. Hoy en día, incluso algunos de sus ritos más antiguos sobreviven en su forma original.

Hammurabi describía el Rito de la ordalía, prueba dolorosa (se les quema la lengua con una cuchara pasada por el fuego a los acusados de algo ilegal). En algunas tribus beduinas todavía se practica el rito. Estos hombres deben someterse a la ordalía o por defecto ser considerados culpables. El mubashi examina las lenguas chamuscadas y determina el destino de los hombres: inocente o culpable.

Las tablas de Moisés escritas por un fuego divino. Las leyes de Hammurabi alcanzan el presente a través de la Biblia, como en los 10 mandamientos, pero son sólo el principio de una serie de principios del Viejo Testamento. En estas leyes se oye claramente la voz de Hammurabi. Hammurabi puso por escrito leyes mucho más antiguas, como por ejemplo: “ojo por ojo, diente por diente”.

Los Asirios

Babilonia estuvo precedida por el imperio brutal de Asiria, lugar que la Biblia llamó “una tierra bañada en sangre”. De los ejércitos de Mesopotamia que arrasaron el mundo antiguo, los Asirios son los más letales, su tiranía y opresión las más despiadadas. 100 años antes de la toma de los presos israelitas por Nabucodonosor, la Biblia cuenta que el rey de Asiria Sanavi (¿Sanedi?) atacó la tierra de los israelitas. En el 2º libro de los reyes los israelitas se lamentan: qué han hecho los asirios con nuestras tierras, están totalmente desvastadas!. Su máquina de guerra era muy eficaz; en sus palacios los asirios describen las guerras en términos vanagloriosos. Llegó a ser el imperio más grande del mundo.

No se conocía mucho de este imperio, ni siquiera su gran capital, Nínive, pero en 1852, las ruinas fueron exploradas por el arqueólogo Austen Henry Layard.

En el Norte de Irak estaba el Palacio Real de Nínive escondido a la vista durante 1000 años. Suponía otra confirmación de la exactitud histórica de la Biblia. Pero el descubrimiento más trascendental fue la gran biblioteca de Nínive, una colección de 22.000 tablas de barro labradas con la escritura cuneiforme de los asirios. Se revela un mundo patriarcal donde los plebeyos y las mujeres ocupaban un bajo nivel social. Pero en este mundo despótico aún las mujeres tenían ciertos derechos, como estipular en su contrato de matrimonio que su marido no tuviera otras mujeres. Pero además, las reinas disfrutaban de privilegios. En 1989 un hallazgo asombroso en el Palacio antiguo de Nemroth, en el Norte de Irak, el descubrimiento más importante desde la tumba de Tutankamon. Entre muchas joyas se encontaron los restos mortales de al menos dos reinas, enterradas hace más de 2000 años atrás. Junto a las joyas y las 2 reinas enterradas, la maldición: “Si alguien me saca de mi tumba … que los grandes dioses del infierno castiguen su cuerpo …”

Los asirios a la conquista. En el año 701 a.C. el rey Sanedi atraviesa el desierto en marcha hacia el Mediterráneo. Los asirios en su marcha conquistaron Israel, especialmente destruyen la ciudad de Laquish, descrita por la historia y también por la Biblia. Desde Jerusalén, el rey judío Hedekiá, sabía que un ataque era inminente, e hizo construir un acueducto subterráneo en caso de ser cercados. La Biblia cuenta que Dios salvó a Jerusalén y el rey Asirio volvió avergonzado a su tierra. La versión del conflicto escrita por Sanedi se halló en un prisma de barro. La versión es idéntica a la bíblica, aunque refleja el punto de vista opuesto. (Ver Isaías cap. 6º). Finalmente, en represalia, la Biblia cuenta que Dios (Yavé) destrozó Nínive, el trono de los poderosos reyes asirios.

Pero mucho antes Yavé había arrasado una civilización entera. No se menciona su nombre en la Biblia, pero se llamaban Sumerios y fueron los primeros en contar la historia de una gran inundación. Es la historia de Noé, un cuento primordial. Se halla también en otro texto antiguo descubierto en Sumeria. A principios del siglo XX se tradujeron algunos textos mesopotámicos. La primera epopeya del mundo es el relato del rey mítico Gilgamesh. El cuento, de una inundación desastrosa, precede a la versión bíblica al menos en 2000 años: “Durante 7 días y 7 noches el Diluvio barrió la tierra. La gran arca fue desplazada de un lado a otro por los ventarrones”. En la versión de Gilgamesh, el arca se encalla contra una montaña. El marinero suelta pájaros, así que el relato tiene un fin misteriosamente similar al de la Biblia. Es un cuento fabuloso.

