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HISTORIA DE LA EDUCACIÓN

Seminario optativo de la Maestría en Educación Universitaria
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14 mayo, 2007

Benito de Nursia


San Benito de Nursia (Nacido en Nursia, Italia 480, muerto en Montecasino, 547), fundó la orden de los benedictinos es considerado patriarca del monaquismo occidental. Funda el monasterio de Monte Cassino y elabora las reglas para sus monjes “La Santa Regla” inspiración para los reglamentos de muchas otras comunidades religiosas que rigieron la vida de los monjes durante siglos. La orden de los Benedictinos fue la hermandad más amplia e influyente. La regla benedictina (en 73 capítulos) es muy breve y práctica y ello, conjuntamente con la división del tiempo entre el trabajo y la oración, le aseguraron el éxito. Su característica más significativa consistió en asentar la importancia del trabajo manual, así como las bases para la conversión de los monjes en los grandes agricultores de la Europa medieval. (Cirino) (Foto: San Benito de Nursia. Fresco del claustro del monasterio de Subiaco (Italia), realizado hacia el siglo VI, tomado de Wikipedia)

13 mayo, 2007

La visión de Constantino: El Lábaro


Se dice que antes de la batalla del puente Milvio Constantino tuvo una visión, tras la cual, Constantino instituyó un nuevo estandarte para marchar a la batalla al que llamaría Lábaro. La visión de Constantino se produjo en dos partes: En primer lugar, mientras marchaba con sus soldados vio la forma de una cruz frente al Sol. Tras esto, tuvo un sueño en el que se le ordenaba poner un nuevo símbolo en su estandarte (Lábaro) .
Foto: Lábaro tomado de: http://www.vidasdefuego.com/biografia-constantino-el-grande.htm

Bizancio: Imperio romano de Oriente



Bowen (cap. XII). Bizancio 1 BIZANCIO (IMPERIO ROMANO DE ORIENTE)
XII. La preservación del saber tradicional: Bizancio, En Bowen, Tomo I, cap XII, pp 380-418 (Resumen y notas por JCP para uso interno de la cátedra)
La bifurcación inevitable:
Oriente griego y Occidente latino
Cuando Constantino asume el gobierno en Roma, la decadencia del imperio era evidente. La unidad mantenida hasta entonces era artificial, conseguida por la fuerza sobre pueblos de muy distinta cultura. En el orden interno debían enfrentar la prolongación del cisma arriano y el paganismo, mientras que en el externo los poderosos persas y los bárbaros. Constantino procuró intervenir como mediador en las disputas internas 383. Luego de su conversión al cristianismo 1 convoca al concilio de Nicea en 325. Logra evitar las rupturas exhortando a mantener el estilo romano y perpetuando el sistema educativo estatal, a través del cual se lograría conservar la cultura. Pero las disputas entre paganos y cristianos dificultaban la continuidad educativa.2
La divergencia entre las dos grandes regiones del imperio, el Occidente latino y el Oriente griego, condujo en el año 395 a su separación, con dos emperadores y dos capitales: Roma y Constantinopla. Al crear una segunda capital en Oriente, se trataba de evitar las divisiones, pero las presiones desintegradoras eran muy fuertes y continuaron a lo largo del siglo IV. Mientras Roma se debilitaba3, Constantinopla, con la dinastía fundada por Teodosio, debió enfrentar el nacimiento y rápida expansión del islamismo, a comienzos del siglo VII, que fue cediendo territorios. El imperio islámico llegó hasta el norte de África, España y sur de la Galia, hasta que logra ser contenido. Sobrevienen tres siglos de relativa paz (siglos VIII al XI) durante la cual coexisten las tres civilizaciones: Europa occidental, Bizancio y el Islam, relativamente aisladas, lo cual provocó que se desarrollaran tres culturas bastante diferentes.
La más perjudicada de las tres civilizaciones fue la de Occidente, que entró en un período de paralización generalizada de su vida intelectual y educativa. En Bizancio y el Islam, las grandes tradiciones que habían
1 La autenticidad de la conversión es controvertida
2 Si bien Constantino logró mantener unido el imperio, y que más tarde sus sucesores producen esa partición para mantener ambas jurisdicciones enlazadas, las tensiones continuaron a lo largo de siglos, con períodos de mayor o menor conflicto, hasta que se produce el cisma definitivo y finalmente la caída de buena parte de Oriente en poder del nuevo fenómeno religioso del Islam (Nota JCP).
3 Recordemos que Occidente fue literalmente invadido por los ‘bárbaros’ que ocuparon la península Itálica, Galia y España. De manera que esta dualidad política (Roma-Constantinopla) y su identidad greco-judeo-cristiana estaba francamente desbordada por ambos extremos del imperio: al Este y al sur los musulmanes, y desde el Norte y el Oeste los bárbaros. Los entrecruzamientos raciales y culturales fueron importantes. A su vez cada grupo étnico o religioso se subdividía en respuesta al contacto con otros pueblos (Nota JCP)
Bowen (cap. XII). Bizancio 2
culminado en las brillantes síntesis de griegos y hebreos continuaron siendo cultivadas; si bien existió decadencia, la pérdida cultural fue menos dramática, como veremos más abajo.
4 Algunos autores que expresan este punto de vista pagano son Temistio y Libanio (un retórico sofista).
El aislamiento de occidente y su parálisis empieza a revertirse a consecuencia de un nuevo contacto con sus vecinos, movido por el intercambio comercial y por las cruzadas. En Occidente, el contacto con las tradiciones da paso a una nueva fase de su desarrollo intelectual y cultural, la cual no podrá explicarse más que a partir de su estrecha dependencia con respecto a la preservación del saber clásico en Bizancio y en el Islam.
Educación en el imperio oriental. Disputas 383
El pensamiento cristiano argumenta contra la enkyklios paideia pagana. Lactancio y Juan Crisóstomo producen obras sobre educación cristiana. Inspirados en las Escrituras, a pesar de abolir el castigo físico, no tienen remedio para la eclosión puberal, salvo el temor al infierno y el matrimonio temprano. Ello revela ‘la pobreza del pensamiento educativo cristiano de la época y de su carencia de una doctrina positiva capaz de englobar el conjunto de la vida humana’. 386
El punto de vista pagano4, por su parte, defendía el valor de una educación basada en la filosofía y la educación griega tradicional, muchas veces con manifiesta hostilidad contra los cristianos.
Cristianismo y paganismo: perspectivas contradictorias 391
En la Bizancio del siglo IV ni los paganos ni los cristianos lograban afianzarse de manera de monopolizar la educación. Los entrecruzamientos teóricos eran frecuentes, como que los maestros cristianos muchas veces eran producto de una formación clásica. Tampoco habían cesado las controversias entre filosofía y retórica.
Un sucesor de Constantino, Juliano, intentó restituir el paganismo. Había sido educado en la enkyklios paideia clásica y prefería el griego al latín, del cual decía que lo estaba barbarizando. Pero a su muerte todo volvió a su cauce anterior, es decir se desecha la influencia pagana.
Entre final del siglo V y comienzos del siglo XI, la educación es Bizancio no está bien documentada. Sin embargo, al igual que en la parte occidental del imperio, la educación y el saber decayeron progresivamente a lo largo de los siglos V y VI. En este último siglo hubo un cierto renacimiento del interés por obra del emperador Justiniano, quien se consideraba a sí mismo como César y emperador cristiano a la vez. Como lenguaje de la administración, el latín comenzó a ser sustituido por el griego, a la par que éste había sufrido ciertas alteraciones. El antiguo griego común – la koiné – había sido sustituido por una serie de dialectos halados con ciertos aditamentos latinos, mientras que la Iglesia, conservadora, se esforzaba por mantener una pureza idiomática deliberadamente arcaica.
Bowen (cap. XII). Bizancio 3
5 Entre los monasterios bizantinos se mencionan Vivarium, Lindisfarne, Bobbio, St. Gallen, Tours, Fulda. Se encuentran descriciones y fotos de los monasterios bizantinos en el sitio: http://www.sofiaoriginals.com/abr718mosaicosengreciaantigua8.htm (La foto del blog muestra el Monasterio bizantino de Osios Lukás (siglo XI) e iglesia de la Virgen (siglo X).
Bizancio después de Justiniano 401
Las campañas militares de Justiniano crearon graves problemas en el ya debilitado imperio. Además, los musulmanes comenzaron a ocupar cada vez más territorios del antiguo imperio, aunque con progresiones y remisiones. La decadencia del imperio continuó en las partes conquistadas, pero los griegos disfrutaron de cierta libertad para continuar con sus tradiciones erudita y educativa, sobre todo la secta cristiana de los nestorianos, que emigraron y crearon dos centros de cultura en el valle del Tigris.
El saber bizantino fue languideciendo, pero de una forma más atenuada que el occidental.
El monacato oriental 403
La institución del monacato llegó a Bizancio en fecha relativamente temprana, bajo la inspiración de figuras primitivas como Paconio y según los esquemas más desarrollados de Basilio de Cesárea. A fines del siglo VI la vida monástica estaba ya implantada. Pero, a diferencia del monacato latino occidental, nunca evolucionó hacia formas de órdenes religiosas ni desempeñó funciones pastorales; tampoco le interesó el mundo del saber. Había dos modelos: el individual y el comunitario. Hacia el siglo IX tuvo lugar un crecimiento monástico, construyendo grandes edificios, como el del monte Athos y comenzaron a erigirse bibliotecas, de libros devocionales en general, y ampliaron sus actividades a la traducción de manuscritos. No obstante, los monasterios bizantinos5 continuaron siendo básicamente contemplativos. La competencia intelectual de los monjes tampoco fue elevada, salvo quizás el monasterio de Studion, en Constantinopla, que se convirtió en centro de cultura, de estudios y de producción de manuscritos.
Renacimiento bizantino (siglo IX a XI) 406
Los escribas civiles vuelven a cobrar importancia en el renacimiento del saber bizantino, formando corporaciones; era el gremio más importante de todo el imperio bizantino.
Prospera el comercio y los mercaderes bizantinos se desplazan por todo el ámbito mediterráneo gracias a la flota veneciana. Con el comercio se desarrollaron las actividades cívicas y el centro cosmopolita de Constantinopla se enriqueció extraordinariamente. Por otra parte, la ocupación árabe de las regiones orientales del imperio bizantino había obligado a muchos estudiosos griegos a repatriarse. De ahí que proliferaran los maestros particulares que, en compatencia con las escuelas eclesiásticas, ofrecían la instrucción en las artes liberales tanto el trivium como el quadrivium. Las escuelas eclesiásticas combinaban el
Bowen (cap. XII). Bizancio 4
estudio de la literatura tradicional con el de los escritos patrísticos. Dado que era imposible prescindir lisa y llanamente de la tradición pagana, la Iglesia se dio cuenta de que la única fórmula posible era la de una lectura autorizada pero controlada. El consejo de Basilio acerca de la lectura de los autores profanos seguía siendo el principio básico: había que enseñar al joven cristiano el modo de utilizar la tradición pagana con el máximo provecho desde el punto de vista moral.
Al finalizar el siglo IX el saber y la cultura bizantina empieza a mostrar el interés por establecer su propia identidad, a través de la autoridad de la historia y un énfasis en la paideia, aunque se trataba ya de una educación muy rígida y de alcance limitado a las clases pudientes. Por otra parte, la evolución del lenguaje había llegado a un punto en el que el latín había desaparecido prácticamente, y hasta el código legal empezó a helenizarse. La educación se limitaba al estudio de la literatura y lengua griegas. La lengua griega se había diferenciado en varias ramificaciones bien distintas: muchas variedades de lenguaje popular o demótico, típicas de las clases populares, y en el otro extremo una variedad culta o iotizada (en la que varias vocales y diptongos eran sustituidos por la vocal iota). Independientemente, subsistía el lenguaje escrito de siempre, promovido por la Iglesia y utilizado exclusivamente para la educación liberal, con el modelo eterno de la pureza del estilo ático. Sin embargo, la civilización bizantina no produjo grandes humanistas comparables a los latinos (Dante, Petrarca) que estudiaron el pasado y condujeran el clasicismo hasta su apogeo.
Así pues, el objetivo deliberadamente arcaizante de la paideia vuelve a surgir como la gran meta del proceso educativo a partir del siglo IX y, al igual que en occidente, viene con pretensiones enciclopedistas.
Característica destacada de este renacimiento fue la producción de manuscritos por parte de los escribas. Bizancio tuvo un gran movimiento literario y se convirtió en un importante centro de estudios y mercado de libros. Los libros se difundieron por todo el Mediterráneo a bordo de las naces venecianas hasta entrado el siglo XIII.
Separación de Bizancio y Roma 415
Entretanto, y a pesar del incremento de las actividades comerciales de Bizancio con Italia y otros lugares, las tensas relaciones entre ambas partes del imperio romano habían subsistido durante cerca de 7 siglos. El conflicto religioso entre los dos sectores cristianos era el más persistente. Una de las controversias más dramáticas fue la querella de las imágenes con los iconoclastas, en el siglo VIII, que contribuyó a dividir a la cristiandad y de alguna manera preparó el camino de la separación definitiva del siglo XI entre el papado y los patriarcas de Bizancio, que se excomulgaron recíprocamente. La conquista militar de Bizancio por occidente en el siglo XIII condujo a la eventual desaparición del imperio oriental.
Bowen (cap. XII). Bizancio 5
Decadencia del saber bizantino 416
El renacimiento bizantino sufrió un serio revés en los albores del siglo XIII. En el siglo anterior, Occidente, principalmente capitaneado por los franceses, organizó tres grandes expediciones militares, las cruzadas contra los musulmanes, con el objetivo de recuperar los grandes lugares históricos del cristianismo, especialmente Jerusalem. Culpando a Bizancio, finalmente los cruzados se desviaron contra Constantinopla, saqueando y destruyendo la ciudad. Durante ese período el inescrupuloso gobernante veneciano Dándolo consiguió imponer en la ciudad de Constantinopla una soberanía latina occidental. Y aunque a partir de los griegos Constantinopla fue más tarde recuperada militarmente, nunca se volvió a recuperar de la destrucción. A pesar de todo, el saber bizantino todavía tuvo resto como para producir importantes aportes y ejercer influjo sobre Occidente; así como lo hizo en el siglo XII antes de su destrucción, también ejerció influencia sobre el gran movimiento intelectual del renacimiento italiano del siglo XIV.
ψ
Filmes
DE FELICE, Lionello (1962) Costantino il grande
Fotos
Cabeza de Costantino Head of Constantine's colossal statue at the Capitoline Museums, Tomada del sitio: http://en.wikipedia.org/wiki/Constantine_I_(emperor)
Monasterio Bizantino. El blog muestra el Monasterio bizantino de Osios Lukás (siglo XI) e iglesia de la Virgen (siglo X) tomado de: http://www.sofiaoriginals.com/abr718mosaicosengreciaantigua8.htm
Glosario
Constantino. La conversión del Emperador y la influencia de su madre Santa Helena, es tratada en otro capítulo.
Galia: Francia
Iconoclastas. El intento del emperador oriental León XI de quitar de las iglesias las pinturas religiosas por la tendencia a convertir a los mismos íconos en objeto de veneración y culto. Pero el uso de íconos era una costumbre de la antigüedad presente en oriente y que los cristianos primitivos habían incorporado y que se defendía porque servían como medio de educación visual para los analfabetos. El papa de Roma decide a favor de las imágenes pero termina desencadenando el cisma de ambas iglesias. (Bowen I: 415)
Nestorianos. Secta cristiana que seguían a Nestorio, patriarca de Constantinopla quien probablemente enseñaba que, además de su naturaleza divina, Cristo poseía una verdadera naturaleza humana y el libre albedrío y que, por consiguiente, su vida terrenal constituye para todos los hombres un ejemplo supremo. Perseguidos por heréticos, hallaron refugio en el oriente conquistado por los musulmanes, desde donde continuaron ejerciendo influencia. (Bowen I: 402)

