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HISTORIA DE LA EDUCACIÓN


22 agosto, 2008

MANUEL BELGRANO

Ficha de cátedra, redactada en base a Leonardo Paso, Documentos del Archivo Belgrano, Blog del Ministerio de Educación, Video Historia Argentina de Felipe Piña, J.C. Tedesco y otros textos. Selección, resumen y comentarios: JCP

Las ideas de Belgrano: Precursor y actor (L. Paso, pp 53-55)

El mérito histórico de Don Manuel del Corazón de Jesús de Belgrano es que supo absorber y sintetizar las corrientes principales del pensamiento europeo para desarrollarlas en la que sería su patria.
Educado en España retorna a Buenos Aires con su cargo en el Consulado. Está persuadido de que la ignorancia y la pobreza marchaban siempre juntas y resulta imposible eliminar una sin afectar a la otra. Aquí reside el carácter militante de muchos patriotas.
Dedica atención a la educación de las mujeres. Las de la alta sociedad eran también analfabetas como las del pueblo. El conjunto de las proposiciones culturales, económicas y políticas de Belgrano – revolucionarais para la época – tendían a la configuración de una sociedad moderna, con un sentido nacional. En definitiva era el desarrollo capitalista en aquellas condiciones y circunstancias.
Ese era el ‘pensamiento extranjero’ que algunos le critican, traduciendo e imprimiendo del francés los principios de la Ciencia Económica Política, su desarrollo de los principios teóricos de los fisiócratas. No eran principios de una España latifundista y ganadera, sino los de Quesnay y Adam Smith[1].

Desde el Consulado (L. Paso, pág 55-)

La acción de Belgrano a favor de la libertad de comercio, del desarrollo de la agricultura y de la educación del pueblo – como un nuevo orden económico social de la Colonia – gana adeptos entre comerciantes, como Sarratea, Echeverría y otros, así como en la juventud intelectual, como Castelli y Rivadavia.
Se pronuncia contra el sistema de arrendamientos, concediendo la propiedad de la tierra y, donde no fuera posible, por la enfiteusis [2] por el desarrollo de la agricultura y consecuentemente de aquellas ramas de la ciencia (náutica, astronomía, dibujo, matemáticas) que crearan nuevas industrias, de acuerdo a lo que pasaba en los países industriales de Europa.
La situación afligente de la población se debía al atraso agrícola. Éste a su vez se debía a la escasez de brazos para la cosecha, la carestía de los jornales, a la actividad ganadera que exigía latifundios que quitaba espacio a la agricultura. La preeminencia ganadera se vincula a la concepción feudal. La preeminencia ganadera explicaba la propiedad de la tierra y era la base de la producción local.
Propone que se entreguen terrenos a los agricultores, incluso obligando a los propietarios de tierras sin cultivar a entregarlas en enfiteusis en vez de arrendarlas; ello afirmaba el pensamiento de propiedad de la tierra para quien la trabaja. Requería también la importación de herramientas. Se opone a la usura de los prestamistas – vinculados a los panaderos[3] – a los cuales se debían someter los campesinos que cosechaban cereales.
Se trataba que el movimiento de la independencia no retrocediera hasta la estrechez de una revolución conservadora. “El acaparamiento de tierras corría paralelo al enriquecimiento de los comerciantes y usureros, lo cual debía ser tenido en cuenta al analizar el desarrollo ulterior de los ganaderos terratenientes y la identidad de los viejos grupos feudales con los rosistas.” 60
Su oposición al latifundio se refleja en la frase:
à “Sería ocioso y perjudicial que uno que tenga sólo 3000 cabezas de ganado ocupe un terreno de 5 leguas”.
Belgrano pensaba, en el caso del desarrollo ganadero, en la explotación del ganado menor relacionado con la evolución de la industria textil europea, como manera de modificar la actividad productiva, hasta entonces sólo destinada a cuerear y vender cueros [4]
El periodista
Desde el Consulado aplaudió la aparición del periódico "Telégrafo Mercantil": ayudó a su fundación en 1801, donde difundió sus ideas revolucionarias. Como Secretario del Consulado protegió los órganos periodísticos publicados en el Río de la Plata. El 3 de marzo de 1810 apareció el periódico "Correo de Comercio", el cual dirigió[5]. En sus páginas se observa la doctrina de Belgrano, es decir, la importancia de la educación en el país y de la mujer, entre otras cosas.