Hace más de 5000 años la historia de un gran diluvio se contó aquí por primera vez, en las antiguas ciudades de Sumeria: Uruk, Erido[5] y Ur. En Sumeria encontramos los orígenes de todo aquello que marca la civilización. Ellos inventaron el gobierno, la rueda y la jardinería. Sumeria fue la primera civilización de la Tierra. En una tierra sin piedras, los sumerios inventaron ladrillos de barro, como los actuales. Y de estos sencillos bloques erigieron los primeros grandes monumentos, llamados Zigurats, templos imponentes, algunos de los cuales alcanzaron gran altura. Inventaron el minuto de 60 segundos. Incluso identificaron lo que hoy llamamos el adolescente problemático (ver el texto de Kramer):

(Texto original sumerio)

“A dónde has ido? –

No he ido a ningún sitio.

Si nos has ido a ningún sitio porqué pierdes el tiempo? Vete a la escuela! Haz tus deberes, escribe tu tablilla ¿has entendido?

Conocemos de ellos por el invento de la escritura. Hace 5000 años un sumerio grabó sus historias en unas tablillas de barro proporcionando datos sobre el nacimiento de la civilización. En cuanto a su personalidad eran en muchos aspectos parecidos a nosotros: les gustaba beber cerveza, algunos escribían poesías, relatan cómo se preparaba una mujer para su amante.

El centro de la civilización sumeria era la ciudad perdida de Ur, en un tiempo conocida como la ciudad de nacimiento de Abraham, el primero de los patriarcas de la Biblia. Recordemos que Abraham es reconocido por las tres religiones – judíos, cristianos y musulmanes –. Ue es el paradigma de la ciudad bíblica en términos arqueológicos, porque aquí se realizó una de las más célebres excavaciones de los años 20 y 30, por un extraordinario arqueólogo británico llamado Leonard Wulli. La ciudad de Ur, en las manos de Wulli, resucitaba. (cap 15). A Wulli le había llamado la atención una capa de sedimento que estaba en un determinado nivel de las ruinas. Su esposa fue quien sugirió que esa capa de sedimento era prueba del diluvio. Se vendió Ur como la prueba del diluvio en el sur de Irak. Aunque faltaban pruebas irrefutables, era como si la ciencia y la Biblia se hubieran unido en el desierto desolado del sur de Irak.

Luego Wuli realizó un descubrimiento indiscutible: las tumbas reales de Ur. Excavando en el barro desenterró 74 esqueletos bien ordenados, todos enterrados al mismo tiempo. El entierro contó la asombrosa historia del viaje final de un rey y los que le acompañaron a la vida futura. De este hallazgo Wuli desarrolló una tesis muy interesante de los entierros. Después de colocar al rey en una cámara grande, la corte entera entró al recinto, todos se pusieron en fila, quizás tomaron un veneno y se acostaron para morir con el rey.

De esta manera el príncipe se fue a su tumba acompañado por todos sus seguidores. Éste se ha convertido en una de los grandes descubrimientos. Es un gran relato de un entierro de la arqueología y de la historia antigua. El descubrimiento de las fosas en Ur constituyó un triunfo para la arqueología. Rebeló secretos antiguos de la primera civilización. Donde la arqueología termina, la epopeya de Gilgamesh proporciona las huellas finales. Las huellas que nos llevan a un jardín que algunos llaman el paraíso.

El jardín del Edén. Al principio Dios creó el cielo y la Tierra … De este tipo de mitos hay en casi todas las civilizaciones. Como también suele haber un mito de la búsqueda del paraíso … En la antigua epopeya sumeria de Gilgamesh, el paraíso se llama Dilmun[6]  Es allí donde el sobreviviente del Diluvio se va a vivir. Dilmun figura en las leyendas de Mesopotamia como una especie de Jardín del Edén. Un lugar de un intenso verde, con agua abundante. Un lugar perfecto. Sin embargo también es el territorio de una serpiente. En la epopeya la serpiente roba la flor que otorga la inmortalidad. Como Adán, Gilgamesh ha de dejar el jardín y morirse. Parece que la idea de paraíso es universal. Pero: ¿en qué se basa? Las huellas indican un lugar encantado pero real, 400 millas al sur de la antigua ciudad sumeria de Ur se encuentra la isla de Barain o Bahrain /barein/. Era una importante plaza de mercado en las rutas que atravesaban los desiertos áridos y los mares salados de Mesopotamia. Hoy en día es mucho menos que un paraíso. Pero hubo un día en que era floreciente. Tenía agua abundante y, como resultado, vida. Hace mucho tiempo esta isla era Dilmun. Pero ¿era el paraíso? En comparación con el desierto que lo rodea parece ser que sí. Allí se encontraron miles de esqueletos enterrados, que mostraron que esa gente vivía bien, y más sana. Además había serpientes embalsamadas, todo datado de hace más de 4000 años.

Podemos pensar que éste era el paraíso, aquí la fe y la razón se separan. 

