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HISTORIA DE LA EDUCACIÓN

Seminario optativo de la Maestría en Educación Universitaria

03 julio, 2007

Index Librorum Prohibitorum et Expurgatorum



Un arma eficaz y contundente. Los libros prohibidos
El Index Librorum Prohibitorum et Expurgatorum o Índice de Libros Prohibidos, o Index Expurgatorius es una lista de aquellas publicaciones que la Iglesia Católica catalogó como perniciosos para la fe y explicitaba normas con respecto a la censura de los libros. El propósito era prevenir la lectura de libros o trabajos inmorales que contuvieran errores teológicos o morales y prevenir la corrupción de los fieles. Fue creada en el año 1559 por la Sagrada Congregación de la Inquisición (posteriormente llamada la Congregación para la Doctrina de la Fe). Contenía nombres de autores cuyas obras estaban prohibidas en su totalidad, obras aisladas de otros autores o anónimas y también un detalle de los capítulos, páginas o líneas que debían ser cortados o tachados. Esta labor correspondía a los bibliotecarios, que debían ocuparse de ellas antes de dejar los libros en manos de los lectores. Algunas frases debían borrarse por encontrarse en lengua vulgar, accesible pues al vulgo, pero que no lo necesitarían si estuvieran en latín o griego. Los autores contemporáneos podían suprimir en sucesivas ediciones los párrafos objetados. Cervantes tuvo que suprimir del Quijote la frase «…las obras de caridad que se hacen tibia y flojamente no tienen mérito ni valen nada.» Se fomentaba así la autocensura. Después de la primera edición, se instituyó la Sagrada Congregación del Índice, encargada de actualizarlo regularmente hasta su última edición. Otras congregaciones, como el Santo Oficio, pasaban a la anterior sus propias correcciones, para que las incorporara. Al final la lista debía ser aprobada por el Papa, que podía indultar a algún autor o añadir otro. La última edición (la 32º), publicada en 1948, contenía aproximadamente 4.000 títulos censurados por herejía, deficiencia moral, sexo explícito, inexactitudes políticas, entre otras. Fueron incluidos en esta lista: Voltarie, Defoe, Copernico, Balzac, van de Velde (El matrimonio perfecto, en el que se animaba a los matrimonios a disfrutar del sexo). Los autores notables por su ateísmo o su hostilidad a la Iglesia, no suelen figurar en el Índice, puesto que tales lecturas están prohibidas ipso facto. Se incluye, más bien, a aquellos autores y obras de los que los fieles pueden no ser inmediatamente conscientes de que sus posiciones son gravemente contrarias a la doctrina de la Iglesia. En 1926, la revista "Acción francesa", que defendía causas de extrema derecha, fue puesta en la lista. Como lista oficial fue abandonada en 1966 bajo el papado de Paulo VI, luego del Concilio Vaticano II.