En 1910, el Correo de Comercio expresa que, para enriquecer a la Patria, era preciso aumentar el valor de los objetos de cambio: Sólo el comercio interior es capaz de proporcionar ese valor a los predichos objetos, aumentando los capitales y con ellos el fondo de la Nación, porque buscando y facilitando los medios de darle consumo, se los mantiene a un precio ventajoso, así para el creador … como para el consumidor del que resulta el aumento de los trabajos útiles en seguida la abundancia, la comodidad, la población…” L. Paso, pág 60
La preocupación por los indígenas a fines de darles la tierra gratuitamente en propiedad, incluía entrega de instrumentos para la agricultura y ganado para criar, así como del desarrollo de manufacturas familiares aprovechando los productos del campo e incorporando toda la familia al proceso productivo. Industrias extractivas. La liberación de la mujer se producía por su incorporación al trabajo.
La inmigración propiciada estaba fundada en la posesión de la tierra, que en Belgrano traía el sello de los fisiócratas.

El criterio educacional 62
Cuando en 1796 Belgrano leía ante el Consulado de la ciudad de Bs As su memoria sobre los medios generales para el fomento de la agricultura, la industria y el comercio, quedaba inaugurada en la Argentina el debate educacional en términos modernos. Los estudios clásicos, centrados en el derecho, la filosofía y la teología fueron cuestionados y enfrentados con la concepción utilitaria, racional y científica de los países más avanzados de Europa (J.C. Tedesco: 23).
Belgrano, educado en la España de los Borbones tenía influencia de las doctrinas fisiocráticas. La agricultura sería la fuente de riquezas y para promoverla requería de la educación de los agricultores: propone la creación de la Escuela de Agricultura, “donde a los jóvenes labradores se les hiciese conocer los principios generales de la vegetación y desenvoltura de las siembras”. La industria y el comercio se desarrollarían de la riqueza producida por el agro, y también tendrían sus escuelas. Su concepción pragmática no respondía a las necesidades que la colonia tenía en ese momento. Era una imagen de futuro, para la transformación modernizante de la estructura social. (J.C. Tedesco)
Probablemente por influencia de Belgrano, el Congreso de Tucumán declaró en su Manifiesto que debido a la monarquía “la enseñanza de las ciencias era prohibida para nosotros y sólo se concedieron la gramática latina, la filosofía antigua, la teología y la jurisprudencia civil y canónica.”

El primer intento de ejecución de un programa científico dentro de la enseñanza lo llevó Rivadavia: organizó el sistema educativo según el modelo napoleónico: todos lo ciclos pasaron a depender de la UBA (recién creada). En el ciclo medio se diversifican los estudios, creando el Colegio de Ciencias Naturales para lo cual se trajeron profesores especializados y equipos de Europa (J.C. Tedesco: 24)


Cuando se le otorga un premio por los éxitos militares, dona el dinero para construir 4 escuelas:

