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HISTORIA DE LA EDUCACIÓN

Seminario optativo de la Maestría en Educación Universitaria
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16 mayo, 2014

PLATÓN: CARTA VII

PLATÓN: CARTA VII
(Tomado del Blog de Eugenio Sánchez Bravo)

La carta VII, que lleva por título “Platón desea buena suerte a los parientes y amigos de Dión”, es, de entre las trece legadas por la tradición,  la que más probabilidades tiene de ser auténtica. No sólo es una fuente imprescindible para conocer la naturaleza los tres viajes de Platón a Siracusa sino que también es un resumen brillante de su teoría del conocimiento. A los setenta y cinco años, tras haber escrito las obras más esenciales de la filosofía de todos los tiempos, Platón dice que todo aquello que está escrito es de poco valor. La verdadera naturaleza de la justicia sólo se revela al que ha armonizado su alma con ella. Es una espontánea explosión de luz sólo al alcance de unos pocos. Una experiencia para la que el lenguaje y las imágenes son insuficientes.
Leer más en:

http://auladefilosofia.net/2010/06/30/platon-carta-vii/

12 mayo, 2014

Educacion en la antigua Grecia.wmv







Educación en la Antigua Grecia, Video de 8 minutos, que resume algunas de las caracteristicas de la Educación en la Grecia Antigua.

26 diciembre, 2010

'COMPUTADORA' celestial Greco-Babilónica

Cuando en la pascua de 1900 Elias Stadiatos y otros buscadores de esponjas decidieron bucear en las costas de Anticitera, isla diminuta situada a medio camino entre Creta y el Peloponeso, donde se habían refugiado de una tormenta, se llevaron la sorpresa de su vida: no sólo descubrieron un tesoro incalculable de bellísimas esculturas, joyas, armas y muebles de la antigua civilización griega, sino también un enigmático artefacto de bronce que sólo ahora los científicos están terminando de descifrar.
Tras más de medio siglo en el que no atrajo mucha atención y de décadas de investigaciones internacionales, hoy se sabe que el mecanismo de Anticitera, dispositivo que data de alrededor de 150 años antes de la era cristiana, no sólo es una maravilla de ingenio tecnológico y elegancia conceptual que permitía calcular los movimientos de la Luna, el Sol y los cinco planetas conocidos en la época, además de los eclipses y hasta los años en que había juegos olímpicos, sino que podría revolucionar mucho de lo que se daba por cierto sobre el origen de las ideas astronómicas que rigieron nuestra visión del universo durante siglos.

13 noviembre, 2010

PAIDEIA: Ideales de la cultura griega (Jaeger)

JAEGER, Werner (2001): PAIDEIA: los ideales de la cultura griega. Libro primero. México: FCE. 15º reimpresión (Orig.: Paideia, Die Formung des Griechischen Menschem, Berlin, 1933). Recuperada 11.11.2010 del sitio: http://www.scribd.com/doc/32731631/Werner-Jaeger-Paideia-Los-Ideales-de-la-Cultura-Griega-I (versión completa en Word). 
Figura: tomada de Wikipedia
Obra fundamental. El autor fue un clasicista alemán, perseguido por los nazis y radicado en EEUU. Con esta obra esperaba reconstruir una Europa decadente, partiendo de los valores helénicos. El término Paideia, que él introdujo, es una contracción de la educación y la cultura griegas, ahora usado ampliamente. En su prólogo dice “Doy a la publicidad una obra de investigación histórica relativa a un asunto no explorado hasta hoy: paideia, la formación del hombre griego, como base para una nueva consideración del helenismo en su totalidad. Los dos primeros libros comprenden la fundación, crecimiento y crisis de la cultura griega en los tiempos del hombre heroico y político, es decir, durante el periodo primitivo y clásico. Terminan con la ruina del imperio ático. El tercero tratará de la restauración espiritual del siglo de Platón, de su lucha para llegar al dominio del Estado y de la educación y de la transformación de la cultura griega en un imperio universal. Paideia es la única designación exacta del tema histórico estudiado en ella. Es difícil de definir; es muy amplio y se resiste a ser encerrado en una fórmula abstracta. Al emplear un término griego para expresar una cosa griega, quiero dar a entender que esta cosa se contempla, no con los ojos del hombre moderno, sino con los del hombre griego. Es imposible rehuir el empleo de expresiones modernas tales como civilización, cultura, tradición, literatura o educación. Pero ninguna de ellas coincide con lo que los griegos entendían por paideia; cada una se reduce a expresar un aspecto de aquel concepto general, y para abarcar el campo de conjunto del concepto griego sería necesario emplearlos todos a la vez. Remarca la unidad originaria de todos estos aspectos —unidad expresada por la palabra griega— frente a la diversidad subrayada y completada por los giros modernos. Los antiguos tenían la convicción de que la educación y la cultura no constituyen un arte formal o una teoría abstracta, distintos de la estructura histórica objetiva de la vida espiritual de una nación. Esos valores tomaban cuerpo, según ellos, en la literatura, que es la expresión real de toda cultura superior. 

23 octubre, 2010

HERODOTO: Nueve libros de la Historia



HERODOTO (2007): Los nueve libros de la Historia. Introducción de V. de Lama de la Cruz. Madrid: EDAF (9ª ed.) (800 páginas). Vista previa en Google Books (Rec. 22.10.2010)
Herodoto de Halicarnaso (484-425 a.C.) es considerado el padre de la historiografía. Cuando decidió escribir las copiosas noticias de sus viajes e investigaciones, seguramente no imaginó la fama póstuma que le esperaba, aunque su objetivo era ‘evitar que con e tiempo quedaran en el olvido las grandes y maravillosas hazañas realizadas tanto por los griegos como por los bárbaros, y en especial las causas por las que guerrearon entre sí’. Ésta es la primera obra extensa de la prosa griega. Ya a finales del siglo VI se escriben tratados filosóficos en prosa, como los de Heráclito y Demócrito, crónicas en Mileto, escritos científicos como los de Hipócrates; todos son tratados de corta extensión: los primeros ejemplos del género filosófico o científico. Herodoto atribuye a la rivalidad secular entre griegos y persas la causa de las Guerras Médicas. Aristóteles asimilaba Herodoto a Homero, calificándolo de mitólogo, debido a la incorporación de leyendas en sus relatos. Pero los mitos que deja pasar Herodoto son bastante más ‘laicos’ que los de Homero. 
Aunque la versión es incompleta (vista parcial) tiene abundante material, y está en castellano.



Figura: Busto de Herodoto (copia romana del original griego, tomada de Wikipedia)

