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HISTORIA DE LA EDUCACIÓN


23 septiembre, 2008

Puiggrós: cap 3 Formación del sujeto independiente

La formación del sujeto independiente

Puiggrós (2003). Qué pasó en la educación argentina. Breve historia desde la conquista hasta el presente. Bs. As. : Galerna, cap 3, pp 39-56 (Resumen para uso interno de la cátedra)

La modernización borbónica no sólo fue insuficiente, sino que llegó cuando ya los latinoamericanos habían empezado a sentirse sujetos independientes.
El ritmo de crecimiento de los países europeos o de EEUU contrastaba con las dificultades de las colonias hispánicas, fragmentadas y dispersas, con dificultades para la circulación de mercancías entre regiones y con el mercado mundial.
Los borbones alternaban la brutal represión contra los indígenas y los más pobres, con concesiones a los más ricos.
Los independentistas como Moreno, Vieytes, Belgrano leían a Montesquieu, Locke, Rousseau … Pero muchos carecían de una convicción profunda respecto a la construcción de un país independiente. El clima era muy diferente al de EEUU, donde el espíritu capitalista protestante proporcionaba los argumentos para consolidar el proceso de acumulación capitalista.
Vieytes inició la difusión de unas lecciones elementales de agriculatura, desde su periódico Semanario de Agricultura, Industria y Comercio .
Belgrano, influido por los fisiócratas ingleses, consideraba que la agricultura era la base de la riqueza.
Cuando la junta le encomendó la creación de escuelas durante su campaña militar, Belgrano redactó un reglamento para las Escuelas del Norte, en el cual se determinaba que las escuelas debían ser estatales, y en su entrada debían fijarse las armas de la Asamblea Constituyente del Año 1813: un ritual de enorme significación, porque distinguía la escuela del Estado con respecto a las parroquiales y de las escuelas del rey que revivían como escuelas de la patria. Junto con la importancia de la educación pública daba importancia a la religión.
En el documento se detallaban calendarios y horarios, actividades, contenidos y días de asueto. Se limitaba el autoritarismo pedagógico colonial, al mismo tiempo que se introducían elementos de control de las conductas que muchas décadas después desarrollarían los positivistas: los niños entrarían a la escuela conducidos por sus maestros, escribirían sólo dos planas por dia, leerían libros, estudiarían la doctrina cristiana, la aritmética y la gramática.
El modelo disciplinario era más avanzado que el colonial; reducía los azotes y los castigos.
Este documento marca una transición entre la modalidad colonial y una educación independiente y progresista. “Al leer el texto se tiene la impresión de que Belgrano hizo tachaduras sobre los viejos reglamentos escolares tradicionales y comenzó a diseñar sobre ellos una nueva idea pedagógica.

Conservadores y liberales 43
El enfrentamiento entre Saavedra y Moreno se reflejó en distintas opciones pedagógicas, colonial o moderna y democrática.
Muerto Moreno, la junta copada por los conservadores, prohíbe el Contrato Social e impone el Tratado de las obligaciones del hombre, que venía desde la colonia.
Moreno otorgaba un papel pedagógico a la Gazeta, el primer periódico patrio, que había fundado en 1810. Según él, la libertad de escribir y de pensar, el derecho a la información, eran indispensables para consolidar la independencia.
Pero la corriente del liberalismo en educación no tuvo un discurso único en latinoamérica.
CORRIENTES PEDAGÓGICAS SIGLO xix [1]
Es común, cuando se habla de las corrientes pedagógicas, dividirlas en conservadoras (tradicionalistas) y liberales (progresistas o innovadoras). Sin embargo, estos términos son altamente equívocos, por cuanto adquieren distintas significaciones según la época y según la región o país. Nos interesa también reconocer que, dentro de cada una de ellas, existen variantes que impiden considerarlas como una ideología compacta. Adriana Puiggrós encuentra que, dentro de las pedagogías liberales, hay diferentes líneas. Así, para la primera mitad del siglo XIX distingue, opuestas a la pedagogía colonialista, la presencia de 4 concepciones diferentes del liberalismo:

Pedagogía liberal radicalizada: influida por Rousseau y por los socialistas utópicos: antirracista, democrática en los métodos de enseñanza y disciplina, anticlerical y laica: Simón Rodríguez, Moreno (quizás uno de los más jacobinos), el presbítero Gorriti.
En una carta de Simón Rodríguez al rector del colegio Latacunga:
“Si usted desea como lo creo que mi trabajo y los gastos no se pierdan, emprenda su escuela con INDIOS!!! (…) De blanquitos poco o nada podrá usted esperar (…) No se desanime Usted, Señor Rector, los hombres no son todos unos, escoja Usted su gente: en la MASA, hay muchas personas de JUICIO: con los hijos de ellas Usted podrá contar, para emprender la reforma que desea.