12 mayo, 2007

Fundamentos de la Educación Cristiana


LOS FUNDAMENTOS DE LA EDUCACIÓN CRISTIANA

Bowen, J. : Los fundamentos de la educación cristiana. Tomo I, cap XI, pp 343-379 (Resumen y notas por JCP para uso interno de la cátedra)

En el momento de la celebración del congreso de Nicea (año 325) no existía una Iglesia cristiana única, ni un dogma religioso unánimemente aceptado, ni una teoría de la educación. En la era patrística (siglos II, IV y V) es cuando los grandes padres de la iglesia sistematizaron las doctrinas cristianas.
También en esta era (siglo IV) aparece el interés por hallar formas de educación específicamente cristianas, aunque esa educación, como el propio cristianismo se nutre de fuentes distintas, de una combinación de elementos tomados a lo largo de un largo período de tiempo. La inquietud por la educación era conservadora y defensiva contra la herejía.
La iglesia de occidente intentará preservar, en educación, los ideales de la paideia griega, basándose en tres fuentes independientes:
q las doctrinas de los padres orientales;
q un núcleo que aparece en torno a la escuela de Cartago – uno de los centros más importantes del cristianismo de la época –
q Las órdenes monásticas

Aparición del monasterio 346
A lo largo del siglo IV la progresiva decadencia del imperio romano repercutió en educación. En los siglos VI y VI el imperio pierde su estructura y se desintegra en Occidente, por lo cual la educación pasó a ser una práctica conservadora de segunda mano. Los monasterios quedarían entonces como los conservadores del conocimiento, las únicas instituciones educativas de Europa occidental.
Los monasterios tienen origen en un pasado muy remoto. Ya en los comienzos de la historia griega se habla de ascetas. Luego se sabe que Pitágoras fundó una fraternidad. En tiempos de Jesús esas fraternidades eran relativamente numerosas, como la de los gnósticos y la de los fundamentalistas esenios.
Egipto parece haber sido la patria por excelencia del monasterio y allí nacieron efectivamente los primeros monasterios cristianos. El movimiento creció y se extendió a otras regiones, convirtiéndose en un movimiento de gran importancia ya en el siglo IV.
Parece que los monasterios fomentaban una mínima alfabetización, al menos para facilitar la participación de los monjes en los oficios del culto. Los restos de escritura copta encontrados muestran que el analfabetismo no era general y se sabe que en los monasterios existían libros. Los ejercicios de copia de libro eran probablemente usados para mantener ocupados a los monjes y preservarlos de fantasías peligrosas. Peor también existían lamentaciones por la pérdida de la tradición oral.

Primitivo monacato corporativo 350
El movimiento se extendió por todas las regiones del Mediterráneo. Basilio, Jerónimo y Agustín, tres grandes padres de la iglesia, fundaron monasterios. Los fundadores tenían lo que se llama una Regla – en realidad constituida por numerosos artículos – en la que se basaban las obligaciones. Jerónimo impulsa las bibliotecas monásticas, impulsó las traducciones bíblicas y fomentaba la copia de manuscritos como deber de los monjes.
Agustín también se ocupó de la educación de sus maestros, a quienes reconocía una función docente, conciente de la necesidad de disponer de un clero educado.

Pensamiento patrístico y tradición pagana 352
Uno de los rasgos más acentuados de los estudios del siglo IV lo constituye la tendencia a buscar el estilo cristiano, no concibiéndose que pudieran existir varios estilos igualmente válidos. Enfrentaban el problema del lugar de la tradición clásica pagana en una sociedad cristiana. Basilio de Cesárea fue quien más se ocupó de las cuestiones educativas y su pensamiento fue conciliatorio respecto a la cristiandad oriental.
Basilio de Cesárea (329/30-379), nacido en Asia Menor recibió educación helenística, con gran influencia de Orígenes. Luego elige la vida retraída, fundando una comunidad cristiana en un monasterio. La finalidad básica de la vida y de todo proceso educativo es el viaje del alma hacia su unión con Dios y la guía está en las Escrituras. Toma de la cultura griega y la judía sólo lo que puede servir para el ascenso espiritual. El criterio de pertinencia lo expresa metafóricamente:
“Del mismo modo que el goce de las flores se limita en los demás seres a su fragancia y colorido ... mientras que las abejas ... tienen al mismo tiempo la facultad de sacarles miel, así también en este caso aquellos que no busquen simplemente en estos escritos lo dulce y placentero podrán extraer de ellos algún beneficio para sus almas ... También nosotros, si somos prudentes, sacaremos de esa literatura lo que nos conviene y es conforme a la verdad, y pasaremos por alto lo demás” 354

Subyacente hallamos un sentido de moderación y equilibrio, que interviene en la vieja disyunción cuerpo /alma:

“la preocupación excesiva por el cuerpo, además de inútil, es un impedimento para el alma ... Al mismo tiempo ... creo que si nos dedicáramos a menospreciar sistemáticamente el cuerpo nos resultaría difícil sentir admiración por cualquier otra de las cosas que puede poseer el hombre ¿De qué nos iban a servir si no las riquezas, si desdeñáramos los placeres que por el cuerpo nos vienen? 355
Jerónimo, Eusebio 356 (ca. 342-420) Se esforzó por vivir en retiro y contemplación, reuniendo a su alrededor a un grupo de ascetas. Luego fue ordenado sacerdote y debido a su gran erudición el Papa le encargó traducciones de libros sagrados. En una autobiografía describe los esfuerzos para permanecer lejos de las tentaciones:
“Cuando era joven, y a pesar de la protección que me ofrecía el baluarte del solitario desierto, no era capaz de resistirme a las tentaciones del pecado y a la fogosidad de mi temperamento. Trataba de reprimirme ayunando con frecuencia, pero mi espíritu se hallaba constantemente sumido en un torbellino de fantasías. Recurrí, para dominarme a uno de los hermanos que había sido hebreo antes de su conversión, y le pedí que me enseñara su lengua ...”357