11 mayo, 2010

Introducción del alfabeto

INTRODUCCIÓN DEL ALFABETO
Juan Carlos Paradiso

Los sistemas de escritura fueron creados por diferentes civilizaciones con el objeto de dejar registrados y perpetuados datos que necesitarían recuperar en el futuro o transmitir a otros contemporáneos y a futuras generaciones. Las primeras inscripciones serían para solucionar problemas inmediatos, tales como registrar el nombre de contenidos en vasijas o recipientes, quizás especificando la cantidad y el nombre del dueño o depositante. La evolución del sistema permitiría que el mismo pudiera pensarse paulatinamente como una manera de dejar registradas cuestiones de mayor complejidad o en vistas a su utilización en un futuro más remoto. 
Por lo que sabemos hasta ahora, los primeros sistemas aparecieron en el actual Irak, desarrollados por los pueblos que habitaron la Mesopotamia. Allí los sumerios comenzaron a hacer sus primeras anotaciones cuneiformes sobre arcilla, hace más de 5000 años. Los pueblos con los cuales fueron entrando en contacto (semitas, babilónicos, asirios) van incorporando y mejorando a través de los siglos estas herramientas, junto con unas historias de las cuales se apropian, que venían adheridas como contenido de la escritura o de tradiciones orales.
El sistema de escritura de los egipcios, muy posterior, parece haber nacido de una semilla – si se nos permite la metáfora – traída desde Sumer, y que tuvo una evolución distinta, dando origen a los caracteres jeroglíficos. En un lugar muy lejano, en América Central, los Mayas comienzan a desarrollar un sistema autónomo.
Los griegos primitivos poseían un sistema de registro muy antiguo – lineal A – del cual no quedan registros, al cual siguió un sistema de escritura por sílabas, llamado lineal B, que fue descifrado.
Las civilizaciones que inventaron, copiaron o desarrollaron sistemas de escritura, crearon también las instituciones que necesitaban para transmitir la técnica, es decir enseñar a leer y escribir. Así nacen las primeras escuelas, ya en Sumer.
La gran revolución en la escritura se produce cuando se logran aislar los sonidos que conformaban el lenguaje y crear las letras que los representarían. Estamos hablando de los sistemas de escritura alfabética, que permitirían el gran vuelo de la mente que estaba limitado por las marcas cuneiformes, los jeroglíficos, los idiogramas, las meras representaciones visuales de ideas. Como dijimos, tampoco los sistemas silábicos permitieron un vuelo demasiado elevado.
Las evidencia encontradas hasta el momento sugieren que el alfabeto o la idea de éste surgió en Canaán, en la zona que actualmente ocupan Líbano, Israel y Palestina. Se data su comienzo entre los siglos XVII y XV a.C.
Tenemos que reverenciar ese momento en el cual alguien observó que las palabras con las cuales nombraban las cosas, con las cuales daban órdenes, con las cuales expresaban sentimientos o contaban historias, con las que representaban sus ideas, esas miles de palabras no eran más que una sucesión de unos pocos sonidos que se repetían una y otra vez, que se combinaban de distintas formas. A partir de esas distintas palabras, probablemente el primer paso importante fue aislar aquellos sonidos que se repetían; finalmente en una nueva operación estos sonidos serían representados con signos independientes con rasgos distintivos entre ellos. Éstas debieron ser las operaciones intelectuales cruciales:
La primera operación habría consistido en identificar y aislar el sonido puro. Por ejemplo en castellano las palabras Bar, Barro, abu, bulo, comparten por lo menos un sonido, uno que está en todas ellas y, aunque en diferente posición, suena siempre igual. 
La segunda operación requería de la invención de un nuevo símbolo: había que darle forma, escribir eso que habían identificado, y que no eran otra cosa que las letras, más específicamente las consonantes. En el caso del sonido común a las palabras de nuestro ejemplo, había que darle forma al sonido común: así nace B (bet en los alfabetos semíticos, que luego se llamará beta en el griego) cuyo sonido se representa /b/ en fonética.
Cuando analizan otras palabras (nosotros lo expresamos en castellano por comodidad) como gato, gusto, gama, agarra, gustavo, advierten que hay otro sonido que se repite, lo aíslan y lo nombran. Así nace Guimel entre los semitas, que se llamaría Gamma entre los griegos (en fonética se indica como /g/)
¿Cómo surge la idea de una letra que represente el sonido?. En la piedra Rosetta encontramos una clave que nos dan los primeros egipcios que usaron letras para representar sonidos, es decir fonogramas.
Los comienzos de la escritura alfabética se remontan al segundo milenio a.C.: las primeras manifestaciones escritas se fechan en torno al 1500 a .C, aunque algunos autores prefieren situarlas en el siglo XVII a.C. En 1905 sir Flinders Petrie encontró un grupo de inscripciones en Serabit el-Khadim, en la península del Sinaí. La escritura mostraba apariencia jeroglífica, pero los signos pertenecían a un sistema pictográfico desconocido, cuyo registro de formas no llegaba a la treintena. Esta escasez hizo pensar que se trataba de signos alfabéticos y no silábicos utilizados para escribir una lengua desconocida, aunque se supuso que debía ser semítica, ya que los hallazgos se produjeron en las excavaciones de unas minas de turquesas egipcias explotadas en época faraónica por trabajadores cananitas. Así a estos textos, que parten de la lengua de Canaán (actual Israel y Líbano), se les asigna la denominación de protosinaíticos o protocananeos. La más famosa de estas inscripciones es una pequeña esfinge, conservada en el Museo Británico, que contiene diversas inscripciones grabadas en sus lados y entre las patas, así como jeroglíficos egipcios. Éstos dicen "Amada de Hator, Señora de las Turquesas". (J. García García)
Los egipcios eran quienes construyeron esta esfinge, y que reinaban sobre estos territorios. ¿Cómo elegán las letras?: muchas veces por el recurso de acrofonía. Pero la acrofonía usaba letras que también representaban conceptos e ideas, de manera que – para dar un ejemplo castellano – la caricatura de un león podía significar una L o un león completo. Esto complicaba la interpretación de la escritura, como le ocurrió a Champollion cuando descifra los jeroglíficos egipcios a partir de la piedra Rosetta.
El uso de símbolos para representar sonidos puros - ‘claros y distintos’ hubiera dicho Descartes - fue el inicio de una revolución en la comunicación humana, una de las más importantes en la historia del pensamiento y la cultura. También fue una revolución cuando Champollion, siguiendo el camino inverso, a partir de los signos, descifra el significado de los fonemas.
El alfabeto (nombre que alude a las dos primeras letras del griego) se reducía a poco más de 20 signos con los cuales se podía expresar cualquier idea en el lenguaje más elaborado. Era mucho más simple y fácil de enseñar que los complejos sistemas de idiogramas, signos iconicos, jeroglíficos, silabarios, que tenían muchas veces miles de signos que debían aprenderse para lograr ser ‘escriba’ o simplemente para entenderlos. La revolución del alfabeto pone al alcance de todos este instrumento de la escritura y la lectura.
Las lenguas semíticas no distinguen las vocales. Ello no significa que no puedan usarlas, pero el significado de la palabra no varía por los sonidos ‘vocales’. Especulemos:
Al pronunciar una o varias consonantes, por ejemplo ‘KL’ es posible que algunos por comodidad o por variante cultural, pronunciaran /kaLa/ y en otras regiones se pronunciara /keLe/ Pues bien, el significado de ambas palabras era el mismo, de manera que los pueblos semíticos no necesitaron hacer distinciones de los sonidos vocales. También podemos pensar, siempre dentro de esta especulación, que los sonidos vocales que acompañarían a las consonantes fueran como ‘neutros’ como sería una /ə/ de la fonética o un sonido intermedio /ǽ/ o como la ü alemana.
También es interesante mencionar que algunos pueblos que en una época utilizaron vocales, luego las fueron perdiendo, quizás como consecuencia de una especie de involución cultural, como sucedió con los etruscos. Mommsen ha señalado que el pueblo etrusco tiene dos épocas. En la primera se conservó las vocales. Después fue eliminando las vocales y las consonantes finales, debilitó o elidió las vocales en medio de palabra, y de dulce y sonoro que era se convirtió en  en un lenguaje excesivamente duro y áspero. Así Ramutas se convierte en Ramta, Minerva en Menrva, Menelaos en Menle, Alexandros en Elchsentre. (T. Mommsen, 1960, pp 60)

Los sistemas alfabéticos fueron evolucionando especialmente entre los pueblos de origen semítico, que habitaban las regiones de Oriente Próximo. Se considera que los fenicios, ya en posesión de un sistema bastante evolucionado, son los que llevan sus semillas a otros pueblos con los que comerciaban. Con su puñado de signos (las letras del alfabeto) lograron simplificar y convertir la escritura en una herramienta poderosa para que la humanidad diera un gran salto cualitativo.
Quizás la ausencia o papel subsidiario de las vocales favoreciera que los pueblos semitas identificaran y aislaran los sonidos consonantes, como sugere Mommsen (pág. 97-98)


El alfabeto griego
Fue necesario que el alfabeto ingresara al territorio habitado por los griegos para que se desplegara todo su potencial como instrumento de comunicación de ideas, de abstracción, de construcción de teorías sofisticadas sobre el origen del mundo, del ser humano, de las alianzas entre los dioses, de los sentimientos humanos, de la cultura, del cálculo, de la estructura del universo, etc.
Vale la pena hacer una breve referencia a esta irrupción del alfabeto en Grecia, que significa también el traspaso desde las tribus semíticas a las indoeuropeas, que son las que tomarían de allí en adelante el protagonismo.
Esto, por lo menos, es cierto para la historia oficial en Occidente. Desde entonces, los Persas, los Asirios, los Egipcios, los Judíos, más tarde los Musulmanes, etc., serían los vecinos, los Otros, muchas veces los antagonistas. Así se pasaron por alto conquistas culturales importantes, se ensalzaron victorias militares – como la batalla de las Termópilas – donde un puñado de héroes griegos (Espartanos) detiene a todo el ejército de los malignos Persas. Pocos parecen tener en cuenta que en las Guerras Púnicas Roma destruye a Cartago, el centro de la vida fenicia, que a partir de allí parece desaparecer de la tierra. Pocos habrán leído la historia de los ‘300’ espartanos contada por los persas. Y hasta Bush había querido bautizar su invasión desastrosa sobre Irak con el término de ‘Cruzada’.
Para concluir con esta digresión, digamos que con el advenimiento del cristianismo, en principio una secta nacida del judaísmo, comenzará a amalgamarse la historia de un pueblo semítico con el europeo. La Biblia judía, a la cual se suman los Evangelios sobre la vida de Jesús, se convierte en la ‘historia real’ desde la conversión cristiana de los pueblos helenizados y los romanos. Es a partir de entonces cuando los indoeuropeos incorporarán la historia judía como pasado de la civilización occidental. Abraham y Moisés pasarán a ser Historia; Gilgamesh y Beowulf, leyendas primitivas.
Las amalgamas y transferencias de la historia se produjeron en muy diversos sentidos. Los judíos habían incorporado a su propia historia leyendas y mitos mesopotámicos, como el Paraíso terrenal, el diluvio universal, etc. La Iglesia cristianizaría posmortem a Platón – tarea sencilla para San Agustín – y a Aristóteles – misión mucho más complicada pero que Santo Tomás pudo completar con éxito.

Pero volvamos a nuestra historia. Reconocemos que fue en Grecia en donde la escritura alfabética alcanza un desarrollo fundamental para la historia del pensamiento y la cultura.
El primer paso para comprender la lógica de la escritura griega es identificar las letras del alfabeto, así como el complejo sistema de indicadores de entonación y de variantes fonéticas (sistema politónico). Recién entonces, alguien podría adentrarse en la gramática.