à “estos servicios en tanto deben merecer el aprecio de la nación en cuanto sean efectos de una virtud y fruto de mis cortos conocimientos dedicados al desempeño de mis deberes … que ni la virtud ni los talentos tienen precio ni pueden compensarse con dinero sin degradarlos: cuando reflexiono que nada hay más despreciable para el hombre de bien, para el verdadero patriota que merece la confianza de sus conciudadanos en el manejo de los negocios públicos, que el dinero o la riqueza; que éstos son un escollo de la virtud que no llega a despreciarlo … he creído propia de mi honor y de los deseos que me inflaman por la prosperidad de mi patria destinar los cuarenta mil pesos para la donación de cuatro escuelas” (L. Paso, pág 63)
El catolicismo de Belgrano no le impedía tener políticas progresistas, por no ser dogmático 64.
Sugiere la organización de la Escuela de Agricultura y establece como premios para los mejores alumnos darles facilidades para la instalación de granjas, bajo la condición de reembolsarlo en un término razonable. En estas escuelas debían inscribirse a niños huérfanos, la mitad de los cuales serían de origen indígena.
La creación de escuelas en los barrios y en las provincias era una manera de superar la repugnancia por el trabajo de la mentalidad colonial trasladada de España a América. Se trataba de salir de la gramática latina, la teología tomista, la filosofía peripatética y acaso un poco del derecho canónico.
En 1796 expresa: “a la falta de establecimientos de primeras letras, debemos atribuir los horrores que observamos sin salir del poblado … esos miserables ranchos donde se ven multitud de criaturas que llegan a la pubertad sin haberse ejercitado en otra cosa que la ociosidad …. Para concluir con este estado … nada más indicado que proporcionarles una regular instrucción por medio de escuelas gratuitas”.
El conjunto de medidas propugnadas por Belgrano, tienen un sentido integrador que gira alrededor de un eje: desarrollo del país mediante el fomento de la agricultura, comercio, industria.
Para estimular los cultivos de lino y cáñamo propuso la concesión de premios, entrega gratis de semillas y su industrialización mediante establecimiento de fábricas de lanas y corderías, más la utilización de la madera existente para construir buques.
El Rey ‘se ocupó’ de estas ideas y ordenó la clausura del establecimiento.[6] Era demasiado para la mentalidad escolástica. Estaba vigente la concepción dual del ‘saber del vulgo’ y el ‘saber de iniciación’ para el hijo del siervo y del señor feudal, trasladada a América junto con el analfabetismo de las mujeres.
Entre sus contribuciones a la educación nacional – desde el Correo de Comercio o desde instituciones educativas – están sus contenidos revolucionarios, rechazo de los métodos escolásticos, escuelas de primeras letras para todos con la incorporación del pueblo y del indígena, formación de élites intelectuales políticas, fomento de escuelas técnicas.

Bibliografía (está incompleta: luego pasaré el resto de la información)
PASO, Leonardo (1985): Antecedentes históricos del desarrollo nacional vinculados a la educación, en: HILLERT, Flora, PASO, Leonardo, CUCUZZA, Rubén, NACIMENTO, Rosa & ZIMMERMAN, León (1985): El sistema educativo argentino. Antecedentes, formación y crisis. Bs.As.: Cartago, 2ª parte, pp 41-101
Archivo Belgrano. Contiene copia de documentos originales digitalizados.
Ministerio de Educación: Manuel Belgrano: http://www.me.gov.ar/efeme/3dejunio/index.html
PIÑA, Felipe: Historia Argentina (Videos documentales).
PIÑA, Felipe. El Historiador. Se encuentra en la Web en el sitio: http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/actualidadpensamiento.php

TEDESCO, j.c. (1986): Educación y sociedad en la Argentina (1880-1945). Dimensión argentina, Bs.As.: Ediciones Solar.
[1] También se ha reconocido la influencia de los economistas napolitanos (Ver David Viñas en Felipe Pigna)
[2] La enfiteusis fue promovida luego por Rivadavia. Consigue en entregar la posesión de la tierra por un término más o menos largo, sin transferir al beneficiado la propiedad. (Galván Moreno pp. 299, 455)
[3] Probablemente se refiera a los ganaderos, pero debe tenerse en cuenta que los cerealeros estaban en contacto con ambos: ganaderos y panaderos. De modo que no puede descartarse un error de imprenta tanto como que sea exacto el dato (JCP).
[4] Reflejado en el cuento de Esteban Echeverría “El matadero”
[5] El primer número del Correo de Comercio puede encontrarse digitalizado en: http://books.google.com.ar/books?id=UBt9TUf0vaQC&printsec=titlepage&dq=belgrano+usura&source=gbs_summary_r&cad=0#PPA7,M1
[6] Parece referirse al Consulado desde el cual Belgrano difundía sus ideas (JCP)