Fue orientándose cada vez más hacia la negación del presente, sobre todo a partir de un sueño que tuvo. Cuenta que en un viaje tuvo la necesidad imperiosa de leer a Plauto. Pero la noche siguiente soñó con su propia muerte y con el juicio, en donde el tribunal lo acusó de no ser cristiano sino ciceroniano. Fue azotado hasta que promete renunciar a las actividades mundanas, simbolizadas por la lectura de obras paganas. La moraleja es que Jerónimo volvió a dedicarse con entusiasmo al estudio de los textos sagrados.
El sueño de Jerónimo es importante en el contexto de la época en torno al debate sobre los autores paganos. Las creencias religiosas paganas habían otorgado crédito a los augurios y los presagios y a la adivinación, que eran prácticas habituales. El papel de indicador de los sueños se vio reforzado por la creencia cristiana en la revelación. El sueño de Jerónimo se hizo muy famoso.
Jerónimo es quien tradujo la Biblia del hebreo al latín; su versión es conocida como Vulgata, y fue la versión oficial de la Iglesia hasta nuestros días[1]. La traducción de Jerónimo ejerció gran influencia en la gramática. Pese a que el ideal literario de la época lo constituía el latín de Cicerón del siglo I a.C., Jerónimo escribió la Vulgata en el latín hablado del siglo IV, muy distinto. Entre las dos variedades del latín existentes, el clásico y el cristiano, existió un conflicto.
El ideal educativo era el ascetismo. Su escrito más significativo sobre educación está contenido en las cartas y sobre todo en la carta “A Laeta, sobre la educación de su hija (Paula)”. El concepto central es el temor a Dios. La criatura no debe aprender a decir ni debe oír nada más que aquello que corresponde al temor de Dios. De la noción de temor deriva un modelo educativo presidido por el principio de estricta censura de cuanto rodea a la criatura. Todas las personas, los acontecimientos y las actividades cotidianas con los que la niña pueda entrar en contacto han de ser previamente examinados con sumo cuidado a fin de impedir cualquier influencia que pudiese obstaculizar su crecimiento espiritual. Sus sirvientes han de estar alejados del mundo y su maestro tiene que ser de edad madura, de conducta irreprochable y de capacidad reconocida. Dos aspectos de su educación – moral e intelectual – deben ir unidos.
La formación intelectual se hará siguiendo la costumbre tradicional, empezando con las letras del alfabeto, talladas o grabadas para que pueda manejarlas o palparlas. La etapa siguiente será enseñarle a deletrear, pudiendo escogerse para ello los nombres de los apóstoles, profetas o patriarcas. Conviene que empiecen a aprenderse textos de memoria cuanto antes y que reciten cada día, primero en griego e inmediatamente después en latín. Debe mantenerse a la niña alejada de la música; sólo se le pueden enseñar salmos e himnos. ‘Paula ha de ser sorda a todos los instrumentos musicales, y jamás tiene por qué saber cómo nacieron la flauta, la lira y el arpa. Cuando haya crecido y ya sepa leer bien, la muchacha tendrá que aprender a hilar y a tejer, a la vez que se la obligará a seguir cultivando constantemente la oración y la contemplación.”
La educación moral es más importante aún que la intelectual. Aboga por los premios, pero no por los castigos. Propugna la modestia en el vestir y el comportamiento. Debe aparecer raras veces en público y aún entonces muy bien acompañada. El propio cuerpo debe ir acostumbrándose a la negación de sí mismo, prescindiendo de la carne, ayunos para disciplinarse, no bañarse en los tradicionales baños de vapor, habrá de ruborizarse y avergonzarse y deberá ser incapaz de contemplar su propia desnudez.
La carta a Laeta es la única formulación explícita a la educación, aunque se limita a la presentación de un ideal, derivado de los principios del negativismo y del retraimiento. Jerónimo, a pesar de haber nacido en Oriente, siempre fue representante del pensamiento occidental latino; sus puntos de vista no revelan nunca la tolerancia humana y el equilibrio de los padres orientales.. Éstos asimilaron el ideal de la paideia griega y lo convirtieron en instrumento al servicio del bien superior de la vida cristiana; Jerónimo, en cambio, siguió siendo un romano:
“La tradición latina fue siempre más austera y menos creadora que la oriental. La vitalidad intelectual de la Roma pagana fue siempre función de la de Grecia, y cuando ésta comenzó a menguar empezó a debilitarse la cultura romana. Paralelamente el estímulo original de la creatividad religiosa fue griego; y cuando en el siglo IV, la influencia griega fue disminuyendo a medida que se consumaba la separación de las dos grandes regiones del imperio, la cristiandad latina se tornó más estéril y menos humana” 364
“El pensamiento de Jerónimo acerca de la educación no es sólo austero; es casi morboso, es una negación de la vida”

El pensamiento de Jerónimo no tuvo demasiada aceptación. Mientras tanto, estaba surgiendo una teoría mucho más elaborada de la educación cristiana en Cartago, en el Norte de África. Los dos primeros teóricos eran intolerantes, vecinos al montanismo, pero igualmente tuvieron influencia. Dos siglos más tarde aparece San Agustín, el gran maestro de la cristiandad latina.

En Cartago mucho antes había nacido Tertuliano (ca. 160-220) que tuvo gran influencia entre los más ortodoxos, puesto que se basaba en el temor. Sus tendencias autoritarias se apoyaban en unas marcadas actitudes escatológicas, firmemente convencido en que el Apocalipsis iba a cumplirse pronto. Se trata, en realidad, de la doctrina de una secta cristiana primitiva, conocida como montanismo. Tertuliano se sentía muy cerca del montanismo, pero aún así logró gran influencia en la configuración del futuro de la cristiandad latina. Los mismos puntos de vista autoritarios y ascéticos de Tertuliano los compartía su amigo Cipriano, adoptando una actitud típicamente romana, abogando por la unidad monolítica del cristianismo, por la autoridad y la juricidad. Tertuliano y Cipriano tuvieron conflictos con el poder romano; incluso Cipriano fue martirizado.

Agustín (354-430) nació en el Norte de África. Estudió en Cartago. En su búsqueda filosófica inicialmente se aproxima al maniqueísmo y al neoplatonismo, ambas doctrinas dualistas. Luego se convierte al cristianismo y más tarde será nombrado obispo de Hipona. Sus obras tienen un enfoque pedagógico y un gran sentido del movimiento, del progreso y de la consecución de la meta final. Fue el gran maestro de la cristiandad latina.
Las ‘Confesiones’ son una gran explicación metafórica del proceso de educación cristiana; redactadas en forma autobiográfica, son a la vez una descripción universal del crecimiento y desarrollo humanos en infancia, adolescencia, juventud y edad adulta.
A partir de la concepción trinitaria del credo niceno elabora su filosofía, tomando de Platón su dualismo con el mundo terreno y el eterno. Cristianiza a Platón y, aunque éste consideraba que entre ambos mundos había un abismo, Agustín encuentra un puente en Cristo.
El amor hace evolucionar al alma porque crea en el hombre una sensación de ineptitud y un deseo de alcanzar a Dios. La tarea de la educación es lograr esta satisfacción[2].
Deben seguirse tres caminos complementarios: el amor (que implica el acto de fe, que puede ejercerlo el más simple campesino), la acción (que en concordancia con sus antecesores exigía la renuncia a las satisfacciones del cuerpo o ascetismo por el cual se alcanzaba el éxtasis cristiano) y la inteligencia puesta al servicio del alma. En este último punto, las operaciones de la razón y la naturaleza del conocimiento, Agustín acepta el valor de la tradición cultural pagana, que constituye el primer paso de demostración racional gracias al cual se puede ascender hasta el conocimiento completo.
La razón ha sido puesta por Dios y se aloja en el alma. Agustín sostiene que el verdadero conocimiento es innato y que es el propio Dios quien lo sitúa en el hombre:
¿Cómo llegan los hechos a mi conciencia? ¿De dónde vienen? No lo sé; cuando por primera vez los reconocí como tales lo hice utilizando únicamente mi propia inteligencia; estaban ahí, en mi espíritu, en espera de ser utilizados cuando hiciera falta. De algún modo tienen que haber preexistido en mí antes de que mi conciencia los reconociera. Sí, tenían que estar y profundamente arraigados en mí, y alguien hubo de enseñarme haciéndome tomara conciencia de ellos. Así pues, la educación es en realidad el proceso por el cual unas ideas oscuras e inconscientes se convierten en conscientes y claras.373

La teoría agustiniana resultaba admisible en un período en el cual el campo del saber se había encogido, los estudios empíricos se hallaban en decadencia, y las escuelas se preocupaban más de la recapitulación de ideas antiguas que de la adquisición y elaboración de ideas nuevas. La verdad es preexistente, pero latente, y la tarea consiste en hacer manifiesto lo latente. La evolución del alma está en muy buena parte presidida por la actividad intelectual.
El mundo externo es un mundo de apariencias, una representación simbólica de la verdad eterna. Lógicamente, por tanto, el hombre tiene que ir más allá de los símbolos, hasta la verdad misma; tiene que esforzarse por llegar a una comunión directa con lo absoluto y lo inmaterial, donde reside la verdad. Las askesis es justamente la disciplina que resuelve el problema a nivel de la vida cotidiana, pero subsiste el problema del conocimiento simbólico vinculado con el lenguaje.
De acuerdo con Agustín, las palabras no pueden constituir un conocimiento, puesto que el conocimiento es inefable. Los principios subyacentes a las palabras no son lenguaje. Pero, si ello es así surgía la pregunta¿ qué valor puede darse a la Escrituras? Agustín responde en sus obras, especialmente en ‘De magistro’ un ensayo de epistemología concebido en forma de diálogo con su hijo natural Adeodato. Paralelamente a la discusión acerca de la naturaleza del conocimiento, se pregunta si puede realmente enseñarse algo[3].
Agustín asume la postura platónica según la cual el conocimiento es acerca de universales, que no aprendemos por medio de las palabras. El conocimiento más elemental consiste en una conciencia del mundo externo: los datos de la experiencia. Estos datos se representan con palabras – signos – si bien los objetos reales son más importantes que sus signos, puesto que el fin es más importante que los medios. Por otra parte, los usos que de las palabras se hacen son superiores a las palabras mismas; las palabras funcionan sólo instrumentalmente, como signos para la enseñanza. El valor de las palabras radica en su capacidad de evocar en las conciencia un modelo de relaciones paralelo a la estructura del mundo externo y que estimula la indagación personal. Una vez que las palabras han conseguido evocar unas ideas , el individuo las asocia a una verdad universal, mediante un proceso mal conocido:
“Las verdades generales de la razón no son enseñadas, sino que se hallan de algún modo presentes en el espíritu y hace falta sólo descubrirlas planteando las preguntas más adecuadas; pero no es el maestro quien coloca las verdades en el espíritu del discípulo”.376
Agustín, al igual que Platón, tampoco puede salvar el abismo entre opinión y certeza, entre representación simbólica y conocimiento último; “su teoría pedagógica no logra, por consiguiente, finalidad alguna”. La argumentación obliga al cristiano a dar el necesario salto de la fe, por la que cree que este mundo es un fugaz reflejo de un cielo permanente y eterno. Lo único que puede hacer el maestro es posibilitar la estructuración de un paradigma mental de verdad eterna que permita dar el salto. Agustín se sitúa contra el verbalismo excesivo de las instituciones escolares de la época, enteramente seculares y dirigidas por paganos. El eclesiástico se alza contra el amaneramiento verbal y aboga por un retorno a la experiencia humana directa.
Agustín no se mostraba muy a favor del estudio de los autores paganos. Por otra parte, en el creciente corpus de los escritos cristianos se introducía la tradición clásica, aunque de manera superficial. El maestro debía ser versado en las artes liberales, dado que la lógica, la dialéctica y la gramática eran útiles para la comprensión de las Escrituras, para ordenar su material y le proporcionaban la elocuencia para suscitar la respuesta de sus estudiantes. Las matemáticas ayudaban a comprender el orden del universo. También los saberes cotidianos eran valiosos, no así aquellos con finalidad estética, como música y artes. Pero, en cualquier caso, el principio de la askesis ocupa un lugar preeminente; los puntos de vista son idealistas y escatológicos: la vocación del hombre es unirse con Dios (beatitud).
‘La ciudad de Dios’. Teoría política cristiana 378
En el siglo V, los bárbaros – godos, francos y vándalos – querían instalarse en las regiones más prósperas del imperio, logrando asentarse en Italia, Galia y España. Corría el rumor de que los cristianos habían debilitado el imperio, por lo cual Agustín redacta un libro monumental donde afirma que la ciudad perfecta es la ciudad celeste de Dios. La sociedad estatal perfecta es imposible; el paraíso no está en la tierra sino en un Estado futuro. La tiranía del Estado es un castigo por el pecado original. El hombre debe aceptar la sentencia y buscar la salvación espiritual.
Hipona fue atacada por los vándalos y poco después moría Agustín. El cristianismo norteafricano quedaba destruido, pero las teorías de la Ciudad de Dios presidieron el pensamiento político occidental hasta el siglo XI y proporcionaron el marco de referencia conceptual para la vida de los cristianos.
Uno de los rasgos notables de Ciudad de Dios es que pone de manifiesto la conciencia cívica romana de Agustín. Los ascetas no habían aportado nada a la teoría social, en cuanto ante el conflicto se retiraban al desierto. Agustín reconoce la necesidad de afirmar el mundo y la sociedad de los hombres, educado como estaba en la tradición cívica romana y por la tradición clásica. Un ideal sigue siendo importante para Agustín: el de la civilitas.
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Glosario
Artes liberales. Concepto heredado de la antigüedad clásica, haciendo referencia a su cultivo por "hombres libres" en oposición a las “mecánicas o serviles”. Designaba los estudios que ofrecían conocimientos generales y destrezas intelectuales antes que destrezas profesionales u ocupacionales especializadas. Las siete artes liberales que se enseñaban en la antigüedad comprendían dos grupos de estudios: el trivium (gramática, retórica, dialéctica, o para otros lógica) y el quadrivium (aritmética, geometría, astronomía, música). Aunque en diferentes épocas fueron incluídas distintas discilinas, el trivium se vincula al lenguaje, reservando el quadrivium como parte superior de los estudios, incluyendo disciplinas vinculadas a lo que hoy llamamos ciencias exactas. V. ícono en Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Artes_liberales
Copta. (Del griego = Egipcio). Designa a los cristianos de Egipto, divididos en católicos y ortodoxos. También designa un idioma descendiente del hablado en el Antiguo Egipto. (V. escritura copta Bowen I: 349)
Eremita. Del griego eremos=desierto (tiene la misma raíz que ermitaño)
Esenios. Judíos de una secta contemporánea de los fariseos y saduceos. Se ha especulado con que Jesús y Juan el Bautista tenian relaciones con ellos o incluso pertenecían a la secta. Algunos creen que en ellos reside el germen del cristianismo.
Fundamentalismo. Término teológico común en los protestantes, que denota una actitud de adhesión a la interpretación literal de la Biblia.
Herodes (el Grande) (73-4 a.C.), rey de Judea (37-4 a.C.). Nació en Palestina, de padre idumeo y madre árabe, no era un verdadero judío. Sin embargo, a los idumeos se les había impuesto el judaísmo, por lo que quedaron asimilados. Herodes intentó consolidar su posición con los judíos casándose con Mariamna, princesa de la línea Asmonea, a quien posteriormente mandó asesinar. Combinó feroces matanzas con obras públicas hasta hoy perdurables. Los primeros años de su reinado se complicaron por la hostilidad entre saduceos y fariseos y por la enemistad de los supervivientes Asmoneos, quienes establecieron una alianza con Cleopatra de Egipto. El Evangelio de San Mateo señala que el monarca, declarado 'rey de los judíos' por el Senado romano, cuando supo del nacimiento de Jesús 'nuevo rey de los judíos', por temor a perder su trono decretó la muerte de todos los niños varones de Belén. José y María huyeron hacia Egipto con su bebé Jesús para escapar de la matanza, conmemorada el 28 de diciembre 'Masacre de los Santos Inocentes'. Datos de las excavaciones pondrían en tela de juicio esta historia. Herodium (foto de excavaciones): http://www.clarin.com/diario/2007/05/08/um/m-01414921.htm
Laeta. Amiga de Agustín, a quien estaban dirigidas sus famosas cartas.
Maniqueísmo. Doctrina fundada por Mani, fanático persa del siglo III, sostiene que el mundo se compone de dos aspectos incorpóreos: el bien y el mal, presentes en la existencia material y enzarzados entre sí en una lucha por la supremacía.
Milenarismo. Segunda venida de Cristo
Montanismo, el monje Montano de fines del siglo II, en la provincia de Frigia. Eran milenaristas, propugnando el ascetismo extremo y la interpretación literal de las Escrituras, como otros teóricos ortodoxos, pero poniendo el acento en la coerción moral y física. Los miembros que no cumplían con la inflexible disciplina eran expulsados del grupo. Terminó siendo considerado herético, porque negaba el arrepentimiento. (Bowen I: 366)
Vulgata. La Biblia traducida del hebreo al latín, obra de Jerónimo (Bowen I: 360)
[1] En el momento de publicarse el libro, la Vulgata estaba siendo revisada por un instituto vaticano ad hoc.
[2] Cf con la pulsión epistemológica de Freud
[3] Otra pregunta de Freud, que más bien la resuelve por la negativa.