El alfabeto es conocido en Grecia alrededor del siglo IX a.C. La fuente más reconocida es su introducción a través de los mercaderes fenicios, aunque se ha sugerido con bastante fundamento que el uso del alfabeto fue el resultado de un proceso dinámico, donde fueron confluyendo ciertas herramientas lingüísticas de pueblos semíticos vecinos, sumadas a una posible base de la escritura lineal B, en verdad un silabario que era utilizado en siglos anteriores en Creta y en parte de la Grecia continental, como Micenas, a su vez derivado del primitivo lineal A. Se han encontrado inscripciones del sistema lineal B suficientes como para lograr descifrarlo, sacando a luz partes vitales de la historia de la Grecia anterior a Homero, desde antes del 1600 al 1300 a.C. donde quedaron registradas por escribas, que obviamente debieron aprender su oficio sistemáticamente.
Sin embargo, en el llamado ‘Período Oscuro’ de la historia de Grecia, que siguió a la caída de la civilización micénica, muchas de las conquistas culturales se perdieron, incluída la escritura lineal. No se han encontrado registros escritos pertenecientes a dicho período en ningún sistema de escritura. Esta aparente desaparición de la escritura es por demás curiosa. Cuando una herramienta es útil para la vida – y la escritura lo era para muchas actividades de la vida – parece inverosímil admitir que todo un pueblo constituído por una miríada de ciudades-Estado haya abandonado totalmente esta práctica. Que no se hayan encontrado hasta ahora restos de la misma es simplemente ausencia de pruebas, pero considero que en Arqueología, al igual que en el Derecho, la falta de pruebas a favor no es igual a una prueba en contra.
Quizás, como en otros aspectos de la cultura, más que el abandono de la herramienta pudo ocurrir su reemplazo por otra. Por ejemplo, cuando comprobamos que la lengua Tehuelche ha casi desaparecido aún dentro de poblaciones de ese origen, es fácil verificar que lo que ha sucedido es su reemplazo por el idioma araucano y más tarde por el castellano. Valga el ejemplo como una transpolación, a pesar de que en la Patagonia estamos hablando de culturas ágrafas, mientras que en Asia Menor, el Fértil Creciente y Grecia en la época que nos ocupa se trataba de pueblos que ya conocían la escritura.
Es posible conjeturar que algo debió reemplazar los registros escritos silábicos del lineal B, pero no se ha encontrado nada que lo pruebe. La aparición de la escritura fenicia, es decir del alfabeto, fue bastante posterior, por lo cual en Grecia la transmisión de las tradiciones históricas y culturales se realizó oralmente, a través de trovadores y juglares, durante varios siglos, hasta que alrededor del siglo IX, un tal Homero las transcribe al recién incorporado alfabeto.
Ahora bien: ¿escribieron algo los griegos durante el período oscuro? Debemos admitir que si ello ocurrió, estuvo muy poco difundido. Sin pruebas, sólo podemos hacer hipótesis. Recordemos que el lineal B se perpetuó hasta nuestros días por accidente, es decir, por los incendios que provocaron el inesperado cocimiento del barro donde estaban las inscripciones. Es lo mismo que decir que donde no se quemara un trozo de barro escrito, al cabo de los años no quedarían rastros de esa escritura.
¿Guardarían, no obstante, registros escritos de algunas transacciones comerciales, de algunas inevitables operaciones cotidianas?: no podemos descartarlo.
Sin embargo, entre los investigadores, existe consenso en afirmar que ni la escritura lineal B ni las protoalfabéticas de sus vecinos, parecen haber sido campo fértil para que florezca la “alta cultura”, en cuanto no se adaptaban a la riqueza de las creaciones míticas, las narraciones de hazañas extraordinarias que los griegos ya registraban en su memoria colectiva, ya sea que las hubieran presenciado o inventado y que supieron mantener vivas a través de un lenguaje que seguramente exigía otras formas de  materialización escrita más ricas.
La introducción del alfabeto fenicio, que era una variante de los semíticos, les brindó la herramienta que estaban necesitando.

Es así que, en el comienzo de la llamada Era Arcaica, es decir a partir del siglo VIII aC (años 800 al 700 aC), los griegos reaparecen en la historia, ya de la mano de la nueva tecnología perfeccionada notablemente por ellos: el alfabeto griego que difiere muy poco del que se está usando 2800 años después. 
De manera que, cuando llegan los fenicios con su alfabeto habrían encontrado un terreno fértil, es decir un pueblo con herramientas lingüísticas protoliterarias, O lo que hoy llamaríamos con un aprestamiento para incorporar la nueva tecnología. Y con necesidad de dejar testimonio perdurable de su cultura.
De la transferencia o asimilación del alfabeto fenicio quedan pocas dudas, comparando ambos alfabetos: nombre de las letras, orden en el cual se escriben, semejanza de los signos con los cuales se representan los sonidos, correspondencia entre sonido y grafía. Ciertamente, las letras del primitivo alfabeto eran exclusivamente mayúsculas; la introducción de la letra minúscula significó un avamce considerable pero tardío.
Los griegos, en posesión entonces de esta nueva herramienta, comienzan a escribir. Seguramente que las transacciones comerciales estuvieron entre las primeras aplicaciones, pero lo que nos interesa traer a colación es la transcripción de las poesías y de los mitos y las historias épicas fundacionales helénicas. Así tomarán forma de texto escrito, la Ilíada y la Odisea, historias que habían sido recogidas y transmitidas por generaciones durante más de tres siglos gracias a las tradiciones orales.
La creación de las vocales: el invento griego
Pero los griegos no pudieron usar el alfabeto importado por los fenicios de la misma manera. Las lenguas semíticas no requieren distinguir entre las vocales, pues el significado de las palabras viene fundamentalmente indicado por las consonantes. Los giregos, mientras tanto, habían desarrollado una lengua que requería efectuar distinciones entre las vocales.
Digamos que los fenicios debían tener y usar muchas consonantes, mientras que los griegos no necesitaban tantas, pero sí requerían vocales para entenderse. ¿Qué hicieron entonces?: tomaron varias consonantes del alfabeto fenicio que no tenían valor fonético ni uso en griego, y las transformaron en vocales. Así nacieron las primeras vocales escritas en el mundo: la verdadera contribución que los griegos hicieron para la escritura de las lenguas indoeuropeas. Las primeras vocales que se usaron fueron: Alfa, Epsilón, Iota, Omicrón e Ypsilón (Upsilón), correspondiendo a nuestras 5 vocales. Pero luego los griegos incorporaron otras vocales, porque necesitaban distinguir entre las vocales cortas y largas, además de signos diacríticos, que modificaban la entonación o la fonética. Las modificaciones más importantes se atribuyen a Simónides, quien introdujo la E larga y la O larga (Omega) entre otros cambios (GÓMEZ DE LIAÑO, pp 29)

09 junio, 2009

Jaeger: Cristianismo primitivo y Paideia griega

JAEGER, Werner (1995): Cristianismo primitivo y paideia griega, Madrid: Fondo de Cultura Económica (colección Breviarios) (1ª reimprensión) Recensión Publicada en Internet por García-Valiño, Javier en la web 
Recuperada  8.06.2009
Este trabajo pretende ser una recensión (cuyo núcleo es un resumen objetivo y analítico del contenido) de un pequeño libro del gran helenista alemán Werner Jaeger (1881-1961). El título original de la obra es: Early Cristianity and Greek Paideía, The Belknap Press of Harvard University Press, 1961 (primera edición en inglés). 
Esta recensión versa sobre la traducción castellana de Elsa Cecilia Frost, titulada Cristianismo primitivo y paideía griega, editada por el Fondo de Cultura Económica (en su colección: Breviarios), en Madrid; primera edición en castellano, 1965; primera reimpresión, 1995; 149 páginas. Este libro consta de un prefacio, (pp. 7-8), siete capítulos (pp. 9-140), un índice de los nombres y obras citados (141-147) y el índice general (p. 149). 

08 mayo, 2007

Troya (Troy)


Troya (Troy). Dir.: Wolfang Petersen (Alemania). Brad Pitt, Eric Bana, Orlando Bloom, Peter O’Toole, Diane Kruger, Sean Bean, Brian Cox. (165’). Via Rosario: “En la antigua Grecia, la pasión entre dos legendarios amantes, Paris, príncipe de Troya y Helena, reina de Esparta, desencadena una guerra que asolará una civilización. Paris hace desaparecer a Helena del lado de su marido, el Rey Menelao. El orgullo familiar, hace que la afrenta a Menelao sea también una ofensa para su hermano Agamenón, el poderoso Rey de Micenas, quien reúne a los pueblos de Grecia para recuperar a Helena y traerla desde Troya. La verdadera razón de Agamenón para declarar la guerra, es la ambición. Troya está situada en un punto estratégico y tomarla significaría tener el poder total del vasto imperio. La ciudad de Troya está amurallada y existe un hombre que se convertirá en la clave para conquistarla, Aquiles, considerado el invulnerable guerrero griego.” En 1193 antes de Cristo … la guerra dura 10 años”. La Ilíada con licencias cinematográficas. Quizás la crueldad de la guerra sea una constante en la historia que empezó a escribirse hace más de 3200 años. Pero hoy resulta una metáfora de las crueldades de la guerra de Bush, Cheaney y Rumsfeld contra Irak. Quizás dentro de 3000 años un mono llamado casualmente Heinrich Schliemann redescubra un pueblo sumergido por la arena entre el Éufrates y el Tigris en donde el imperio con mayor potencia destructiva de la historia completó la profecía autocumplida del fin de la Historia … y de la civilización. Troya fue también cuna de la civilización. Una muy buena película, aunque mucho le debe al impresionante despliegue técnico y a los escenarios. Helena bien vale una guerra ...
"Troya" es una versión libre de los mitos del ciclo troyano y no simplemente de la "Ilíada". El director Wolfgang Petersen, apoyado por un excelente guión de David Benioff, no escatimó talento ni esfuerzo para redescubrir la guerra de Troya.

04 mayo, 2007

Judíos y cristianos entre Grecia y Roma


JUDÍOS Y CRISTIANOS ENTRE GRECIA Y ROMA

Conflicto religioso y sincretismo: La educación en el pensamiento cristiano primitivo. Bowen, cap. X: pp 298-342 Resumen para uso de la cátedra por JCP

En este capítulo se cuenta la historia de las tribus judías conquistadas, primero por la expansión helenística y luego por Roma. En el medio de conflictos entre asimilación / rechazo, aculturación / reafirmación de las identidades, unidad / diversidad de las tribus de Israel, se produce el surgimiento de una nueva secta judía, los nazarenos – llamados cristianos por los conquistadores. La educación vuelve a ser un elemento crucial en las luchas por defender o imponer determinados valores culturales. El siguiente constituye un resumen del texto de Bowen. Se han agregado comentarios o citas al pie de página que pertenecen a la cátedra o a otros autores (en cuyo caso son citados).