Pedagogía federalista popular con elementos liberales: Muchos caudillos desarrollan experiencias semejantes a la reforma educativa que puso en marcha el caudillo nacionalista popular Francisco Solano López, derrotado en la guerra del Paraguay. Educación moderna, participando la sociedad civil y apoyada en la cultura de los pueblos.
La concepción democrática y popular se halla en Artigas – dando continuidad a las ideas de Belgrano – y en varios caudillos Bustos (Córdoba) López (Santa Fe), Alejandro Heredia (Tucumán), Félix Heredia (Salta), Molina (Mendoza) Ferré (Corrientes), Pancho Ramírez (Entre Ríos) y Urquiza (Entre Ríos) adopta la idea de construir un sistema educativo estatal. En sus provincias la enseñanza siguió siendo religiosa “pues en esa época del país era aún inconcebible la laicidad”. Pero comenzaron a diferenciar entre las creencias religiosas y la adhesión a la concepción medieval del poder, que otorgaba primacía a la Iglesia Católica sobre el Estado. Avanzaron sobre el monopolio educativo eclesiástico, desarrollando la instrucción pública, e implementaron la obligatoriedad y gratuidad. (pp 47)

Pedagogía de la generación liberal de 1837: En particular la de Sarmiento, moderadamente liberal, pues partía de la exclusión de los indios y de la descalificación de toda expresión cultural popular, de la herencia hispánica. Pero su sistema de educación pública era abarcativo y democrático.

Pedagogía liberal oligárquica: Rivadavia quería modernizar el sistema importando la estructura y la ideología más elitista de la experiencia educativa francesa. Mitre continuaría la tendencia.

Pedagogía tradicionalista colonial antiindependentista: dirigida por sectores prohispánicos de la Iglesia Católica. El viejo bloque que defendía la educación colonial clerical y rechazaba la educación de los indios y mestizos. Terminada la guerra de la Independencia, esta corriente tuvo su núcleo directivo en Córdoba y luego se extendió por todo el país y se convirtió en nacionalismo católico. Entre los caudillos la corriente tradicionalista estaba representada por Facundo Quiroga y Rosas (47-48).

Ideas educativas en Europa
A comienzos del siglo XIX en Francia, todavía se dirimía entre una pedagogía tradicional apoyada en la Iglesia y la familia, contra las necesidades de progreso de la burguesía. El sistema más avanzado era el prusiano, que contaba con una educación media ya configurada sistemáticamente. Debe recordarse la influencia de la religión protestante.
La educación pública tenía un rol central en ese proceso de modernización. La generación de lo público requería de un espacio y un tiempo específicos. Era necesario institucionalizar las experiencias de enseñanza-aprendizaje que formaban a los ciudadanos sobre la base de las categorías centrales de la ideología moderna: individuo, razón y progreso. [2]
En el continente europeo se multiplicaban las escuelas de formación de maestros inspiradas en las ideas de Pestalozzi, en tanto los ingleses más avanzados admiraban el método inspirado por Bell y Lancaster, que tuvo amplia difusión en América Latina.
En nuestro país los rituales, los métodos y los contenidos de la enseñanza, las normas disciplinarias y las costumbres escolares fueron cambiando lentamente durante todo el siglo XIX. Sarmiento denunció la persistencia de métodos de tortura en las escuelas. Se usaban el cepo, el buche de agua, la palmeta y los azotes con látigos de púas de hierro. El culto católico se combinó con el culto a los símbolos de la patria.
La estructura del vínculo pedagógico siguió el modelo de la evangelización: los conocimientos populares eran descalificados y se exigía fe plena hacia las verdades que transmitía la escuela. El proceso de enseñanza basado en la revelación luchaba por resistir frente a las nuevas pedagogías.
La historia oficial nos ha presentado un panorama de civilización contra barbarie, pero es necesario matizar la imagen. Muchos caudillos tuvieron un proyecto pedagógico progresista y deben también discriminarse entre proyectos pedagógicos de los liberales.

Artigas
Trató de vincular a los curas maestros con la causa de la Independencia. Tuvo una actitud contradictoria con un maestro que hacía propaganda contra la independencia y prohibía la convivencia de niños de diversas razas, como morenos pardos y zambos, además de establecer que todos debían ir a misa (que era común en esa época no?).
Curas, paisanos, pedagogía inglesa (trata de incorporar el método de Lancaster), liberalismo, todos esos elementos estaban presentes en el modelo pedagógico de Artigas. Pero subordinados a una idea central: la de una libertad apoyada en el pueblo.