Artes Liberales


Artes liberales. Concepto heredado de la antigüedad clásica, haciendo referencia a su cultivo por "hombres libres" en oposición a las “mecánicas o serviles”. Designaba los estudios que ofrecían conocimientos generales y destrezas intelectuales antes que destrezas profesionales u ocupacionales especializadas. Las siete artes liberales que se enseñaban en la antigüedad comprendían dos grupos de estudios: el trivium (gramática, retórica, dialéctica, o para otros lógica) y el quadrivium (aritmética, geometría, astronomía, música). Aunque en diferentes épocas fueron incluídas distintas discilinas, el trivium se vincula al lenguaje, reservando el quadrivium como parte superior de los estudios, incluyendo disciplinas vinculadas a lo que hoy llamamos ciencias exactas. V. ícono en Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Artes_liberales

HERODES ¿asesino?


Herodes (el Grande) (73-4 a.C.), rey de Judea (37-4 a.C.). Nació en Palestina, de padre idumeo y madre árabe, no era un verdadero judío. Sin embargo, a los idumeos se les había impuesto el judaísmo, por lo que quedaron asimilados. Herodes intentó consolidar su posición con los judíos casándose con Mariamna, princesa de la línea Asmonea, a quien posteriormente mandó asesinar. Combinó feroces matanzas con obras públicas hasta hoy perdurables. Los primeros años de su reinado se complicaron por la hostilidad entre saduceos y fariseos y por la enemistad de los supervivientes Asmoneos, quienes establecieron una alianza con Cleopatra de Egipto. El Evangelio de San Mateo señala que el monarca, declarado 'rey de los judíos' por el Senado romano, cuando supo del nacimiento de Jesús 'nuevo rey de los judíos', por temor a perder su trono decretó la muerte de todos los niños varones de Belén. José y María huyeron hacia Egipto con su bebé Jesús para escapar de la matanza, conmemorada el 28 de diciembre 'Masacre de los Santos Inocentes'. Datos de las excavaciones pondrían en tela de juicio esta historia. Herodium (foto de excavaciones): http://www.clarin.com/diario/2007/05/08/um/m-01414921.htm

09 mayo, 2007

EL ÉXODO: ¿Realidad o ficción?


"Los primeros israelitas eran pastores nómadas de Canaán"

"El Exodo no existió", afirma el arqueólogo Israel Finkelstein, director del Instituto de Arqueología de la Universidad de Tel Aviv. El investigador revolucionó la arqueología bíblica cuando afirmó que la saga histórica relatada en los cinco libros que conforman el Pentateuco de los cristianos y la Torá de los judíos no responde a ninguna revelación divina. Por el contrario, esa gesta es un brillante producto de la imaginación humana y muchos de sus episodios nunca existieron. El Pentateuco “es una genial reconstrucción literaria y política de la génesis del pueblo judío, realizada 1500 años después de lo que siempre creímos”, sostiene Finkelstein. Esos textos bíblicos serían una compilación iniciada durante la monarquía de Josías, rey de Judá, en el siglo VII a.C. Ese reino israelita del Sur comenzó a surgir como potencia regional, en una época en la cual Israel (reino israelita del Norte) había caído bajo control del imperio asirio. El principal objetivo de esa obra era crear una nación unificada, que pudiera cimentarse en una nueva religión. El proyecto, que marcó el nacimiento de la idea monoteísta, era constituir un solo pueblo judío, guiado por un solo Dios, gobernado por un solo rey, con una sola capital, Jerusalén, y un solo templo, el de Salomón. En sus trabajos, que han marcado a generaciones de la nueva escuela de la arqueología bíblica. Esos relatos habrían sido embellecidos para servir al proyecto del rey Josías de reconciliar a los dos reinos israelitas (Israel y Judá) e imponerse frente a los grandes imperios regionales: Asiria, Egipto y Mesopotamia.
Para las autoridades religiosas, judías y cristianas, Moisés era el autor del Pentateuco. Según el Deuteronomio, el profeta lo escribió poco antes de su muerte, en el monte Nebo. Los libros de Josué, de los Jueces y de Samuel eran archivos sagrados, obtenidos y conservados por el profeta Samuel en el santuario de Silo, y los libros de los Reyes venían de la pluma del profeta Jeremías. Así también, David era el autor de los Salmos y Salomón, el de los Proverbios y el del Cantar de los Cantares. Desde el siglo XVII, los expertos comenzaron a preguntarse quién había escrito la Biblia. Moisés fue la primera víctima de los avances de la investigación científica, que planteó cantidad de contradicciones. ¿Cómo es posible que haya sido el autor del Pentateuco cuando en el último de los cinco libros, describe el momento y las circunstancias de su propia muerte? La arqueología moderna nos permite asegurar que el núcleo histórico del Pentateuco y de la historia deuteronómica fue compuesto durante el siglo VII antes de Cristo. El Pentateuco fue una creación de la monarquía tardía del reino de Judá, destinada a propagar la ideología y las necesidades de ese reino. Más información en el sitio:

08 mayo, 2007

Maestro en cristianismo


En el sitio que se señala más abajo se puede encontrar un seminario realizado en 1996 sobre la historia del 'maestro' en el cristianismo, incluyendo las tradiciones previas a la aparición de Jesus. El seminario está organizado en distintos capítulos y representa un aporte desde la cosmovisión de la iglesia católica.
Foto 'Jesus muestra su enojo' tomada del sitio: http://www.fotosearch.com.br/DSN009/1776915/


PIERINI, Franco (1996): El maestro en la patrística y en la tradición eclesial (especialmente en el "De Magistro" de San Agustín y de Santo Tomás de Aquino) Actas del Seminario internacional sobre "Jesús, el Maestro". (Ariccia, 14-24 de octubre de 1996). Recuperado de la World Wide Web el 7 de mayo de 2007 en el sitio: http://www.sanpaolo.org/studi/maestro/spagnolo/pierini/spapie01.htm

Troya (Troy)


Troya (Troy). Dir.: Wolfang Petersen (Alemania). Brad Pitt, Eric Bana, Orlando Bloom, Peter O’Toole, Diane Kruger, Sean Bean, Brian Cox. (165’). Via Rosario: “En la antigua Grecia, la pasión entre dos legendarios amantes, Paris, príncipe de Troya y Helena, reina de Esparta, desencadena una guerra que asolará una civilización. Paris hace desaparecer a Helena del lado de su marido, el Rey Menelao. El orgullo familiar, hace que la afrenta a Menelao sea también una ofensa para su hermano Agamenón, el poderoso Rey de Micenas, quien reúne a los pueblos de Grecia para recuperar a Helena y traerla desde Troya. La verdadera razón de Agamenón para declarar la guerra, es la ambición. Troya está situada en un punto estratégico y tomarla significaría tener el poder total del vasto imperio. La ciudad de Troya está amurallada y existe un hombre que se convertirá en la clave para conquistarla, Aquiles, considerado el invulnerable guerrero griego.” En 1193 antes de Cristo … la guerra dura 10 años”. La Ilíada con licencias cinematográficas. Quizás la crueldad de la guerra sea una constante en la historia que empezó a escribirse hace más de 3200 años. Pero hoy resulta una metáfora de las crueldades de la guerra de Bush, Cheaney y Rumsfeld contra Irak. Quizás dentro de 3000 años un mono llamado casualmente Heinrich Schliemann redescubra un pueblo sumergido por la arena entre el Éufrates y el Tigris en donde el imperio con mayor potencia destructiva de la historia completó la profecía autocumplida del fin de la Historia … y de la civilización. Troya fue también cuna de la civilización. Una muy buena película, aunque mucho le debe al impresionante despliegue técnico y a los escenarios. Helena bien vale una guerra ...
"Troya" es una versión libre de los mitos del ciclo troyano y no simplemente de la "Ilíada". El director Wolfgang Petersen, apoyado por un excelente guión de David Benioff, no escatimó talento ni esfuerzo para redescubrir la guerra de Troya.