El cristianismo es un fenómeno complejo; en su inicio intervienen elementos griegos y judíos que interaccionan y dan lugar a una nueva síntesis. La subsiguiente expansión de Roma por el Oriente helenístico y la imposición de la Pax romana será el contexto de esa interacción de pueblos y culturas que se prolonga durante varios siglos. Veamos qué elementos culturales de cada pueblo intervienen en la conjugación cristiana.
El pensamiento griego se había orientado hacia la comprensión de lo absoluto, del conocimiento último, prevaleciendo la tendencia de la visión unitaria de la naturaleza y hacia una fuerza única y trascendente – nous, logos, creator – como explicación última del mundo natural. “En definitiva (dice Bowen) puede afirmarse que el pensamiento griego está ya preñado de cristianismo”.
Los hebreos también se hallaban en actitud de búsqueda, derivada de una revelación religiosa más que de una especulación filosófica. Trataban de comprender la voluntad de Dios y cumplir con ella. Si bien esto no parece complejo, no era fácil seguir la voluntad de Dios, y su esfuerzo por alcanzarla era fuente de conflictos internos y con el medio.
Ni griegos ni judíos habían logrado unidad interna y existían facciones; en el caso de los judíos esto se complicaba con la escatología nacional, a saber la creencia de que era el pueblo elegido por el único Dios verdadero, lo cual los convertía en vecinos difíciles.

Al ocupar el Mediterráneo los romanos quedaron implicados. En cierto sentido crearon las condiciones para un nuevo cambio cultural. Con su imposición de la Pax romana, posibilitaron un desarrollo pacífico de cada civilización. Cuando los judíos (algunos?) rechazaron las condiciones, los romanos los reprimieron, durante los siglos I y II d.C. Por otra parte los judíos se siguieron subdividiendo en sectas, aún también sucedió con el movimiento cismático cristiano.

El dilema hebreo 301
Los judíos aceptaron y más bien festejaron la helenización. Los escribas y su burocracia resistieron o fueron indiferentes. En cuanto a los campesinos, prosiguieron con sus actividades ancestrales sin verse afectados. Así se desarrolló una cultura dual: las pautas tradicionales indígenas y las pautas impuestas por los conquistadores helénicos. Ambas culturas coexistieron, no siempre en forma pacífica. Algunos hebreos eran concientes de la penetración cultural; después de dos mil años de mantener su identidad, por vez primera se veían realmente amenazados: en Palestina el arameo (principal idioma literario y oral desde el siglo VI a.C.) estaba siendo reemplazado como lengua erudita y oficial por el griego, imponiéndose en los actos de gobierno, las inscripciones públicas y las escuelas. La enseñanza helénica, con sus instituciones del gymnasion y la ephebeia, sus métodos y su organización sistemática del conocimiento amenazaba la unidad de la cultura hebrea.

Reacciones hebreas frente al helenismo 303
El encuentro de las ideas griegas y hebreas y el conflicto cultural suscitado, fueron de primerísima importancia para toda la evolución del pensamiento occidental y, muy especialmente, para el porvenir de la educación. Cuando los romanos aparecen en escena, sometiendo a ambos, aún persistían estos conflictos sin dilucidar.
Los orígenes de los hebreos se pierden en la lejanía de los tiempos. Sus antepasados semíticos habitaron la región mesopotámica (aproximadamente en el actual Irak, vecinos a los Sumerios); en torno al año 2000 a.C. emigraron de Mesopotamia para establecerse en la región costera del Mediterráneo: Canaán (que más tarde, en el período helenístico sería llamada Palestina).
En Canaán fundaron un estado independiente organizado según el modelo mesopotámico, con el templo como institución básica económica, política y religiosa, con un sacerdocio de hombres letrados y los escribas como clase administrativa. Invadida la región por los egipcios hacia el siglo XV a.C., muchos hebreos fueron llevados cautivos a Egipto, de donde sus descendientes huyeron conducidos por Moisés (hacia 1230 a.C.) para regresar a Canaán a establecerse en sus antiguos territorios.
Tras la instauración del reino de Judá, con Jerusalén como capital, sobrevino la escisión del segundo Estado de Israel, cuya capital era Samaría.
Entre los siglos X y VII a.C. se consignaron por escrito las grandes tradiciones del pueblo hebreo, primero en los 5 libros de Moisés o Torah y luego en los libros de los profetas. Israel fue sometida por Asiria (721 a.C) y más tarde Judá por Babilonia (597), siendo destruida Jerusalén, su templo y sus libros sagrados por Nabucodonosor (586 a.C.).
Después de un largo cautiverio en Babilonia, de regreso a Judá, los judíos reconstruyen sus instituciones. Pero ya el templo no sería el centro exclusivo de su vida: aparece la asamblea o sinagoga, probablemente concebida en el exilio para la enseñanza de los escribas.
El templo era sostenido por la clase sacerdotal. Era una institución autoritarias, conservadora, que perpetuaba antiguas tradiciones como el sacrificio.
La sinagoga, a diferencia del templo, se organizaba fundamentalmente en torno a la interpretación de la ley, para lo cual poseía una escuela exegética y recababa el apoyo popular.
Durante la época helenística, los sacerdotes y el templo se alinearon con los conquistadores griegos, que apoyaron su autoridad; pero los seguidores de la sinagoga, los hasidim, se resistieron a la helenización. En Alejandría, las relaciones entre judíos y griegos no habían sido malas, pese a algún enfrentamiento ocasional. El centro de la resistencia estaba en los hasidim de Palestina y Siria, para quienes la helenización hacía peligrar las tradiciones y su derecho a interpretar las escrituras públicamente en las sinagogas.
Según un libro apócrifo de los Macabeos, el rey envió a Jerusalén y a las ciudades de Judá órdenes escritas prohibiendo la circuncisión, ordenando la helenización sistemática de Palestina. Los que no cumplían con las órdenes eran ejecutados – hombres, mujeres, hijos – generalmente por crucifixión. Judas Macabeo condujo a los hasidim en una rebelión triunfante en 164 a.C., abriendo un período de dinastía asmonea, antihelenística, durante la cual se persiguió a los judíos helenizantes y se destruyeron ciudades griegas. El grupo dominante de los judíos antigriegos eran los fariseos, quienes entraron en conflicto con los helenizados saduceos.
Los saduceos helenizados pretendían que las leyes mosaicas, la Torah (en griego la llamaban Pentateuco) debía ser la única guía de la vida judaica. Mientras tanto, los fariseos insistían tanto en las tradiciones orales como en los códigos escritos, así como en sus prerrogativas para interpretar unos y otros. De este modo comenzaron los fariseos a afirmar y formalizar las costumbres y el estilo hebreos, frente a la helenización. Basadas en la familia como parte de la tribu, otorgaban gran importancia al individuo, respetaban la vida humana y aborrecían el infanticidio practicado por los griegos. Sobre eso, estaba el trasfondo religioso del Dios justiciero y justo, que rige sobre un mundo teleológico – no una mera construcción geométrica – y con la conocida escatología hebrea.
Siendo la doctrina sencilla, se dirigía al hombre común y no necesitaba de escuelas. Los escribas preservan las escrituras y los profetas las interpretan. Pero el mundo exterior era helenístico, y los fariseos se vieron obligados a atacar a los griegos con las mismas armas: la escuela. Así es como la sinagoga adquiere importancia y se complejiza. Se convertiría en centro de oración, de justicia y de enseñanza. Ya en la era cristiana se establecieron en su recinto escuelas elementales.

Instrucción religiosa, fundamento de la educación hebrea 308
Antes de la época helenística toda la educación judía fue parte integrante del conjunto de las costumbres hebreas, enfatizando la responsabilidad de la familia. Josefo escribe textos sobre educación que son ilustrativos[1]

“Nos enorgullecemos de la educación de nuestros hijos, y consideramos que la misión más fundamental en la vida estriba en observar las leyes y las prácticas piadosas, basadas en aquellas, que hemos heredado” (literalmente la orientación de los chicos hacia el amor, la bondad, la belleza, la elegancia)

... la preservación del modo de vida hebreo constituye para e pueblo elegido de Dios una obligación irrenunciable.

Los judíos consideran que el nacimiento de un niño no ha de ser en modo alguno ocasión “de grandes festejos ni pretexto para beber en demasía. (La ley) prescribe la máxima sobriedad en su educación, desde el primer momento. Ordena que se les enseñe a leer, y que aprendan tanto las leyes como las obras de sus antepasados, para que puedan imitar las segundas y para que, asándose en las primeras, no cometan transgresiones contra ellas ni puedan alegar en momento alguno su ignorancia”

“Todos los esquemas de educación y de formación moral pueden clasificarse en dos grandes categorías: ya sea que se imparta la instrucción por precepto, ya mediante la ejercitación práctica del carácter”[2]

“El que ama a su hijo tiene siempre dispuesto el azote, para que al fin pueda complacerse en él. El que educa bien a su hijo se gozará en él y podrá gloriarse en medio de sus conocidos”

“El que mima a su hijo tendrá luego que vendarle las heridas y a cada grito suyo sentirá que se le conmueven las entrañas”

Con ello identifica Josefo los dos grandes rasgos distintivos de la educación judía, que la distinguen de los diversos sistemas griegos – explícitamente él menciona el espartano, el cretense y el ateniense – en la medida en que todos ellos responden a una sola de las dos categorías y no a ambas a la vez. Los aspectos prácticos de la educación infantil fueron siempre responsabilidad de la familia y, a diferencia de los griegos, los judíos se ocuparon de ellos en grado sumo. El niño era condicionado y controlado por su padre y su madre, quienes se basaban sobre todo en las escrituras, sobre todo concerniente a los castigos.