 

Glosario

Esenios. Secta judía, cuyo origen se remonta al movimiento 'hasideo' de la época de la dominación seléucida (más de 100 años adC). Fueron contemporáneos de los saduceos y los fariseos. El Talmud los llamó "bautistas matinales" y los árabes los llamaron "de las cuevas". Se ha especulado con que Jesús y Juan el Bautista tenían relaciones con ellos o incluso pertenecían a la secta. Entre ellos ver se ha querido el germen del cristianismo y Renan llegó a escribir que "el cristianismo fue en gran medida el esenismo triunfante". (De Wikipedia). Voltaire los estudia en su ‘diccionario filosófico’ aunque sobre ellos se conocía poco hasta que se descubren los rollos del Mar Muerto en el siglo XX.

Hammurabi. Código de leyes de Hammurabi. Recoge tradiciones más antiguas de la región y luego se prolonga en la Biblia, que toma algunos de sus preceptos.

Manuscritos del Mar Muerto. Colección de casi 800 escritos de origen judío, escritos en hebreo y arameo por miembros de la secta de los esenios, encontrados en once grutas en los escarpados alrededores del mar Muerto. Los primeros rollos se hallaron en una gruta en Qumrán (Rollos de Qumrán) a orillas del Mar Muerto) en 1947 por dos beduinos. Se dice que algunos fueron usados en una hoguera para calentarse, al carecer del conocimiento de la importancia del hallazgo. Estos rollos fueron vendidos a un anticuario, extraviándose algunos en Egipto y otros en EEUU. Posteriormente se publicaron copias de los rollos, causando un masivo interés que llevó al hallazgo de otros 600 pergaminos y cientos de fragmentos. Su antigüedad permite estudiar importantes fuentes cristianas. La mayoría de los manuscritos datan de entre los años 250 aC y 66 dC, incluyendo los textos más antiguos en lengua hebrea del Tanaj o Antiguo Testamento. Se cree que fueron ocultados por los esenios debido a las revueltas judías contra los romanos en esos años. Figura: Cuevas cercanas a Qumrán (todo de Wikipedia). Ver video: Los manuscritos del mar muerto.

Torre de Babel. (Blázquez Martínez) Ya el Génesis (10.10; 11.9) menciona la ciudad: «En Babilonia Yahvé confundió las lenguas de la tierra toda, y de allí los dispersó por la faz de toda la tierra». Los grandes profetas de Israel condenan la ciudad por su soberbia y corrupción, así se lee en las obras de Isaías (13.11.19; 14.11-14; 47.5-6), de Jeremías (59.23-24; 51.25), de Baruc (6.42), y de Habacuc (1.6-10). En el Nuevo Testamento es figura de la «gran prostituta» (IPe 5.13; Ap. 15.5; 19.2).

 

 



[1] La pronunciación suele ser /kun rum/ Usaremos estos signos fonéticos // para indicar la pronunciación de las palabras menos conocidas en nuestra lengua (JCP)



[1] La misma Santa Elena, madre de Constantino buscó y creyó haber encontrado la tumba de Jesus.

[2] La tierra de Moav (Moab en otras versiones) es mencionada en la Biblia. La Torá finaliza con los siguientes versículos: "Y Moshé el servidor de Dios murió allí en la tierra de Moav, de acuerdo con la palabra de Dios. Y Él lo enterró en un valle en la tierra de Moav, opuesto a Bet Peor; pero ningún hombre conoce su tumba hasta este día. Y Moshé tenía ciento veinte años cuando murió; sus ojos no estaban débiles, ni su fuerza natural disminuida. Y el pueblo de Israel lloró por Moshé en las llanuras de Moav por treinta días; y los días de llanto y duelo por Moshé terminaron. E Iehoshúa el hijo de Nun estaba lleno de espíritu de sabiduría, pues Moshé había puesto sus manos sobre él; y el pueblo de Israel lo escuchó, e hicieron como D'os le ordenó a Moshé. Y no ha habido desde entonces en Israel un profeta como Moshé, con quien D'os habló cara a cara. Y todas las señales y las maravillas, que Dios le ordenó hacer en la tierra de Egipto al Faraón, y a todos sus sirvientes, y a toda su tierra, y toda esa mano poderosa, y todos los grandiosos e increíbles actos que Moshé realizó a vista de todo Israel". De: http://www.aish.com/espanol/shabat_shalom/kahn/576354_vezot_habraja.asp

[3] La ópera Nabucco de Verdi toma de este momento de la historia bíblica su argumento. El famoso coro ‘Va pensiero’ es de una belleza extraordinaria, con los judíos cantando a orillas de uno de los ríos mesopotámicos.

[4] En el video se reproduce una célebre parte de una película de Griffith: Intolerance

[5] También se puede encontrar escrito como Eridu

[6] Ver libro de Kramer, capítulo XXI: Paraíso: los primeros “paralelos” con la Biblia en el sitio http://ar.geocities.com/bastadecopywright/La_historia_empieza_en_Sumer/xxi.htm