05 mayo, 2007

Pax romana



(También llamada Pax Augusta por César Augusto, quien la condujo) fue un largo período de relativa paz bajo el Imperio romano (27 a.C.-180 d.C.). El sistema legal romano permitio pacificar regiones, a veces por la fuerza, que habían tenido luchas entre líderes rivales. (La estatua representa a César Augusto: tomada de Wikipedia) (Bowen 301)

04 mayo, 2007

Judíos y cristianos entre Grecia y Roma


JUDÍOS Y CRISTIANOS ENTRE GRECIA Y ROMA

Conflicto religioso y sincretismo: La educación en el pensamiento cristiano primitivo. Bowen, cap. X: pp 298-342 Resumen para uso de la cátedra por JCP

En este capítulo se cuenta la historia de las tribus judías conquistadas, primero por la expansión helenística y luego por Roma. En el medio de conflictos entre asimilación / rechazo, aculturación / reafirmación de las identidades, unidad / diversidad de las tribus de Israel, se produce el surgimiento de una nueva secta judía, los nazarenos – llamados cristianos por los conquistadores. La educación vuelve a ser un elemento crucial en las luchas por defender o imponer determinados valores culturales. El siguiente constituye un resumen del texto de Bowen. Se han agregado comentarios o citas al pie de página que pertenecen a la cátedra o a otros autores (en cuyo caso son citados).

El cristianismo es un fenómeno complejo; en su inicio intervienen elementos griegos y judíos que interaccionan y dan lugar a una nueva síntesis. La subsiguiente expansión de Roma por el Oriente helenístico y la imposición de la Pax romana será el contexto de esa interacción de pueblos y culturas que se prolonga durante varios siglos. Veamos qué elementos culturales de cada pueblo intervienen en la conjugación cristiana.
El pensamiento griego se había orientado hacia la comprensión de lo absoluto, del conocimiento último, prevaleciendo la tendencia de la visión unitaria de la naturaleza y hacia una fuerza única y trascendente – nous, logos, creator – como explicación última del mundo natural. “En definitiva (dice Bowen) puede afirmarse que el pensamiento griego está ya preñado de cristianismo”.
Los hebreos también se hallaban en actitud de búsqueda, derivada de una revelación religiosa más que de una especulación filosófica. Trataban de comprender la voluntad de Dios y cumplir con ella. Si bien esto no parece complejo, no era fácil seguir la voluntad de Dios, y su esfuerzo por alcanzarla era fuente de conflictos internos y con el medio.
Ni griegos ni judíos habían logrado unidad interna y existían facciones; en el caso de los judíos esto se complicaba con la escatología nacional, a saber la creencia de que era el pueblo elegido por el único Dios verdadero, lo cual los convertía en vecinos difíciles.

Al ocupar el Mediterráneo los romanos quedaron implicados. En cierto sentido crearon las condiciones para un nuevo cambio cultural. Con su imposición de la Pax romana, posibilitaron un desarrollo pacífico de cada civilización. Cuando los judíos (algunos?) rechazaron las condiciones, los romanos los reprimieron, durante los siglos I y II d.C. Por otra parte los judíos se siguieron subdividiendo en sectas, aún también sucedió con el movimiento cismático cristiano.

El dilema hebreo 301
Los judíos aceptaron y más bien festejaron la helenización. Los escribas y su burocracia resistieron o fueron indiferentes. En cuanto a los campesinos, prosiguieron con sus actividades ancestrales sin verse afectados. Así se desarrolló una cultura dual: las pautas tradicionales indígenas y las pautas impuestas por los conquistadores helénicos. Ambas culturas coexistieron, no siempre en forma pacífica. Algunos hebreos eran concientes de la penetración cultural; después de dos mil años de mantener su identidad, por vez primera se veían realmente amenazados: en Palestina el arameo (principal idioma literario y oral desde el siglo VI a.C.) estaba siendo reemplazado como lengua erudita y oficial por el griego, imponiéndose en los actos de gobierno, las inscripciones públicas y las escuelas. La enseñanza helénica, con sus instituciones del gymnasion y la ephebeia, sus métodos y su organización sistemática del conocimiento amenazaba la unidad de la cultura hebrea.

Reacciones hebreas frente al helenismo 303
El encuentro de las ideas griegas y hebreas y el conflicto cultural suscitado, fueron de primerísima importancia para toda la evolución del pensamiento occidental y, muy especialmente, para el porvenir de la educación. Cuando los romanos aparecen en escena, sometiendo a ambos, aún persistían estos conflictos sin dilucidar.
Los orígenes de los hebreos se pierden en la lejanía de los tiempos. Sus antepasados semíticos habitaron la región mesopotámica (aproximadamente en el actual Irak, vecinos a los Sumerios); en torno al año 2000 a.C. emigraron de Mesopotamia para establecerse en la región costera del Mediterráneo: Canaán (que más tarde, en el período helenístico sería llamada Palestina).
En Canaán fundaron un estado independiente organizado según el modelo mesopotámico, con el templo como institución básica económica, política y religiosa, con un sacerdocio de hombres letrados y los escribas como clase administrativa. Invadida la región por los egipcios hacia el siglo XV a.C., muchos hebreos fueron llevados cautivos a Egipto, de donde sus descendientes huyeron conducidos por Moisés (hacia 1230 a.C.) para regresar a Canaán a establecerse en sus antiguos territorios.
Tras la instauración del reino de Judá, con Jerusalén como capital, sobrevino la escisión del segundo Estado de Israel, cuya capital era Samaría.
Entre los siglos X y VII a.C. se consignaron por escrito las grandes tradiciones del pueblo hebreo, primero en los 5 libros de Moisés o Torah y luego en los libros de los profetas. Israel fue sometida por Asiria (721 a.C) y más tarde Judá por Babilonia (597), siendo destruida Jerusalén, su templo y sus libros sagrados por Nabucodonosor (586 a.C.).
Después de un largo cautiverio en Babilonia, de regreso a Judá, los judíos reconstruyen sus instituciones. Pero ya el templo no sería el centro exclusivo de su vida: aparece la asamblea o sinagoga, probablemente concebida en el exilio para la enseñanza de los escribas.
El templo era sostenido por la clase sacerdotal. Era una institución autoritarias, conservadora, que perpetuaba antiguas tradiciones como el sacrificio.
La sinagoga, a diferencia del templo, se organizaba fundamentalmente en torno a la interpretación de la ley, para lo cual poseía una escuela exegética y recababa el apoyo popular.
Durante la época helenística, los sacerdotes y el templo se alinearon con los conquistadores griegos, que apoyaron su autoridad; pero los seguidores de la sinagoga, los hasidim, se resistieron a la helenización. En Alejandría, las relaciones entre judíos y griegos no habían sido malas, pese a algún enfrentamiento ocasional. El centro de la resistencia estaba en los hasidim de Palestina y Siria, para quienes la helenización hacía peligrar las tradiciones y su derecho a interpretar las escrituras públicamente en las sinagogas.
Según un libro apócrifo de los Macabeos, el rey envió a Jerusalén y a las ciudades de Judá órdenes escritas prohibiendo la circuncisión, ordenando la helenización sistemática de Palestina. Los que no cumplían con las órdenes eran ejecutados – hombres, mujeres, hijos – generalmente por crucifixión. Judas Macabeo condujo a los hasidim en una rebelión triunfante en 164 a.C., abriendo un período de dinastía asmonea, antihelenística, durante la cual se persiguió a los judíos helenizantes y se destruyeron ciudades griegas. El grupo dominante de los judíos antigriegos eran los fariseos, quienes entraron en conflicto con los helenizados saduceos.
Los saduceos helenizados pretendían que las leyes mosaicas, la Torah (en griego la llamaban Pentateuco) debía ser la única guía de la vida judaica. Mientras tanto, los fariseos insistían tanto en las tradiciones orales como en los códigos escritos, así como en sus prerrogativas para interpretar unos y otros. De este modo comenzaron los fariseos a afirmar y formalizar las costumbres y el estilo hebreos, frente a la helenización. Basadas en la familia como parte de la tribu, otorgaban gran importancia al individuo, respetaban la vida humana y aborrecían el infanticidio practicado por los griegos. Sobre eso, estaba el trasfondo religioso del Dios justiciero y justo, que rige sobre un mundo teleológico – no una mera construcción geométrica – y con la conocida escatología hebrea.
Siendo la doctrina sencilla, se dirigía al hombre común y no necesitaba de escuelas. Los escribas preservan las escrituras y los profetas las interpretan. Pero el mundo exterior era helenístico, y los fariseos se vieron obligados a atacar a los griegos con las mismas armas: la escuela. Así es como la sinagoga adquiere importancia y se complejiza. Se convertiría en centro de oración, de justicia y de enseñanza. Ya en la era cristiana se establecieron en su recinto escuelas elementales.

Instrucción religiosa, fundamento de la educación hebrea 308
Antes de la época helenística toda la educación judía fue parte integrante del conjunto de las costumbres hebreas, enfatizando la responsabilidad de la familia. Josefo escribe textos sobre educación que son ilustrativos[1]

“Nos enorgullecemos de la educación de nuestros hijos, y consideramos que la misión más fundamental en la vida estriba en observar las leyes y las prácticas piadosas, basadas en aquellas, que hemos heredado” (literalmente la orientación de los chicos hacia el amor, la bondad, la belleza, la elegancia)

... la preservación del modo de vida hebreo constituye para e pueblo elegido de Dios una obligación irrenunciable.

Los judíos consideran que el nacimiento de un niño no ha de ser en modo alguno ocasión “de grandes festejos ni pretexto para beber en demasía. (La ley) prescribe la máxima sobriedad en su educación, desde el primer momento. Ordena que se les enseñe a leer, y que aprendan tanto las leyes como las obras de sus antepasados, para que puedan imitar las segundas y para que, asándose en las primeras, no cometan transgresiones contra ellas ni puedan alegar en momento alguno su ignorancia”

“Todos los esquemas de educación y de formación moral pueden clasificarse en dos grandes categorías: ya sea que se imparta la instrucción por precepto, ya mediante la ejercitación práctica del carácter”[2]

“El que ama a su hijo tiene siempre dispuesto el azote, para que al fin pueda complacerse en él. El que educa bien a su hijo se gozará en él y podrá gloriarse en medio de sus conocidos”

“El que mima a su hijo tendrá luego que vendarle las heridas y a cada grito suyo sentirá que se le conmueven las entrañas”

Con ello identifica Josefo los dos grandes rasgos distintivos de la educación judía, que la distinguen de los diversos sistemas griegos – explícitamente él menciona el espartano, el cretense y el ateniense – en la medida en que todos ellos responden a una sola de las dos categorías y no a ambas a la vez. Los aspectos prácticos de la educación infantil fueron siempre responsabilidad de la familia y, a diferencia de los griegos, los judíos se ocuparon de ellos en grado sumo. El niño era condicionado y controlado por su padre y su madre, quienes se basaban sobre todo en las escrituras, sobre todo concerniente a los castigos.