En las Escrituras abundan las referencias al azote, como en el libro del Eclesiástico o ‘La sabiduría de Sirach’. Los castigos estaban siempre presentes en Oriente desde los tiempos de la antigua Mesopotamia y Egipto.
En el caso específico de los judíos, siempre estaba presente la ley, dada por Moisés, basada y apoyada en la familia. Según la tradición Moisés puso gran esmero en combinar ambos sistemas: formación moral práctica y cumplimiento de la ley. Empezando por el principio, desde la comida que tomamos en la infancia y la vida privada del hogar, no dejó nada, por insignificante que pueda parecer, al arbitrio del individuo. Las comidas de las cuales abstenerse, las personas con las cuales puede asociarse, los períodos que hay que dedicar al trabajo y al descanso, de todo se hicieron normas para que la ley orientara como un maestro, de manera de que no pudiéramos ser culpables por ignorancia. Esa ley no sería escuchada una vez, sino cada semana, donde los hombres debían abandonar sus actividades para escuchar la ley, práctica que ningún otro legislador parece haber tenido en cuenta.
La tarea escolar de los muchachos consistía en el estudio de fragmentos de la torah. Incluso, todas las mañanas el oficio en la sinagoga empieza recitando un texto (parecido a los rezos de los cristianos). La torah es la pauta del judío ortodoxo; fuera de esta instrucción bíblica, poca cosa más ofrecía la ortodoxia hebrea hasta la era cristiana. Y cuando aparece la escuela elemental, en el siglo I, enmarcada asimismo en la sinagoga, sigue ateniéndose a la misma concepción estricta de la instrucción religiosa basada en le recitación oral y en la memorización de las escrituras, junto con unos eventuales rudimentos de escritura y cálculo.
Pero este esfuerzo de extensión de la enseñanza llegaba demasiado tarde. Buena parte del mundo oriental estaba completamente helenizado y muchos judíos hablaban solamente el griego. La simplicidad del monoteísmo hebreo del desierto, con su énfasis escatológico, se enfrentaba a un gran cuerpo de conceptos filosóficos del pensamiento griego – alma, formas trascendentes, causa primera, causa final – que permitía toda clase de sofistificaciones y estaba maduro para quedar integrado en un nuevo cuerpo de doctrina y en un nuevo estilo de vida. La dinastía asmonea fracasó no a nivel ideológico – en cierto sentido el judaísmo rabínico de nuestros días constituye la herencia de su ideología – sino político. El general Pompeyo llega a Siria en el año 64 a.C. y pone fin al poder judío. Durante los cuatro siglos que siguieron se produciría una nueva búsqueda religiosa, filosófica y educativa en muchas de las ciudades del oriente helenizado.
En tiempos de Jesús, Judea sería un territorio romano bajo el control de un procurador. Luego de sucesivas revueltas, finalmente los romanos expulsaron a los judíos de Jerusalén para siempre. Los aportes judíos a la educación, en el futuro, provendrían de lugares fuera de Palestina.
Sin embargo, el enfoque hebreo tenía limitación en sus aplicaciones:
“Los judíos reaccionaban en forma defensiva y negativa, dado que su preocupación consistía en la preservación de un a tradición derivada de sus enseñanzas autoritarias. Pero eran incapaces de resolver los problemas de interpretación que su religión tradicional les planteaba, y carecían de métodos institucionales adecuados para el análisis y la solución de sus problemas (lo cual hubiese supuesto un proceso educativo más amplio). En la época de los romanos se habían dividido en numerosos grupos rivales – fariseos, saduceos, samaritanos, esenios, zelotas mesiánicos – manifestando una diversidad que llevaría a conflictos y dispersión.
Antes de la destrucción del templo de Jerusalén del año 70, había empezado a configurarse una nueva etapa de la historia de la educación. A comienzos de ese siglo surgió el grupo de judíos reformadores, los nazarenos, encabezados por Jesús de Nazaret. Su misión inicial parece haber sido la de despertar en los judíos una mayor conciencia de responsabilidad moral y religiosa, frente a las grandes divisiones de la época y al auge del sincretismo y el eclecticismo religiosos. Sus seguidores lo llamaron el ‘salvador’ que los judíos esperaban, Messiah en hebreo, khristos en griego.

Precedentes del cristianismo:
cultos mistéricos y especulación filosófica 313
Cultos griegos como el de Orfeo, romanos (como Mitra, Dios de la luz, derivado a su vez de los persas) eran frecuentes en la región. Era común el concepto de muerte y resurrección así como la creencia en una fuerza espiritual trascendente que señalaría el camino de la salvación.
La filosofía griega, sobre todo con Platón, mostraba tendencia monoteísta. Pero desafiaba la fe judía, lejana a las especulaciones filosóficas. En general el pensamiento griego tuvo influencia sobre los judíos, con la excepción notable de Jerusalén, que se mantuvo como centro de ortodoxia y resistencia, incluso fue asiento de la dinastía asmonea, durante la cual se persiguieron las influencias helénicas. El ejemplo de la integración lo dio, por su parte, Filón Judeo de Alejandría, quien intentó resolver el conflicto entre el Dios patriarcal de los judíos y un ‘dios’ arquetípico.

Filón de Alejandría: el saber secular y la visión de Dios 315
Filón, erudito hebreo, elaboró todo un conjunto de ideas centradas en la noción de logos. El vocablo tenía en el griego helenístico un doble sentido: significaba a la vez pensamiento o espíritu y también las palabras concretas por las que se expresa un pensamiento. (Cf con las relaciones entre Pensamiento y Lenguaje desarrolladas por el cognitivismo). Fue platónico. Influyó poco sobre los judíos, pero tuvo una influencia decisiva en la filosofía y pensamiento educativo cristiano primitivos.
Así pues, el fin del período helenístico y el comienzo del romano coincidieron en Oriente con un gran movimiento de sincretismo religioso en el que se interrelacionaban y se influían recíprocamente los distintos elementos de la filosofía griega, las religiones mistéricas romanas y orientales y el monoteísmo hebreo. 318

Antioquia: primera aparición de la secta cristiana 319
Mientras Alejandría durante siglos había sido un centro tolerante, donde los judíos pudieron practicar su religión, Antioquia – en la Seleucia – fue también tolerante con los judíos helenizados, pero no así con los ortodoxos que se resistían a la helenización. Luego de la rebelión de Judas Macabeo, en Jerusalén se persiguió a los judíos helenizados, de manera que éstos emigraron a Alejandría y Antioquia. Cada una de estas ciudades se convertiría en centro cultural de un grupo religioso diferente: Alejandría del judaísmo más intelectual, mientras que Antioquia de la secta más emocional y cismática: el cristianismo.
Las esperanzas mesiánicas eran ya comunes en este período, cuando comenzó a difundirse la creencia de que Jesús era el salvador esperado. Precisamente, el primer testimonio escrito sobre el rol mesiánico de Jesús proviene de Antioquia. Esa ciudad se había convertido en la más importante de todo el sector oriental del imperio y el número de seguidores de Jesús era muy elevado. Pero la religión oficial, pagana y politeísta era compatible con toda clase de dioses sin límite numérico, de modo que no despertó demasiado interés en un principio. Pablo, que no había conocido a Jesús, empezó su actividad misionera en Antioquia en el año 45 d.C. Luego emprende un viaje por todo el Oriente helenístico, reclutando adeptos. Donde mejor respuesta obtuvo fue en las sinagogas, cuya asamblea política (ekklesia) proporcionó a los conversos el término para designar sus reuniones religiosas. La espera en la reaparición de Cristo (parousia) es central en los escritos paulinos.
Cada vez más los cristianos fueron atrayendo atención popular y de los romanos; éstos observaron que los cristianos ponían en peligro el orden establecido, porque se negaban a aceptar la autoridad del emperador en materia religiosa. A partir de allí empiezan las persecuciones hasta principios del siglo IV.
El atractivo del cristianismo para las masas dominadas radicaba en la promesa de salvación personal y la exposición del camino para lograrla. El cristianismo asume la forma de un proceso educativo a partir del precepto y el ejemplo. La misma Torah tenía para Pablo una función educativa, creando una conciencia de la indignidad personal ante el incumplimiento de la voluntad divina.
Jesús era el modelo a seguir; su imitación era el camino de la salvación. Y la salvación era la meta de la educación.

La imitación de Cristo o el estilo de la educación 322
El período de actividad de Jesús fue muy breve, entre los años 25 y 30. En ese lapso de tiempo sólo pudo exponer sus ideas sucintamente, que habrían de ser desarrollados por sus apóstoles y seguidores, a medida que crecían las asambleas o iglesias. Al desaparecer los apóstoles, algunos como mártires, los seguidores tuvieron que apoyarse en fuentes secundarias. Consecuencia de ello fue el creciente esfuerzo de consignación escrita de los testimonios orales, de suerte que los evangelios, junto con las epístolas paulinas y las escrituras hebreas, proporcionaron un cuerpo literario para orientación. Pero al no existir autoridades centrales en las iglesias, basadas en el modelo de las sinagogas, cada uno leía cualquier texto religioso del cual pudieran hacerse, sin preocuparse para nada de la cuestión de la canonicidad.
La imitación de Jesús no era fácil. Sus enseñanzas eran excesivamente metafóricas y difíciles de traducir en preceptos de un estilo de vida; exigían elaboraciones complementarias, clarificación y sistematización. Estos esfuerzos proliferaron durante el siglo II, a cargo de asambleas que exponían distintos criterios. En 133-135 los romanos destruyen la comunidad hebrea de Jerusalén, dejando de ser centro del cristianismo con lo cual las pretensiones de ser centro de la vida cristiana se desplaza a otras ciudades del imperio, incluso Roma.
Respecto a la definición doctrinal, el problema era la presencia de la filosofía griega: ya en el siglo II todos los conceptos del cristianismo se expresan en forma griega y se escriben en ese idioma y quienes intentan su clarificación son helenistas. Para estos especialistas dedicados a la exégesis, se trata de dar viabilidad al cristianismo como doctrina y como estilo. En otras palabras, muertos los apóstoles, el siglo II es el siglo de la apologética.