Estanislao López 50
En la misma línea de Artigas. Estanislao López fue elegido gobernador de Santa Fe en 1818. Recibió 5 escuelas (una escuela de los padres mercedarios, una de los dominicos y otra de los franciscanos, una escuelita en Rosario y otra en la ciudad de Santa Fe). Elevó de 5 a 13 los establecimientos educativos en la provincia, creando escuelas en Coronda, Rincón, Sauce. En 1830 la provincia tenía 8.000 habitantes, quedando una relación de 1 escuela cada 600 habitantes. López diseñó un protosistema educativo, desde las primeras letras hasta el nivel secundario, incluyendo una escuela de oficio.
López era un hombre culto, que tenía ideas ilustradas y admiraba el utilitarismo ingles. Consideraba importante la religión para la formación moral del ciudadano.
Consideró necesario que la educación fuera gratuita para la gente de escasos recursos, que los padres fueran obligados a enviar a sus hijos a la escuela y que el Cabildo estableciera un sistema de becas. Sería un antecedente de la Ley 1420. El gobierno de López dictó leyes específicamente educativas. Concibe la instrucción como un problema de orden público, diferenciada de las cuestiones eclesiásticas y de la educación familiar.
Dictó una reglamentación[3] recomendando puntualidad en el pago a los maestros “como se hace en todo el mundo ilustrado”, inspecciones del cumplimiento de la obligatoriedad escolar, que debía combatir la vagancia de la niñez y juventud, que el ayuntamiento reparta útiles y cartillas, que se realicen estadísticas.
En los contenidos incorporó la historia americana.
Instaló el método de Lancaster. Dictó un reglamento de disciplina inspirado en el modelo Lancaster, donde existía un tribunal de disciplina compuesto por un alumno de cada clase, dos de los estudios superiores y un ayudante. No excluía rigurosos castigos, que iban desde posiciones humillantes hasta la expulsión. Pero el tan avanzado como autoritario reglamento no prosperó.
López asociaba los conceptos de Estado, ciudadano, religión, sistematización y cultura moderna. “La sociedad … no estaba aún madura como para aceptar definitivamente esos cambios’ 52

Juntas protectoras de escuelas 52
La modernización educativa impulsada por los caudillos progresistas se apoyaba en una institución de extraordinario valor: las JPE, herederas de las juntas populares creadas por el movimiento liberal hispánico, que se habían multiplicado para combatir la invasión napoleónica. Apoyaban la labor de las escuelas y difundían la educación moderna. Los vecinos preclaros del interior eran convocados a hacerse responsables de la recaudación de impuestos para la atención a niños pobres.
La junta era un organismo intermedio entre un Ministerio de Educación y un Consejo de Educación y puede considerarse un antecedente de los organismos que se sancionaron en la ley 1420. Una de las experiencias más avanzadas fue la de Córdoba. La Iglesia tenía su máximo poder en la Universidad; en la educación común debía compartir su influencia con representantes del Estado y con los vecinos.

Juan Bautista Bustos (en Córdoba) 53
Fue una de las experiencias más avanzadas entre los caudillos. La provincia había sido declarada soberana, independiente y libre en 1820. Bustos crea una JPE encargada de fundar un establecimiento en cada curato y distrito de la campaña. La junta consiguió que se obligara a los vecinos a invertir en la construcción de escuelas e impuso impuestos para educación a los ganaderos. El fondeo permanente escolar fue otra medida precursora de la ley 1420: fondo permanente escolar, con rendición y publicidad de los gastos realizados.
En las escuelas de la provincia se iría adoptando progresivamente el método lancasteriano. La “Real y Pontificia” Universidad de Córdoba tendría la obligación de recibir a un alumno de cada distrito, sin costo. Bustos esperaba que esos alumnos fueran luego difusores de la Ilustración. Dio importancia a la enseñanza de la agriculatura en la escuela y la universidad.

Justo José de Urquiza: Entre Ríos el modelo más avanzado 54
En Entre Ríos la lucha por el control de la educación entre la Iglesia y el Estado culmina en 1825 cuando un decreto prohibe el establecimiento de ordenes religiosas en todo el territorio provincial.
Urquiza y su inspector general de escuelas, el uruguayo Marcos Satre, impulsan la educación primaria pública y privada y la formación de comisiones inspectoras y JPE en toda la provincia. Las comisiones o juntas estuvieron a cargo de controlar la presencia de los niños en las escuelas y de recaudar fondos para construir edificios y solventar las educación de los pobres.
El reglamento de Sastre es famoso por respetar las inclinaciones naturales del niño. Elimina los premios y los castigos corporales, estableciendo un perfil profesional para el maestro. Establecía las edades de obligatoriedad, los turnos y las vacaciones. Los docentes debían ser católicos, tener buenas costumbres y carácter e instrucción suficientes.
El Colegio de Concepción del Uruguay fundado en 1849 fue centro de formación para los intelectuales argentinos de las siguientes décadas.

Lecturas y Filmes ilustrativos 56

Literatura: La isla de Robinson (Uslar Pietri),
Yo el supremo (Roa Bastos)
Torre Nilsson, L: El santo de la espada (1970): http://www.cinenacional.com/peliculas/index.php?pelicula=1818
Soffici, Mario: Cadetes de San Martín: http://www.oni.escuelas.edu.ar/olimpi98/CineArgentino/DIRECTOR/SOFFICI.HTM
Güemes, la tierra en armas (T. Nilsson)
Hijo de hombre, Lucas Demare,
La guerra gaucha (Lucas Demare)

[1] A. Puiggrós, 2003: pp 44-45
[2] Estamos tentados a proponer una fórmula de cambio: INRI àIRP
[3] 1821: “Artículos de observancia para el noble e ilustre Cabildo”