En las Escrituras abundan las referencias al azote, como en el libro del Eclesiástico o ‘La sabiduría de Sirach’. Los castigos estaban siempre presentes en Oriente desde los tiempos de la antigua Mesopotamia y Egipto.
En el caso específico de los judíos, siempre estaba presente la ley, dada por Moisés, basada y apoyada en la familia. Según la tradición Moisés puso gran esmero en combinar ambos sistemas: formación moral práctica y cumplimiento de la ley. Empezando por el principio, desde la comida que tomamos en la infancia y la vida privada del hogar, no dejó nada, por insignificante que pueda parecer, al arbitrio del individuo. Las comidas de las cuales abstenerse, las personas con las cuales puede asociarse, los períodos que hay que dedicar al trabajo y al descanso, de todo se hicieron normas para que la ley orientara como un maestro, de manera de que no pudiéramos ser culpables por ignorancia. Esa ley no sería escuchada una vez, sino cada semana, donde los hombres debían abandonar sus actividades para escuchar la ley, práctica que ningún otro legislador parece haber tenido en cuenta.
La tarea escolar de los muchachos consistía en el estudio de fragmentos de la torah. Incluso, todas las mañanas el oficio en la sinagoga empieza recitando un texto (parecido a los rezos de los cristianos). La torah es la pauta del judío ortodoxo; fuera de esta instrucción bíblica, poca cosa más ofrecía la ortodoxia hebrea hasta la era cristiana. Y cuando aparece la escuela elemental, en el siglo I, enmarcada asimismo en la sinagoga, sigue ateniéndose a la misma concepción estricta de la instrucción religiosa basada en le recitación oral y en la memorización de las escrituras, junto con unos eventuales rudimentos de escritura y cálculo.
Pero este esfuerzo de extensión de la enseñanza llegaba demasiado tarde. Buena parte del mundo oriental estaba completamente helenizado y muchos judíos hablaban solamente el griego. La simplicidad del monoteísmo hebreo del desierto, con su énfasis escatológico, se enfrentaba a un gran cuerpo de conceptos filosóficos del pensamiento griego – alma, formas trascendentes, causa primera, causa final – que permitía toda clase de sofistificaciones y estaba maduro para quedar integrado en un nuevo cuerpo de doctrina y en un nuevo estilo de vida. La dinastía asmonea fracasó no a nivel ideológico – en cierto sentido el judaísmo rabínico de nuestros días constituye la herencia de su ideología – sino político. El general Pompeyo llega a Siria en el año 64 a.C. y pone fin al poder judío. Durante los cuatro siglos que siguieron se produciría una nueva búsqueda religiosa, filosófica y educativa en muchas de las ciudades del oriente helenizado.
En tiempos de Jesús, Judea sería un territorio romano bajo el control de un procurador. Luego de sucesivas revueltas, finalmente los romanos expulsaron a los judíos de Jerusalén para siempre. Los aportes judíos a la educación, en el futuro, provendrían de lugares fuera de Palestina.
Sin embargo, el enfoque hebreo tenía limitación en sus aplicaciones:
“Los judíos reaccionaban en forma defensiva y negativa, dado que su preocupación consistía en la preservación de un a tradición derivada de sus enseñanzas autoritarias. Pero eran incapaces de resolver los problemas de interpretación que su religión tradicional les planteaba, y carecían de métodos institucionales adecuados para el análisis y la solución de sus problemas (lo cual hubiese supuesto un proceso educativo más amplio). En la época de los romanos se habían dividido en numerosos grupos rivales – fariseos, saduceos, samaritanos, esenios, zelotas mesiánicos – manifestando una diversidad que llevaría a conflictos y dispersión.
Antes de la destrucción del templo de Jerusalén del año 70, había empezado a configurarse una nueva etapa de la historia de la educación. A comienzos de ese siglo surgió el grupo de judíos reformadores, los nazarenos, encabezados por Jesús de Nazaret. Su misión inicial parece haber sido la de despertar en los judíos una mayor conciencia de responsabilidad moral y religiosa, frente a las grandes divisiones de la época y al auge del sincretismo y el eclecticismo religiosos. Sus seguidores lo llamaron el ‘salvador’ que los judíos esperaban, Messiah en hebreo, khristos en griego.

Precedentes del cristianismo:
cultos mistéricos y especulación filosófica 313
Cultos griegos como el de Orfeo, romanos (como Mitra, Dios de la luz, derivado a su vez de los persas) eran frecuentes en la región. Era común el concepto de muerte y resurrección así como la creencia en una fuerza espiritual trascendente que señalaría el camino de la salvación.
La filosofía griega, sobre todo con Platón, mostraba tendencia monoteísta. Pero desafiaba la fe judía, lejana a las especulaciones filosóficas. En general el pensamiento griego tuvo influencia sobre los judíos, con la excepción notable de Jerusalén, que se mantuvo como centro de ortodoxia y resistencia, incluso fue asiento de la dinastía asmonea, durante la cual se persiguieron las influencias helénicas. El ejemplo de la integración lo dio, por su parte, Filón Judeo de Alejandría, quien intentó resolver el conflicto entre el Dios patriarcal de los judíos y un ‘dios’ arquetípico.

Filón de Alejandría: el saber secular y la visión de Dios 315
Filón, erudito hebreo, elaboró todo un conjunto de ideas centradas en la noción de logos. El vocablo tenía en el griego helenístico un doble sentido: significaba a la vez pensamiento o espíritu y también las palabras concretas por las que se expresa un pensamiento. (Cf con las relaciones entre Pensamiento y Lenguaje desarrolladas por el cognitivismo). Fue platónico. Influyó poco sobre los judíos, pero tuvo una influencia decisiva en la filosofía y pensamiento educativo cristiano primitivos.
Así pues, el fin del período helenístico y el comienzo del romano coincidieron en Oriente con un gran movimiento de sincretismo religioso en el que se interrelacionaban y se influían recíprocamente los distintos elementos de la filosofía griega, las religiones mistéricas romanas y orientales y el monoteísmo hebreo. 318

Antioquia: primera aparición de la secta cristiana 319
Mientras Alejandría durante siglos había sido un centro tolerante, donde los judíos pudieron practicar su religión, Antioquia – en la Seleucia – fue también tolerante con los judíos helenizados, pero no así con los ortodoxos que se resistían a la helenización. Luego de la rebelión de Judas Macabeo, en Jerusalén se persiguió a los judíos helenizados, de manera que éstos emigraron a Alejandría y Antioquia. Cada una de estas ciudades se convertiría en centro cultural de un grupo religioso diferente: Alejandría del judaísmo más intelectual, mientras que Antioquia de la secta más emocional y cismática: el cristianismo.
Las esperanzas mesiánicas eran ya comunes en este período, cuando comenzó a difundirse la creencia de que Jesús era el salvador esperado. Precisamente, el primer testimonio escrito sobre el rol mesiánico de Jesús proviene de Antioquia. Esa ciudad se había convertido en la más importante de todo el sector oriental del imperio y el número de seguidores de Jesús era muy elevado. Pero la religión oficial, pagana y politeísta era compatible con toda clase de dioses sin límite numérico, de modo que no despertó demasiado interés en un principio. Pablo, que no había conocido a Jesús, empezó su actividad misionera en Antioquia en el año 45 d.C. Luego emprende un viaje por todo el Oriente helenístico, reclutando adeptos. Donde mejor respuesta obtuvo fue en las sinagogas, cuya asamblea política (ekklesia) proporcionó a los conversos el término para designar sus reuniones religiosas. La espera en la reaparición de Cristo (parousia) es central en los escritos paulinos.
Cada vez más los cristianos fueron atrayendo atención popular y de los romanos; éstos observaron que los cristianos ponían en peligro el orden establecido, porque se negaban a aceptar la autoridad del emperador en materia religiosa. A partir de allí empiezan las persecuciones hasta principios del siglo IV.
El atractivo del cristianismo para las masas dominadas radicaba en la promesa de salvación personal y la exposición del camino para lograrla. El cristianismo asume la forma de un proceso educativo a partir del precepto y el ejemplo. La misma Torah tenía para Pablo una función educativa, creando una conciencia de la indignidad personal ante el incumplimiento de la voluntad divina.
Jesús era el modelo a seguir; su imitación era el camino de la salvación. Y la salvación era la meta de la educación.

La imitación de Cristo o el estilo de la educación 322
El período de actividad de Jesús fue muy breve, entre los años 25 y 30. En ese lapso de tiempo sólo pudo exponer sus ideas sucintamente, que habrían de ser desarrollados por sus apóstoles y seguidores, a medida que crecían las asambleas o iglesias. Al desaparecer los apóstoles, algunos como mártires, los seguidores tuvieron que apoyarse en fuentes secundarias. Consecuencia de ello fue el creciente esfuerzo de consignación escrita de los testimonios orales, de suerte que los evangelios, junto con las epístolas paulinas y las escrituras hebreas, proporcionaron un cuerpo literario para orientación. Pero al no existir autoridades centrales en las iglesias, basadas en el modelo de las sinagogas, cada uno leía cualquier texto religioso del cual pudieran hacerse, sin preocuparse para nada de la cuestión de la canonicidad.
La imitación de Jesús no era fácil. Sus enseñanzas eran excesivamente metafóricas y difíciles de traducir en preceptos de un estilo de vida; exigían elaboraciones complementarias, clarificación y sistematización. Estos esfuerzos proliferaron durante el siglo II, a cargo de asambleas que exponían distintos criterios. En 133-135 los romanos destruyen la comunidad hebrea de Jerusalén, dejando de ser centro del cristianismo con lo cual las pretensiones de ser centro de la vida cristiana se desplaza a otras ciudades del imperio, incluso Roma.
Respecto a la definición doctrinal, el problema era la presencia de la filosofía griega: ya en el siglo II todos los conceptos del cristianismo se expresan en forma griega y se escriben en ese idioma y quienes intentan su clarificación son helenistas. Para estos especialistas dedicados a la exégesis, se trata de dar viabilidad al cristianismo como doctrina y como estilo. En otras palabras, muertos los apóstoles, el siglo II es el siglo de la apologética.

Justino Mártir: filosofía griega y fe cristiana 323
Justino Mártir, de Samaría (ca.100 –ca 165) es el primer apologista importante. Al igual que Filón reconoce la importancia de la tradición filosófica griega junto con su programa educativo. El saber griego nos proporciona un medio de ascensión hacia la verdad:

“No es que las doctrinas de Platón sean distintas a las de Cristo; lo que sucede es que no concuerdan en todos los aspectos, como tampoco concuerdan las de los demás ... Cada uno habla de acuerdo con la parte que le ha correspondido del verbo (palabra) espermático[3], viendo lo que con ella guarda relación. Pero aquellos que se contradicen en los puntos más esenciales demuestran no estar en posesión de la sabiduría celestial ni del conocimiento contra el que nada cabe aducir.”324

Acepta, como Filón, el principio del logos espermático, aunque con algunas variaciones de interpretación. En Roma fue degollado hacia el año 165 durante el reinado del emperador Marco Aurelio.

Taciano. Antihelenismo 325
El discípulo más destacado de Justino fue Taciano, cronológicamente uno de los primeros padres de la iglesia, pero con una radical hostilidad hacia la cultura griega. Con sus seguidores buscaban dirección espiritual en la gnosis. El gnosticismo constituye una tendencia oriental de tipo intelectual, en boga durante los dos primeros siglos de la era cristiana. Pero el problema era difícil. Clamente, una generación más tarde, tuvo que intentar armonizar la tradición griega con la fe cristiana en rápido desarrollo.

La escuela cristiana de Alejandría 326
La tradición erudita iniciada en el Mouseion ptolemaico de Alejandría permitió la coexistencia de paganos, judíos helenizados y cristianos. Se atribuye a San Marcos la introducción del cristianismo en Alejandría. Al terminar el siglo I ciertos grupos de estudiantes habían comenzado a reunirse en torno a maestros para ilustrarse; algunos buscaban instrucción religiosa, en lo que hoy llamaríamos básicamente escuelas de catequesis. En Alejandría nació, pues, el estudio institucional de la doctrina cristiana.