Justino Mártir: filosofía griega y fe cristiana 323
Justino Mártir, de Samaría (ca.100 –ca 165) es el primer apologista importante. Al igual que Filón reconoce la importancia de la tradición filosófica griega junto con su programa educativo. El saber griego nos proporciona un medio de ascensión hacia la verdad:

“No es que las doctrinas de Platón sean distintas a las de Cristo; lo que sucede es que no concuerdan en todos los aspectos, como tampoco concuerdan las de los demás ... Cada uno habla de acuerdo con la parte que le ha correspondido del verbo (palabra) espermático[3], viendo lo que con ella guarda relación. Pero aquellos que se contradicen en los puntos más esenciales demuestran no estar en posesión de la sabiduría celestial ni del conocimiento contra el que nada cabe aducir.”324

Acepta, como Filón, el principio del logos espermático, aunque con algunas variaciones de interpretación. En Roma fue degollado hacia el año 165 durante el reinado del emperador Marco Aurelio.

Taciano. Antihelenismo 325
El discípulo más destacado de Justino fue Taciano, cronológicamente uno de los primeros padres de la iglesia, pero con una radical hostilidad hacia la cultura griega. Con sus seguidores buscaban dirección espiritual en la gnosis. El gnosticismo constituye una tendencia oriental de tipo intelectual, en boga durante los dos primeros siglos de la era cristiana. Pero el problema era difícil. Clamente, una generación más tarde, tuvo que intentar armonizar la tradición griega con la fe cristiana en rápido desarrollo.

La escuela cristiana de Alejandría 326
La tradición erudita iniciada en el Mouseion ptolemaico de Alejandría permitió la coexistencia de paganos, judíos helenizados y cristianos. Se atribuye a San Marcos la introducción del cristianismo en Alejandría. Al terminar el siglo I ciertos grupos de estudiantes habían comenzado a reunirse en torno a maestros para ilustrarse; algunos buscaban instrucción religiosa, en lo que hoy llamaríamos básicamente escuelas de catequesis. En Alejandría nació, pues, el estudio institucional de la doctrina cristiana.

Clemente de Alejandría. El concepto de paidagogos 327
Tito Flavio Clemente (ca. 153-215/20) nació probablemente en Atenas. Pagano convertido al cristianismo, recorrió el Oriente en búsqueda de instrucción cristiana, hasta que llegó a Alejandría e ingresó en la escuela catequística de Panteno; luego lo sucedió como director y la escuela adquiere un carácter más intelectual y exegético, hasta convertirse en el centro principal del cristianismo intelectualista.
En una de sus obras, el Paidagogos, expone el camino y el estilo cristianos. Cristo es presentado como el maestro de la humanidad, en el sentido del modelo en el que se halla ejemplo, preceptos, exhortaciones, reprobación y amor. En su calidad de paidagogos Cristo es el punto de partida del progreso del alma, la cual corrompida por el pecado original, puede ser guiada a la redención. La metáfora de Mateos 19,14 –el reino de lops cielos pertenece a los niños- indica la naturaleza del proceso: sólo mediante un acto de fe sencilla e infantil en Dios puede el hombre encontrar el camino hacia la luz. Iluminación como conocimiento. El conocimiento es la iluminación que recibimos, que elimina la ignorancia y nos proporciona una visión clara.
Clemente defiende los ideales de moderación y templanza. De acuerdo con la preocupación de muchos cristianos primitivos por las cuestiones sexuales, Clemente reprueba la fornicación.
El paidagogo suposo un cambio importante en la evolución del concepto de educación, por cuanto la noción del sirviente – acompañante se transforma en la de guía, confundiéndose con el maestro. No obstante, el pedagogo tenía preceptos muy elementales – fe en Dios y simplicidad en el estilo de vida – que requerirían mayor desarrollo para los intelectuales. Clemente reconoce que habías que apelar a la tradición clásica y reconciliarla con el cristianismo. Para eso escribe su obra Stromateis.
Clemente restituye a la filosofía un lugar en la búsqueda de la verdad. Los griegos fueron los precursores del cristianismo, ysa que produjeron en filosofía “una pequeña chispa, susceptible de transformarse en una gran llama, un vestigio de sabiduría y un impulso de Dios”. La Filosofía es parte de una genuina teología cristiana.
Postula a Dios como fundamento de todo conocimiento o gnosis. El hombre es capaz de obrar como agente de su propia perfección; tiene como vocación buscar el camino que lleva al conocimiento y a Dios; toda la existencia humana reviste pues el carácter de un proyecto educativo.
Pese a que el hombre puede alcanzar la verdad con poca p ninguna educación formal, el modelo tradicional de enseñanza tiene valor considerable: el conocimiento filosófico o sophia halla sus orígenes en la experiencia del mundo sensible y temporal y es la etapa previa a la verdad espiritual o gnosis.
Las artes liberales tradicionales, tan profundamente integradas en los mundos griego y romano, son aceptadas por Clemente en razón de ser instrumentales para alcanzar el primer grado de sabiduría, susceptible de ser enseñado (sophia). Pero más allá se halla la gnosis, la cual no es susceptible de comunicación ni de demostración, ya que sólo se alcanza siguiendo un estilo de vida total que constituye el marco para que la gnosis aparezca. Así, junto a los estudios formales de las escuelas, el gnóstico debe cultivar una constante sensibilización a la necesidad de un crecimiento espiritual interior, para lo cual tiene que observar moderación y templanza en la vida física, seguir los mandamientos, aceptar las calamidades como disciplina y medicina de la salvación ...”
En la obra de Clemente, el cristianismo se expone en dos niveles: uno más sencillo para las masas, y otro más elaborado para los intelectuales. La obra de Clemente la proseguirá Orígenes.

Teoría educativa de Orígenes 333
Orígenes dirigió la escuela catequética de Alejandría desde los 18 años. Posiblemente por esto, tuvo algunos cambios, como primero vender su biblioteca clásica y renegar de los estudios de las letras seculares y luego revisar su postura y aconsejar una formación general para que la instrucción religiosa sea más sólida. En un acto de piedad ascética se castró. Por persecución emigró a Palestina donde fundó una escuela y escribió numerosas obras. Pese a que el concilio ecuménico de Constantinopla de 543 las declaró heréticas, ejercieron gran influencia en el pensamiento cristiano, sobre todo por su elaboración del concepto de la estructura educativa del mundo mismo. Su pensamiento sigue el de su maestro Clemente.
Para Orígenes hay una estructura continua de existencia que culmina en Dios. En este esquema tienen cabida los estudios seculares, incluso la filosofía, que proporcionan un tipo inferior de conocimiento que ofrece un medio de ascenso intelectual hacia la verdad última. La noción de secuencia ordenada es el principio orientador; tanto el libre albedrío como la ignorancia son atributos humanaos, pero ambos se transforman mediante la disciplina y la cultura. Propone un currículo semejante al trivium y quadrivium; la filosofía será la última etapa antes de estudiar las Escrituras. La vida es un proceso de educación, la iglesia una escuela para el alma, el mundo una inmensa escuela, Dios el supremo maestro y, como encarnación del logos, Cristo es el agente; aunque encarnado su verdadera naturaleza es puramente espiritual. Todo individuo debería tomarlo como ejemplo y por guía de su viaje, imitándolo.
Una consecuencia de su pensamiento, es que estimuló una aceptación del valor histórico de los judíos y de los griegos, porque el pasado forma también parte del modelo, la historia tiene una finalidad.
Además, suscitó entre los sabios cristianos una creciente inquietud por investigar y comprender más claramente la naturaleza de Cristo. La relación de Dios con el mesias fue muy discutida y las doctrinas sobre la naturaleza se fueron elaborando cada vez más. ¿Era Jesús solamente una manifestación física secundaria para el mesías, o ambos habrían de fundirse? Ese tipo de discusiones fueron preocupación esencial de los eclesiásticos y de la administración del propio imperio. No era posible seguir ignorando o reprimiendo la evolución intelectual y religiosa del mundo oriental. El desafío del cristianismo era una realidad y el imperio no tenía más remedio que recoger el guante.

La reforma del imperio 338
La persecución contra los cristianos en Roma se hizo verdaderamente importante en el siglo III y obedecía a la necesidad de reafirmar la autoridad del Estado y el emperador como pontifex maximus, es decir cabeza de la religión oficial. A medida que las comunidades cristianas crecían, el imperio seguía debilitándose. En las fronteras presionaban los bárbaros y el poder persa estaba renaciendo. Esto condujo a una monarquía dual con dos sedes, a cargo de dos emperadores augustos) y dos lugartenientes (césares). La idea de imperio único era una ficción; el peso político y cultural estaba en Oriente, mientras que Occidente aumentaron las persecuciones contra los cristianos.
Cuando asume Constantino en el siglo IV, concede libertades a los cristianos, hasta que en un edicto los legaliza. Constantino unifica el imperio y se establecer en la ciudad que se llamaría Constantinopla, donde quiso formar una nueva Roma. Para eliminar las divisiones sociales, aceptó y promovió el cristianismo. Se dice que se convirtió él mismo. Sin embargo el propio cristianismo estaba profundamente dividido.
En Alejandría había estallado la controversia entre los defensores de la trinidad y los que consideraban que Cristo era ontológicamente inferior a Dios, siendo un intermediario entre Dios y los hombres. Para zanjar las diferencias Constantino reúne el Concilio de Nicea en 325. Triunfa la posición trinitaria y son condenadas como herejes las posiciones contrarias. Se acepta el credo como símbolo y se reconoce al obispo de Roma como patriarca de Occidente. Sin embargo, las controversias y divisiones continuaron, apareciendo grupos autónomos y cismáticos. Pero las divisiones no alcanzaron a la iglesia occidental, de manera que ésta emerge como abanderada de la ortodoxia, pasando a ejercer virtualmente el control absoluto en el siglo V.

