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HISTORIA DE LA EDUCACIÓN


28 julio, 2009

HUMANISMO: Filosofía, Textos

Filosofía Aristóteles y Platón (Fragmento del capítulo 3) pag 90

KING, Margaret L. (2003): The Renaissance in Europe, Laurence King Publishing. Recuperado 26.7.2009 de Google Books (Vista parcial; en inglés)

Selección, Traducción, resumen y notas por Juan Carlos Paradiso. Salvo indicación en contrario, la traducción no es textual.


Algunos conceptos centrales humanistas tuvieron implicaciones filosóficas. Lo más importante es que el interés humanista en la naturaleza de la persona humana, y su entorno (setting) social e histórico, dirigió la discusión filosófica en una nueva dirección. En la universidad medieval, en contraste, los filósofos habían estado casi enteramente preocupados con Dios y el cosmos. En relación con el nuevo foco hacia el individuo, hubo una desplazamiento en la preferencia desde el pensamiento puro – la vita contemplativa del monje o del místico – hacia una preferencia por la acción útil - la vita activa o vida civil del ciudadano - .

El ideal medieval fue el hermitaño o el sabio (sage) cuyo contacto con lo divino traería salvación a otros. El ideal humanista fue de un hombre de negocios affaire, quien combinaba insights intelectuales con prácticas y podría por lo tanto traer sus conocimientos hacia la vida de la comunidad. Si la acción era más importante que el pensamiento, por lo tanto la voluntad era más importante que el conocimiento, una idea que colisionaba con las asunciones filosóficas básicas. El énfasis en la voluntad también aparece en el lenguaje, y los humanistas valoraron la persuasión sobre la demostración lógica: la incitación a la acción sobre el mero conocimiento.

Although these preferences did not amount to a philosophy, the humanist attention to texts had monumental consequences for philosophy.

A pesar de que esto no equivale a una filosofía, la atención de los humanistas hacia los textos tuvo monumentales consecuencias para la filosofía. Fue crítica la recuperación de los griegos; los primeros humanistas – Petrarca, Boccaccio- sabían que eran esenciales y la generación siguiente cumplió en el sentido de hacerlos accesibles. Leonardo Bruni retradujo obras de Aristóteles directamente del griego. Eligió obras de Aristóteles sobre moral y política: Ética a Nicomaco y Política, y la seudo-aristotélica Economía. Dejó de lado otras obras de Aristóteles sobre física, matemáticas, metafísica y lógica, que especulaban acerca de la naturaleza del cosmos, y proveían herramientas para la disputa escolástica.

La próxima generación vio traducciones de Platón, que no había sido traducido al latín, siendo por lo tanto poco conocido en Occidente.

Este es un hecho poco conocido, porque se sabe que San Agustín fue neoplatónico e inauguró una tradición común en la iglesia de su época y posterior. Pero Agustín no disponía de las obras de Platón en Latín. De manera que sólo se conocía al Platón que había sido presentado para la cristiandad por Agustín y los neoplatónicos. Un parafraseo, un recorte, una interpretación de la obra de Platón. (JCP)

Ahora, en el Renacimiento, la inyección de ideas platónicas en un consenso filosófico que era esencialmente aristotélico fue estimulante y amenazante.

El gran logro de los filósofos escolásticos medievales fue la incorporación del pensamiento de Aristóteles con concepciones cristianas.

Las figuras escolásticas mayores vivieron en el siglo XII al XIV, de manera que no precedieron totalmente a los humanistas, sino que en parte coexistieron. De manera que la introducción de las ideas de Platón debería también desafiar tanto las de los cristianos como las de Aristóteles.

Marcelo Ficino (1433-1499) el hijo del médico de Cosimo de Medici, es la figura clave en la inauguración de los estudios platónicos. Cosimo becó a Marcelo para que estudiara y efectuara una traducción total y definitiva de las obras de Platón. La 2ª edición, publicada en 1491, fue la versión latina standard por muchos años.

Además, Ficino fue un convencido platónico, y publica una Teología Platónica, de su autoría, probando la armonía de las ideas de Platón con el cristianismo. Extiende sus especulaciones para incluir magia – aún no distinguida de la ciencia – y astrología – aún no distinguida de la astronomía-

Giovanni Pico Della Mirandola tuvo intereses aún más extendidos y eclécticos que los de Ficino. Sus lecturas abarcaron neoplatónicos cristianos o paganos el pensamiento medieval árabe y judío, los ‘caldeos’ (Zoroastrismo y Babilónicos) y los herméticos. Para él todas las tradiciones religiosas y filosóficas eran verdaderas, reflejando todas ‘una verdad’.

En una época cuando ciertas formas de magia fueron asociadas con brujería witchcraft y consideradas demoníacas, otras formas consideradas ‘magia blanca o alta’ eran consideradas benignas. La alquimia fue uno de los aspectos de la magia del Renacimiento tardío.

Mientras algunos pensadores estaban atraídos por las dimensiones ocultas y mágicas de las tradiciones antiguas, otros se apegaban a los elementos más científicos, matemáticos o lógicos. La renovada lectura de Aristóteles, podría llevar a conclusiones dramáticamente diferentes a las inferidas por los escolásticos del siglo XIII.

Sobre la base de un estudio de los textos griegos, otros filósofos comenzaron a recalar en los fundamentos de la investigación científica, que culminaron (came in fruition) en el movimiento llamado la Revolución Científica (ver cap 11). Fue examinando los trabajos de Aristarchus de Samos (310 – 230 adC) que Nicolas Copernicus encontró la noción de un universo centrado alrededor del sol.

Textual scholarship pag 92

Hubo una relectura de los textos, no solamente para prepararlos para la imprenta, sino que tuvo significativo contenido intelectual. Junto con las correcciones de los errores que pudieron deslizarse en los manuscritos, empiezan a analizarse los textos en cuanto a la corrección de la escritura de una palabra, de las intenciones o significado que el autor le daba. Los historiadores humanistas, también interrogaron un cuerpo grande de materiales como fuentes que habían tenido sus cronistas medievales. El ejemplo prominente de esto fue el trabajo de Lorenzo Valla (Tratado de la Donación de Constantino) una de las obras literarias más importantes del Renacimiento, modelo de criticismo histórico. Valla denuncia como una falsificación (forgery) el documento de supuesta (purported) donación de Constantino al Papa Silvestre I de tierras centrales de Italia. Valla mostró que el documento era muy posterior a la época en que vivió Constantino. La exposición de Valla muestra el espíritu crítico del pensamiento renacentista. También Valla demuestra que el texto latino Vulgata, traducción del griego en el siglo IV por el santo y académico Jerome, no era exacta, pues aparecían cosas que no tenían base en los textos originales Griegos ni Hebreos. Los argumentos de Valla fueron de gran interés para los reformadores Erasmus y Luther (cap 9).

Para algunos historiadores, es el espíritu crítico que los académicos humanistas llevaron a los textos de historia, literatura, religión y ciencia, lo que constituye la contribución más duradera. Mientras muchas de las obras de los humanistas, actualmente sólo son leídas por especialistas, sus ideas han entrado a la corriente principal del pensamiento occidental, a pesar de que fueron extendidas y en alguna manera alteradas por pensadores posteriores. Pero la mirada crítica y el método académico scholarly en que los humanistas fueron innovadores, sigue siendo válido y está vivo en nuestros días.