Clemente de Alejandría. El concepto de paidagogos 327
Tito Flavio Clemente (ca. 153-215/20) nació probablemente en Atenas. Pagano convertido al cristianismo, recorrió el Oriente en búsqueda de instrucción cristiana, hasta que llegó a Alejandría e ingresó en la escuela catequística de Panteno; luego lo sucedió como director y la escuela adquiere un carácter más intelectual y exegético, hasta convertirse en el centro principal del cristianismo intelectualista.
En una de sus obras, el Paidagogos, expone el camino y el estilo cristianos. Cristo es presentado como el maestro de la humanidad, en el sentido del modelo en el que se halla ejemplo, preceptos, exhortaciones, reprobación y amor. En su calidad de paidagogos Cristo es el punto de partida del progreso del alma, la cual corrompida por el pecado original, puede ser guiada a la redención. La metáfora de Mateos 19,14 –el reino de lops cielos pertenece a los niños- indica la naturaleza del proceso: sólo mediante un acto de fe sencilla e infantil en Dios puede el hombre encontrar el camino hacia la luz. Iluminación como conocimiento. El conocimiento es la iluminación que recibimos, que elimina la ignorancia y nos proporciona una visión clara.
Clemente defiende los ideales de moderación y templanza. De acuerdo con la preocupación de muchos cristianos primitivos por las cuestiones sexuales, Clemente reprueba la fornicación.
El paidagogo suposo un cambio importante en la evolución del concepto de educación, por cuanto la noción del sirviente – acompañante se transforma en la de guía, confundiéndose con el maestro. No obstante, el pedagogo tenía preceptos muy elementales – fe en Dios y simplicidad en el estilo de vida – que requerirían mayor desarrollo para los intelectuales. Clemente reconoce que habías que apelar a la tradición clásica y reconciliarla con el cristianismo. Para eso escribe su obra Stromateis.
Clemente restituye a la filosofía un lugar en la búsqueda de la verdad. Los griegos fueron los precursores del cristianismo, ysa que produjeron en filosofía “una pequeña chispa, susceptible de transformarse en una gran llama, un vestigio de sabiduría y un impulso de Dios”. La Filosofía es parte de una genuina teología cristiana.
Postula a Dios como fundamento de todo conocimiento o gnosis. El hombre es capaz de obrar como agente de su propia perfección; tiene como vocación buscar el camino que lleva al conocimiento y a Dios; toda la existencia humana reviste pues el carácter de un proyecto educativo.
Pese a que el hombre puede alcanzar la verdad con poca p ninguna educación formal, el modelo tradicional de enseñanza tiene valor considerable: el conocimiento filosófico o sophia halla sus orígenes en la experiencia del mundo sensible y temporal y es la etapa previa a la verdad espiritual o gnosis.
Las artes liberales tradicionales, tan profundamente integradas en los mundos griego y romano, son aceptadas por Clemente en razón de ser instrumentales para alcanzar el primer grado de sabiduría, susceptible de ser enseñado (sophia). Pero más allá se halla la gnosis, la cual no es susceptible de comunicación ni de demostración, ya que sólo se alcanza siguiendo un estilo de vida total que constituye el marco para que la gnosis aparezca. Así, junto a los estudios formales de las escuelas, el gnóstico debe cultivar una constante sensibilización a la necesidad de un crecimiento espiritual interior, para lo cual tiene que observar moderación y templanza en la vida física, seguir los mandamientos, aceptar las calamidades como disciplina y medicina de la salvación ...”
En la obra de Clemente, el cristianismo se expone en dos niveles: uno más sencillo para las masas, y otro más elaborado para los intelectuales. La obra de Clemente la proseguirá Orígenes.

Teoría educativa de Orígenes 333
Orígenes dirigió la escuela catequética de Alejandría desde los 18 años. Posiblemente por esto, tuvo algunos cambios, como primero vender su biblioteca clásica y renegar de los estudios de las letras seculares y luego revisar su postura y aconsejar una formación general para que la instrucción religiosa sea más sólida. En un acto de piedad ascética se castró. Por persecución emigró a Palestina donde fundó una escuela y escribió numerosas obras. Pese a que el concilio ecuménico de Constantinopla de 543 las declaró heréticas, ejercieron gran influencia en el pensamiento cristiano, sobre todo por su elaboración del concepto de la estructura educativa del mundo mismo. Su pensamiento sigue el de su maestro Clemente.
Para Orígenes hay una estructura continua de existencia que culmina en Dios. En este esquema tienen cabida los estudios seculares, incluso la filosofía, que proporcionan un tipo inferior de conocimiento que ofrece un medio de ascenso intelectual hacia la verdad última. La noción de secuencia ordenada es el principio orientador; tanto el libre albedrío como la ignorancia son atributos humanaos, pero ambos se transforman mediante la disciplina y la cultura. Propone un currículo semejante al trivium y quadrivium; la filosofía será la última etapa antes de estudiar las Escrituras. La vida es un proceso de educación, la iglesia una escuela para el alma, el mundo una inmensa escuela, Dios el supremo maestro y, como encarnación del logos, Cristo es el agente; aunque encarnado su verdadera naturaleza es puramente espiritual. Todo individuo debería tomarlo como ejemplo y por guía de su viaje, imitándolo.
Una consecuencia de su pensamiento, es que estimuló una aceptación del valor histórico de los judíos y de los griegos, porque el pasado forma también parte del modelo, la historia tiene una finalidad.
Además, suscitó entre los sabios cristianos una creciente inquietud por investigar y comprender más claramente la naturaleza de Cristo. La relación de Dios con el mesias fue muy discutida y las doctrinas sobre la naturaleza se fueron elaborando cada vez más. ¿Era Jesús solamente una manifestación física secundaria para el mesías, o ambos habrían de fundirse? Ese tipo de discusiones fueron preocupación esencial de los eclesiásticos y de la administración del propio imperio. No era posible seguir ignorando o reprimiendo la evolución intelectual y religiosa del mundo oriental. El desafío del cristianismo era una realidad y el imperio no tenía más remedio que recoger el guante.

La reforma del imperio 338
La persecución contra los cristianos en Roma se hizo verdaderamente importante en el siglo III y obedecía a la necesidad de reafirmar la autoridad del Estado y el emperador como pontifex maximus, es decir cabeza de la religión oficial. A medida que las comunidades cristianas crecían, el imperio seguía debilitándose. En las fronteras presionaban los bárbaros y el poder persa estaba renaciendo. Esto condujo a una monarquía dual con dos sedes, a cargo de dos emperadores augustos) y dos lugartenientes (césares). La idea de imperio único era una ficción; el peso político y cultural estaba en Oriente, mientras que Occidente aumentaron las persecuciones contra los cristianos.
Cuando asume Constantino en el siglo IV, concede libertades a los cristianos, hasta que en un edicto los legaliza. Constantino unifica el imperio y se establecer en la ciudad que se llamaría Constantinopla, donde quiso formar una nueva Roma. Para eliminar las divisiones sociales, aceptó y promovió el cristianismo. Se dice que se convirtió él mismo. Sin embargo el propio cristianismo estaba profundamente dividido.
En Alejandría había estallado la controversia entre los defensores de la trinidad y los que consideraban que Cristo era ontológicamente inferior a Dios, siendo un intermediario entre Dios y los hombres. Para zanjar las diferencias Constantino reúne el Concilio de Nicea en 325. Triunfa la posición trinitaria y son condenadas como herejes las posiciones contrarias. Se acepta el credo como símbolo y se reconoce al obispo de Roma como patriarca de Occidente. Sin embargo, las controversias y divisiones continuaron, apareciendo grupos autónomos y cismáticos. Pero las divisiones no alcanzaron a la iglesia occidental, de manera que ésta emerge como abanderada de la ortodoxia, pasando a ejercer virtualmente el control absoluto en el siglo V.

Glosario.
Apologética. (Boewen I: 323) Defensa sistemática de un punto de vista. En la Apología de Sócrates Platón toma la defensa de Sócrates durante su proceso). A comienzos de la cristiandad se destacan las dos Apologías del Mártir San Justino, dirigidas al emperador Marco Aurelio. Actualmente el término hace referencia al método de estudio empleado por algunos grupos o individuos que promueven causas sistemáticamente, justificando ortodoxias, o negando a conveniencia algunos actos e incluso crímenes. La "lógica" apologética se basa en el "blanqueamiento" de las causas que apoya, principalmente a través de la omisión de los hechos negativos (percepción selectiva) y la exageración de los argumentos y hechos positivos; ambas técnicas comunes en la retórica clásica. (De Wikipedia) (Popper, sociedad abierta)
Areté. És uno de los conceptos cruciales de la Grecia clásica; es la "excelencia" o "perfección"; la raíz etimológica es la misma que la de aristós (mejor). Desde las obras de Hesíodo y Homero estuvo vinculado especialmente a la posesión de virtudes viriles (valentía y destreza en combate), luego se aproximó a la virtud en general. La adquisición de la areté era el eje de la educación (παιδεια, paidea) del joven griego para convertirse en un hombre. Huellas de la concepción más restringida de la era arcaica se pueden ver en el énfasis puesto en la disciplina y dominio del cuerpo mediante la gimnasia, una de las actividades principales, y la lucha, pero una formación acabada incluía también las artes de la oratoria, la música y eventualmente la filosofía. (Wikipedia) (Bowen I: 303) (Popper, sociedad abierta)
Asmoneo. Dinastía hebrea antigriega instaurada luego de la victoria de los hasidim.
Canaán. Región costera del Mediterráneo, que tomaría del nombre de Palestina en el período helenístico. Fue el asentamiento del pueblo hebreo aproximadamente 2000 a.C Luego del reasentamiento se dividen en dos : Israel y Judá
Christo. (del griego) ungido, salvador (en hebrero: Mesías)
Escatología. Parte de la religión que trata acerca del fin del mundo y la vida individual (scatha, o realidades últimas). Ampliando esta definición se puede decir que la escatología es también el tratado de las esperanzas últimas de un sistema de creencias.
Escrituras sagradas hebreas: Constan de tres partes: La torah, los nebiim (profetas) y las kethubim (escrituras completadas en la época helenística)
Exégesis. Interpretación crítica y completa de un texto, especialmente religioso, del cual se extrae el significado. La exégesis presume un intento de ver el texto objetivamente; en contraste con la eiségesis, que inconpora las interpretaciones personales e implica una visión más subjetiva. (Wikipedia) Bowen 323
Fariseos. Grupo dominante de los judíos opuestos a la helenización, afirmando y formalizando las costumbres y el estilo hebreos. Entraron en conflicto con los helenizados saduceos. Mientras los saduceos pretendían que la Torah debía ser la única guía, para los fariseos las tradiciones orales tenían tanto valor como los códigos escritos, y se alegaban el derecho a interpretar unos y otros. Basándose en la familia como parte de la tribu, otorgaban gran importancia al individuo, respetaban la vida humana y aborrecían el infanticidio practicado por los griegos. Sobre eso, estaba el trasfondo religioso del Dios justiciero y justo, que rige sobre un mundo teleológico – no una mera construcción geométrica – y con la conocida escatología hebrea. Jesús los atacó en su prédica acusándolos de hipócritas, por no cumplir con su palabra. Una interpretación actual del cristianismo sobre los fariseos puede encontrarse en el sitio: http://www.desarrollocristiano.com/site.asp?seccion=arti&articulo=502
Gnosis (gnosticismo). Tendencia oriental de tipo intelectual, en boga durante los dos primeros siglos de la era cristiana. Derivada en parte de los cultos mistéricos y con reminiscencias de la mitología babilónica. Los grupos paganos gnósticos comenzaron a ser imitados por algunos cristianos, que buscaban una gnosis específicamente cristiana. Las interpretaciones gnósticas de los evangelios, de las epístola paulinas y de la Septuaginta alejandrina, que constituían las escrituras cristianas primitivas, tienden a una visión de la creación animista y demónica, presentada en un leguaje sumamente figurativo y metafórico. (Bowen I: 326)
Hasidim. Judíos seguidores de la sinagoga, fueron los judíos que se resistieron a la helenización en cuanto peligraba su identidad. El grupo más importante entre ellos era el de los fariseos 305-307
Josefo. (ca. 37 – ca. 100 d.C) Escritor judío preocupado por una educación dirigida a mantener la cultura hebrea.
Macabeo. Judas Macabeo fue quien condujo la rebelión de los hasidim.
Pax romana. (27 a.C.-180 d.C.)(También llamada Pax Augusta por César Augusto como quien la condujo) fue el largo período de relativa paz bajo el Imperio romano. El sistema legal romano permitio pacificar regiones, a veces por la fuerza, que habían tenido luchas entre líderes rivales. (Ver estatua de César tomada de Wikipedia) (Wikipedia) (Bowen 301)
Seleucia. Uno de los dos reinos en los que se dividió la tierra conquistada por Alejandro, junto con la de Egipto. La capital cultural fue Antioquia. Jerusalén estaba incluida en el reino y fue escenario de la rebelión de Judas Macabeo que instaló la dinastía de los asmoneos. (Bowen 319)
Sinagoga. (asamblea). Institución de enseñanza e instrucción religiosa creada para la educación de los adultos, en particular los escribas judíos. De ella se derivarán más adelante la iglesia cristiana y la mezquita musulmana. (Bowen 304)
Torah.(Leyes de Moisés)(Pentateuco en griego) Parte de la Biblia que comprende los cinco libros de Moisés, a saber: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio.
Verbo espermático. spermatikos logos, principio seminal. Principio tomado por Filón y luego por Justino de la filosofía estoica de la época, según el cual el mundo se explica por la existencia de un creador, Dios, o principio seminal. Dios está ligado al hombre y a la naturaleza porque todos llevan la simiente del conocimiento potencial, todo está impregnado de spermatikoi logoi latentes, gracias a lo cual Dios fecunda el espíritu humano y provoca el nacimiento de las ideas, que son pensamientos de la divinidad. Bowen 317,324
[1] Los textos siguientes están también tomados de Bowen, T I, pág 308-310
[2] Con ello identifica Josefo los dos grandes rasgos distintivos de la educación judía, que la distinguen de los diversos sistemas griegos – explícitamente él menciona el espartano, el cretense y el ateniense – en la medida en que todos ellos responden a una sola de las dos categorías y no a ambas a la vez. Los aspectos prácticos de la educación infantil fueron siempre responsabilidad de la familia y, a diferencia de los griegos, los judíos se ocuparon de ellos en grado sumo. El niño era condicionado y controlado por sus padre y madre, quienes se basaban sobre todo en las escrituras, sobre todo concerniente a los castigos.
[3] Ver glosario: spermatikos logos

Roma: El Imperio



ROMA: El IMPERIO

Resumen del texto de Bowen, Tomo I, capítulo IX: “Roma: El Imperio” (pp 265-297) por JCP para uso de la cátedra.