Glosario.
Apologética. (Boewen I: 323) Defensa sistemática de un punto de vista. En la Apología de Sócrates Platón toma la defensa de Sócrates durante su proceso). A comienzos de la cristiandad se destacan las dos Apologías del Mártir San Justino, dirigidas al emperador Marco Aurelio. Actualmente el término hace referencia al método de estudio empleado por algunos grupos o individuos que promueven causas sistemáticamente, justificando ortodoxias, o negando a conveniencia algunos actos e incluso crímenes. La "lógica" apologética se basa en el "blanqueamiento" de las causas que apoya, principalmente a través de la omisión de los hechos negativos (percepción selectiva) y la exageración de los argumentos y hechos positivos; ambas técnicas comunes en la retórica clásica. (De Wikipedia) (Popper, sociedad abierta)
Areté. És uno de los conceptos cruciales de la Grecia clásica; es la "excelencia" o "perfección"; la raíz etimológica es la misma que la de aristós (mejor). Desde las obras de Hesíodo y Homero estuvo vinculado especialmente a la posesión de virtudes viriles (valentía y destreza en combate), luego se aproximó a la virtud en general. La adquisición de la areté era el eje de la educación (παιδεια, paidea) del joven griego para convertirse en un hombre. Huellas de la concepción más restringida de la era arcaica se pueden ver en el énfasis puesto en la disciplina y dominio del cuerpo mediante la gimnasia, una de las actividades principales, y la lucha, pero una formación acabada incluía también las artes de la oratoria, la música y eventualmente la filosofía. (Wikipedia) (Bowen I: 303) (Popper, sociedad abierta)
Asmoneo. Dinastía hebrea antigriega instaurada luego de la victoria de los hasidim.
Canaán. Región costera del Mediterráneo, que tomaría del nombre de Palestina en el período helenístico. Fue el asentamiento del pueblo hebreo aproximadamente 2000 a.C Luego del reasentamiento se dividen en dos : Israel y Judá
Christo. (del griego) ungido, salvador (en hebrero: Mesías)
Escatología. Parte de la religión que trata acerca del fin del mundo y la vida individual (scatha, o realidades últimas). Ampliando esta definición se puede decir que la escatología es también el tratado de las esperanzas últimas de un sistema de creencias.
Escrituras sagradas hebreas: Constan de tres partes: La torah, los nebiim (profetas) y las kethubim (escrituras completadas en la época helenística)
Exégesis. Interpretación crítica y completa de un texto, especialmente religioso, del cual se extrae el significado. La exégesis presume un intento de ver el texto objetivamente; en contraste con la eiségesis, que inconpora las interpretaciones personales e implica una visión más subjetiva. (Wikipedia) Bowen 323
Fariseos. Grupo dominante de los judíos opuestos a la helenización, afirmando y formalizando las costumbres y el estilo hebreos. Entraron en conflicto con los helenizados saduceos. Mientras los saduceos pretendían que la Torah debía ser la única guía, para los fariseos las tradiciones orales tenían tanto valor como los códigos escritos, y se alegaban el derecho a interpretar unos y otros. Basándose en la familia como parte de la tribu, otorgaban gran importancia al individuo, respetaban la vida humana y aborrecían el infanticidio practicado por los griegos. Sobre eso, estaba el trasfondo religioso del Dios justiciero y justo, que rige sobre un mundo teleológico – no una mera construcción geométrica – y con la conocida escatología hebrea. Jesús los atacó en su prédica acusándolos de hipócritas, por no cumplir con su palabra. Una interpretación actual del cristianismo sobre los fariseos puede encontrarse en el sitio: http://www.desarrollocristiano.com/site.asp?seccion=arti&articulo=502
Gnosis (gnosticismo). Tendencia oriental de tipo intelectual, en boga durante los dos primeros siglos de la era cristiana. Derivada en parte de los cultos mistéricos y con reminiscencias de la mitología babilónica. Los grupos paganos gnósticos comenzaron a ser imitados por algunos cristianos, que buscaban una gnosis específicamente cristiana. Las interpretaciones gnósticas de los evangelios, de las epístola paulinas y de la Septuaginta alejandrina, que constituían las escrituras cristianas primitivas, tienden a una visión de la creación animista y demónica, presentada en un leguaje sumamente figurativo y metafórico. (Bowen I: 326)
Hasidim. Judíos seguidores de la sinagoga, fueron los judíos que se resistieron a la helenización en cuanto peligraba su identidad. El grupo más importante entre ellos era el de los fariseos 305-307
Josefo. (ca. 37 – ca. 100 d.C) Escritor judío preocupado por una educación dirigida a mantener la cultura hebrea.
Macabeo. Judas Macabeo fue quien condujo la rebelión de los hasidim.
Pax romana. (27 a.C.-180 d.C.)(También llamada Pax Augusta por César Augusto como quien la condujo) fue el largo período de relativa paz bajo el Imperio romano. El sistema legal romano permitio pacificar regiones, a veces por la fuerza, que habían tenido luchas entre líderes rivales. (Ver estatua de César tomada de Wikipedia) (Wikipedia) (Bowen 301)
Seleucia. Uno de los dos reinos en los que se dividió la tierra conquistada por Alejandro, junto con la de Egipto. La capital cultural fue Antioquia. Jerusalén estaba incluida en el reino y fue escenario de la rebelión de Judas Macabeo que instaló la dinastía de los asmoneos. (Bowen 319)
Sinagoga. (asamblea). Institución de enseñanza e instrucción religiosa creada para la educación de los adultos, en particular los escribas judíos. De ella se derivarán más adelante la iglesia cristiana y la mezquita musulmana. (Bowen 304)
Torah.(Leyes de Moisés)(Pentateuco en griego) Parte de la Biblia que comprende los cinco libros de Moisés, a saber: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio.
Verbo espermático. spermatikos logos, principio seminal. Principio tomado por Filón y luego por Justino de la filosofía estoica de la época, según el cual el mundo se explica por la existencia de un creador, Dios, o principio seminal. Dios está ligado al hombre y a la naturaleza porque todos llevan la simiente del conocimiento potencial, todo está impregnado de spermatikoi logoi latentes, gracias a lo cual Dios fecunda el espíritu humano y provoca el nacimiento de las ideas, que son pensamientos de la divinidad. Bowen 317,324
[1] Los textos siguientes están también tomados de Bowen, T I, pág 308-310
[2] Con ello identifica Josefo los dos grandes rasgos distintivos de la educación judía, que la distinguen de los diversos sistemas griegos – explícitamente él menciona el espartano, el cretense y el ateniense – en la medida en que todos ellos responden a una sola de las dos categorías y no a ambas a la vez. Los aspectos prácticos de la educación infantil fueron siempre responsabilidad de la familia y, a diferencia de los griegos, los judíos se ocuparon de ellos en grado sumo. El niño era condicionado y controlado por sus padre y madre, quienes se basaban sobre todo en las escrituras, sobre todo concerniente a los castigos.
[3] Ver glosario: spermatikos logos

03 mayo, 2007

Oriente Helenístico

ALEJANDRO MAGNO: ORIENTE HELENÍSTICO
Bowen, James: El Oriente helenístico. Resumen para uso interno de la cátedra, por JCP

El imperio de Alejandro (pág. 196)

Las crónicas de la carrera de Alejandro son parciales y contradictorias. Entre las favorables está la del primer rey helenístico de Egipto, Ptolomeo I. Entre las hostiles estaban las de algunos atenienses opuestos a la política de Alejandro (además de los vencidos). Se suman innumerables leyendas. Logró unificar la cuna de la civilización al conquistar los valles del Tigris-Éufrates, el Indo y el Nilo.
Se fundaron muchas ciudades siguiendo las tradiciones cívicas griegas, basadas en el modelo de la polis, con el modelo ateniense de democracia mediante una asamblea popular o ekklesia y de un senado o consejo elegido. A estas instituciones típicamente helénicas le acompañaban el agora, el templo y el gymnasion.
Difundieron su lengua entre quienes no la hablaban, designados colectivamente como bárbaros – los que balbucean - .
Se le atribuyen más de 350 ciudades fundadas; sobresalieron Alejandría, Pérgamo, Antioquia.

Alejandría 201

La Atenas helenística continuó siendo centro de rivalidad entre las escuelas de filosofía y de retórica, que seguían impartiendo una enseñanza basada en las técnicas orales tradicionales. Los principios de observación y de investigación práctica que introdujera Aristóteles no ejercieron gran influencia en el mundo erudito de Atenas. Sin embargo, en Alejandría se siente su influjo, convirtiéndose en la capital de la investigación científica del mundo helenístico. Será la capital de nuevo saber, sobre todo en dos áreas concretas: la filología y las ciencias.

Alejandría se funda en el Fayum del Nilo, un lugar ideal por su emplazamiento: situada en una península fácil de defender, con buen puerto y abastecimiento de agua. Durante el reinado de los Ptolomeos se construyeron 5 grandes obras arquitectónicas: el Faro, el Museo con la Biblioteca, el templo, el palacio y la tumba de Alejandro.

El Mouseion o casa de las musas se convirtió en la institución educativa más importante del momento. Allí se albergaba a eruditos de todo el mundo que venían a contribuir con la educación. La Biblioteca contendría más de 200.000 libros, o según algunos más del doble. Inicialmente se recolectaban, catalogaban, restauraban y almacenaban manuscritos. Luego se empezaron a traducir obras, como la Biblia Judía, traducida al griego por 72 eruditos hebreos que trabajaron en el Mouseion. Se juntaron obras en distintos idiomas de la época y la vasta región helénica. Los trabajos de resención y autenticación dieron origen a actividades como la filología, la crítica textual y la gramática sistemática.205

Otras bibliotecas emularon la de Alejandría. La de Antioquia, Pérgamo (el pergamino habría tenido origen allí, a partir de piel de animales, para reemplazar al papiro cuando éste escaseaba), Rodas.