La conspiración de Catilina, en la cual es perseguido Cicerón, es un síntoma de la degeneración política de la época. Durante el siglo I a.C. hay numerosas sublevaciones y situaciones de confusión y emergencia.
Pompeyo y Julio César son artífices de la expansión del influjo romano en el Mediterráneo, diputando entre ellos la supremacía. Se resuelve el conflicto a favor de Julio César, quien terminará conquistando Egipto, entrando en contacto con el reino de los Ptolomeos y su reina Cleopatra. Así unifica el mundo romano bajo una autoridad única. Roma se convertía en un imperio, pese a que externamente persistían formas republicanas. Pero antes de que César pudiera elaborar su nevo sistema de gobierno es asesinado en el 44 a.C.
Su sobrino Octaviano vence a Antonio y Cleopatra, conquista Egipto (año 31 a.C) y éste queda bajo la égida romana. El senado confiere a Octaviano el título de Augusto. Pero se mantiene la ficción de las formas republicanas, con una autoridad compartida entre el senado y Augusto: en realidad el sistema republicano desaparece y el imperio romano es un hecho.

Julio César fue el prmer emperador 273. Aún así, se puede considerar que la época de Julio César y de Augusto es de transición de la república al imperio.
La práctica de la manumisión, frecuente en Roma, parece tener sus orígenes en un acto de gratitud, especialmente para con los maestros esclavos. Los libertini o libertos podían parecerse mucho a los ingenui o nacidos libres; si eran extranjeros latinizaban sus nombres, salvo en el caso de los griegos que no solían hacerlo con frecuencia. Si disponían de posibilidades, los libertos mandaban a sus hijos a una educación de clase alta. Muy numerosos eran los libertos dedicados a la enseñanza y se supone que adqirieon un nivel cultural mayor que los ingenui, poco preocupados por saber escribir bien.

Mientras la educación republicana era independiente del Estado, durante el Imperio se fomentas la creación de escuelas en un sistema estatal, en donde el Estado se compromete cada vez más en los controles. César y su sucesor Augusto impulsaron políticas para retener a los maestros, muchos de ellos griegos.
El emperador Vespaciano libera a los maestros de escuela de las obligaciones municipales, concretamente de tributos y de la obligación de alojamiento de la tropa:
“Puesto que estos hombres son así considerados sagrados y divinos, ordeno que se les exima de la obligación de alojamiento a la tropa en sus casas, y que no se les impongan tributos bajo ningún concepto”274

Vespaciano fue el primero en fijar un salario regular para los maestros latinos y griegos de retórica, pagados por el fisco imperial.Parece que el primero en ocupar uno de estos puestos fue Quintiliano de Calagurris (En La Rioja, de la actual España).
Las necesidades de alfabetización de la población, y la consiguiente implantación de escuelas de enseñanza elemental en toda la parte occidental del imperio, originaron una gran demanda de maestros. Los que hasta entonces habían escrito sobre educación, sobre todo se referían a la educación superior: Isócrates, Platón, Aristoteles, Catón, Cicerón. EL primer tratado sistemático de la totalidad del proceso educativo es la Institutio oratoria de Quintiliano.
Marco Fabio Quintiliano 276

Decadencia de la actividad intelectual 280

La represión del pensamiento crítico 287

Los cambios en la educación romana durante la época imperial irían en el camino de sistematizar la estructura formal y de debilitar los planteos críticos. Las ventajas que el liberto podía obtener con su infiltración en la burocracia imperial tenían su precio; ellos constituyeron un cuerpo dócil. Sólo los ingenui, miembros de familias tradicionalmente libres, o los filósofos formados en Grecia, intentaron mantener los ideales republicanos y la libertad de expresión. Aunque algunos emperadores se mostraban aparentemente tolerantes, comenzó a practicarse la quema de libros y el enjuiciamiento de retóricos hostiles: los más notorios de ellos se suicidaron.
Se produce una hostilidad hacia la especulación y las creencias de nuevo tipo, desterrando a los filósofos y persiguiendo a la secta hebrea de los cristianos.
A lo largo del siglo II el vigor de Roma había desaparecido y su cultura ya era caduca. A pesar de ello, las formas y prácticas de la educación iniciadas en el período republicano, explicitadas por Catón y Cicerón y racionalizadas por Quintiliano, siguieron vigentes. Pero predominaron cada vez más el verbalismo y el estilo amanerado. La censara del pensamiento especulativo y crítico, y la concomitante docilidad de los libertos arribistas, condujo a una decadencia profunda: lo más notorio fue la producción de un nuevo género de literatura de segunda mano.

La tendencia al enciclopedismo 289

A lo largo de los siglos de imperio, el saber romano fue codificándose y organizándose de modo sistemático. Este proceso se había iniciado con Aristóteles, pero los romanos mostraron mayor predisposición que los griegos para sistematizar el saber. Inicialmente lo hicieron en manuales inspirados en el modelo griego, pero con el tiempo estos manuales fueron extendiéndose y se convirtieron en tratados voluminosos. Algunos autores, como Varrón, Celso, Plinio el viejo, escriben verdaderas enciclopedias de todas las ramas del saber, en algunos casos con colaboradores.
Plinio critica la educación de su época:
“Actualmente un individuo es capaz de aprender una serie de hechos sobre su propia región a partir de los textos de gente que jamás ha estado en ella, y no ya a partir del conocimiento de los nativos ... lo cierto es que no se hacen investigaciones originales que aporten contribuciones nuevas al conocimiento; en realidad, ni siquiera los descubrimientos de nuestros predecesores son estudiados cabalmente” 290

Plinio fue un investigador activo y fueron precisamente sus ansias de conocimiento las causantes de su muerte: perdió la vida al aproximarse en exceso al Vesubio en erupción con el fin de poder observar los fenómenos volcánicos. En esta misma erupción del Vesubio perecieron las ciudades de Pompeya y Herculano.

Aelio Donato, el gramático más importante de su tiempo, introduce una innovación notable en la enseñanza: su Ars minor (pequeño manual) está organizado en una serie de preguntas y respuestas destinadas a aprender de memoria los contenidos fundamentales:
¿Cuántas son las partes de la oración? Ocho
¿Cuáles son? Nombre, pronombre, verbo, adverbio, participio, conjunción, preposición e interjección.
¿Qué es un nombre? Una parte de la oración que designa, según los casos, a un persona o cosa de forma específica o general.
¿Cuántos son los atributos del nombre? Seis
¿Cuáles son? Cualidad, comparación, género, número, forma y caso. 291

(Aunque Bowen no lo dice explícitamente, es obvio que esta forma metódica de enseñanza es el antecedente del catecismo).

En posteriores siglos del imperio, el tratado sistemático o compendio se había convertido en un rasgo distintivo del saber romano. En sus orígenes, en tiempos de Platón y Aristóteles, fue motivado por el supremo ideal de ordenar los conocimientos, pero la moda de los compendios en Roma se fue convirtiendo en una costumbre rígida y estéril. El efecto que produjo fue que, al ordenar de esa manera el conocimiento, a falta de auténtica investigación, pasó a convertirse en la fuente de información y a ser reverenciado como tal. Para los romanos de los siglos IV a VI, el compendio lo era todo. Las artes liberales clásicas, primitivamente derivadas de la experiencia y la especulación, quedaron formalizadas y fueron enseñadas en cuanto a tales: como masa de información que era preciso aprender aun cuando no se percibiera su pertinencia ni se aplicaran sus valores.

Los romanos retoman el concepto griego de enkyklios paideia, la enseñanza basada en la investigación y la discusión de todo el ámbito de los estudios. Ciertos autores, como Quintiliano y Plinio latinizaron el término y acuñaron la palabra encyclopaedia, que servía también según ellos para designar una educación general. Pero en el siglo VI toda la enseñanza romana se reducía a una memorización del contenido de los compendios. No se tenía en cuenta la justificación del carácter educativo[1] de las artes liberales como aproximación global al conocimiento, que proporciona tanto los medios de organización (trivium: gramática, retórica y filosofía) como el contenido dentro del cual se organiza sistemáticamente el conocimiento (quadrivium: aritmética, geometría, astronomía y música). Mucho más adelante, en el siglo XVI, cuando se produjo un resurgir del interés por semejantes compilaciones, se aplicó el término latino de encyclopaedia a los propios libros. De hecho, la educación romana era enciclopédica en el sentido peyorativo de la palabra, por su naturaleza y su contenido. Y así había de perdurar en los países occidentales.293

La educación en el bajo imperio (siglos II a V) 294

Todo este proceso decadente ejerció sobre la educación un impacto muy fuerte. Los estudios quedaron fijados. Los libros eran de escritorcillos de segunda categoría o bien los compendios, que proporcionaban gran cantidad de material organizado sobre cierta base. Acerca de estos métodos formalistas cuenta Juvenal[2]:

“... uno a uno van levantándose (los chiquillos) y cada uno repite literalmente lo que acaba de leer atentamente en su sitio, recitando exactamente las mismas cosas en los mismísimos versos. Servido una y otra vez, masticado y vuelto a masticar, este refrito (crambe) es la muerte del desgraciado maestro.

Puesto que ahora se veían forzados a aprender, preciso era interesarse por los métodos de motivación extrínseca que pudieran obligarles a ello. Un liberto se hizo famoso por organizar competencias entre los niños del mismo nivel, ofreciendo premios. Estas situaciones se acentuaron durante los siglos siguientes hasta el siglo VI, continuando con los mismos métodos. Una pintura del norte de Italia, en Imola, muestra a Casiano, un maestro cristiano, víctima de una decisión del juez cuando no se desdice de su fe, es entregado a sus alumnos, maniatado y martirizado por ellos, que le escriben sobre la piel con sus punzones de escribir, lo golpean con sus tablillas de escribir, etc. Según cuenta Prudencio, el espectáculo terminó con la muerte de Casiano, aunque no hay forma de verificar la veracidad de la historia.

En definitiva, ya en el siglo III Roma había dejado de tener la iniciativa en el campo de las ideas; las primeras innovaciones de importancia en educación vendrían desde Oriente, por donde se había extendido considerablemente el cristianismo. Roma iba a revivir gracias a sus doctrinas.

Glosario

Ingenui. Libres de nacimiento 271
Juvenal. Autor contemporáneo de Quintiliano (siglo I) , pp 294
Libertini o libertos. 271
Manumisión. Concesión de libertad a un esclavo (RAE). Bowen 271
Prudencio, Aurelio (385-ca. 405). Apologista cristiano
[1] Según la propuesta de Capela
[2] Ver glosario