El saber alejandrino: las ciencias 208

El influjo del Museo no se limitó a la emulación de bibliotecas en el mundo helenizado, sino que contribuyó a determinar la dirección de los estudios, con su doble insistencia en la filología y en las ciencias.
Las ciencias, alejándose del estilo axiomático y deductivo de Atenas, se orientan hacia un método de tipo empírico e inductivo, permitiendo notables progresos en el conocimiento del mundo físico, en particular astronomía, geometría y aritmética, continuando las preocupaciones orientales asumidas por los griegos, aunque con una base más cuantitativa. También surgen la geografía y la medicina, con disecciones sobre cadáveres u observaciones sobre pacientes, aunque no siempre era posible superar el estilo libresco de aprendizaje del museo209.

La filología era inicialmente ‘amor al discurso científico’; luego pasó a designar el cultivo de la erudición literaria, abarcando todos los aspectos verbales de la filosofía y especialmente la lógica, además de la retórica y la gramática. La polémica de Platón no logró nunca la desaparición de la retórica, quedando como forma de expresión verbal. Aristóteles la incluyó en su filosofía, aunque sin asignarle papel en la búsqueda de la verdad absoluta. La gramática fue desarrollada ante la necesidad de poner reglas al griego culto ático usado para la literatura, diferente de los dialectos hablados o de las lenguas de los pueblos nativos (egipcios, hebreos, sirios, babilonios, etc.).

Configuración definitiva de la educación helenística:
La enkyklios paideia
216

La evolución cultural de la era helenística se refleja en la configuración definitiva del modelo de la educación griega. Desde el siglo II a.C. y hasta los siglos II y III de la era cristiana, el sistema educativo griego pagano se mantuvo relativamente inalterable, siendo adoptado (al menos inicialmente) su modelo con matices por los romanos y los cristianos. La Atenas de los grandes pensadores de la educación (Platón, Isócrates y Aristóteles) se convirtió básicamente en el modelo universal de la era helenística.
Precisamente, a pesar de la multiplicidad de ciudades y Estados, con sus peculiaridades, el modelo fundamental era el ateniense, basado en una secuencia de 5 etapas: hogar, escuela elemental o primaria (7 a 14 años), escuela gramatical o media (14 a 18), servicio militar – efébico – (19-20 años) y enseñanza superior en retórica o en filosofía. Las etapas estaban en relación con a los procesos naturales según la concepción tradicional en esa cultura.

Conflictos en la enseñanza superior 224

El programa de las escuelas primarias y medias fue aceptado aparentemente en forma unánime. La ES, por el contrario, fue objeto de conflictos constantes, en cuanto seguía la controversia entre la filosofía y la retórica. La misma institución de la ephebeia ateniense tuvo modificaciones en los estados helenísticos, pues los ejércitos profesionales de los macedonios se mostraron más efectivos. Por tanto, sin desaparecer la ephebeia, se dejó de insistir en la preparación militar y se centró el interés en los rasgos de carácter y en las funciones sociales.
“Toda la concepción de paideia, según la desarrolla especialmente Platón en su República, subrayaba el hecho de que carácter e intelecto son en muy buena parte susceptibles de formación y adiestramiento, en detrimento de la importancia otorgada al nacimiento y al linaje.[1] La ephebeia se convirtió, pues, en último término, en la vía de acceso a la ciudadanía. En todo el oriente helenístico la interpenetración racial, iniciado con Alejandro Magno, siguió revelándose atrayente para muchos indígenas, incluidos los judíos. El término ‘griego’ se convirtió así en un rasgo más cultural que étnico, dado que en estos estados multirraciales la ciudadanía había de depender de una cultura común, cultura otorgada por el estilo griego de educación” 225

Los Estados helenísticos[2] copiaron muy de cerca los modelos griegos originales: las nuevas ciudades estaban amuralladas, y los edificios públicos – templo, stoa, ekklesiasterion, bouleterion y gymnasion – se erigían en torno al agora, plaza del mercado y de las asambleas. El gymnasion era prominente, siendo la única institución construida con fines explícitamente educativos, siendo a la vez centro de la ES y de la ephebeia. Se agregan en los estados helenísticos baños calientes, probablemente influencia romana; su aparición supone un cambio a favor de las comodidades y en detrimento del ideal ascético de la ducha y la zambullida frías, típico de la Grecia del período helénico. A la vez, había lugares para masajes, mostrando interés de tipo más recreativo que el adiestramiento militar.
Profundamente significativa es la enorme atracción ejercida entre los indígenas por la lengua griega. La koine[3] se convirtió rápidamente en el idioma de los negocios y de la administración. Muchos judíos – la mayoría posiblemente de las clases educadas – aceptaron de buen grado la helenización. La única resistencia organizada al proceso de helenización entre los judíos la representa el grupo de los macabeos del siglo II a.C. Pero algunas de estas prácticas educativas suscitaron críticas ente los propios eruditos griegos como Luciano y Sexto Empírico. Luciano satiriza las prácticas de la gimnasia, en las cuales los jóvenes ‘se abrazan, se revuelcan y se arrastran como cerdos por el fango’, ridiculizando que eso sirva para forma al buen soldado.227 También, a pesar de ser profesor de retórica él mismo, retoma las críticas de Platón contra la retórica, aunque sus escritos están dirigidos a un público más popular.[4]
Sexto Empírico es un escéptico, de profesión médico. Para él el conocimiento es, por definición, exclusivamente sensible.
Luciano y Sexto Empírico representan distintas modalidades de oposición a las concepciones de la época.

Otros autores defendían la educación general griega, como se lee en el documento ‘La Educación de los Niños’ una brillante pieza literaria falsamente atribuida a Plutarco. Tiene un sorprendente paralelismo con los escritos coetáneos de Quintiliano. Propugna que desde la cuna se cree un ambiente educativo tendiente a la excelencia moral; más adelante será la filosofía la formadora, la piedra angular de la educación, no así la vida práctica y activa.231
El nombre enkyklios paideia significaba educación general, mostrando que había adquirido universalidad en el siglo I de nuestra era. Constituye la preparación para los ulteriores y fundamentales estudios filosóficos. Sin embargo, el autor reconoce que su programa no es universal, sino solamente para las clases acomodadas. 232
La obra es una continuación de la tradición platónica de la República, pero subrayando más en los aspectos personales que en los públicos o políticos.
El modelo helenístico de educación, encarnado en el concepto de enkyklios paideia, basado en la disciplina intelectual a partir del estudio analítico de la palabra escrita, constituyó la aportación final y definitiva de los griegos, pese al conflicto entre retórica y filosofía.
“Al organizarse en términos de unas instituciones formadoras y de un programa sistemático de estudios, la educación extendió su primitiva función socializadora y de formación práctica, para convertirse en promesa de desarrollo personal y en intermediaria de una cultura que rebasaba ampliamente los límites de la filiación étnica y local. Gracias a la educación se debilitaron las estrechas fronteras de la tribu y el poblado, y la posibilidad de una comunidad social más amplia – prefigurada 1500 años antes con el intercambio de escribas entre loas antiguas culturas orientales – se convirtió en realidad.” 233
...
En el siglo II a.C la filosofía era ya relativamente popular, y había penetrado al menos en el sector más informado de la opinión pública.. Por otra parte, existía ya una conciencia de la tradición ‘clásica’, especialmente en el Oriente helenístico, procurando preservar las tradiciones de semejante educación.
“En el siglo I a.C , el conflicto ático-asiático se presentaba de hecho como una feroz controversia entre aquellos que trataban de mantener la pureza del estilo ático y aquellos que – en Oriente sobre todo – eran acusados de amaneramiento y tildados de asiáticos. En este esfuerzo de los griegos por preservar su herencia cultural, la educación se hizo formalizada y mimética y, paradójicamente, incoherente consigo misma. Porque, en efecto, a la conservación de los elementos míticos homéricos se añadía el mantenimiento de las ya famosas doctrinas filosóficas y retóricas y del ingente corpus de las enseñanzas clásicas, convertidas en objeto de veneración con el paso de los años y con su trasplante a las nuevas ciudades y Estados. Dentro de todo este contexto, lo más destacado desde el punto de vista educativo fue el éxito que acompañó al proceso de comunicación y de transmisión de esta herencia: el sistema educativo se reveló de una eficacia extraordinaria para la reproducción del espíritu griego.” 233

Glosario:
Atico. Lengua griega culta hablada en la Atenas del siglo de oro y después seguirá como idioma literario predominante en el período helenístico.
Enkyklios paideia Nombre dado a la educación general en la obra falsamente atribuida a Plutarco y genéricamente a la educación del período helenístico. (Bowen 231)
Koine. Dialecto griego popular derivado del ático literario, evolucionando con rapidez como lengua viva. En el período helenístico se convirtió en el lenguaje de los negocios y la administración de los pueblos conquistados. (Bowen I: 213, 226)
Helénico: Perteneciente o relativo a Grecia
Helenístico. Período de expansión de la cultura griega por Oriente, a favor de las conquistas de Alejandro Magno. V: Oriente helenístico, (Bowen 196 y subsiguientes)
Macabeos. Tribu dentro del pueblo judío que participó en una rebelión contra las autoridades
Ptolomeos. Dinastía de Egipto instaurada durante el período helenístico.


Consignas de trabajo:
q Apoyándose en el texto leído, reflexione sobre el valor de la educación como transformadora o como conservadora de tradiciones.
q En el film de Oliver Stone (Alexander) se ven numerosas pinceladas de la vida del conquistador. Recuerde y discuta cuáles de ellos corresponden a hechos contados por los historiadores y cuál es la influencia en la educación.
q
[1] Vemos cómo la discusión Nature vs Nurture estaba ya presente en los griegos (JCP). Pero no debe confundirnos la defensa que Platón hace de la educación del intelecto y el carácter al conocimiento de la verdad, pues ésta no puede enseñarse: sólo se puede tener reminiscencia.
[2] No confundir helénico (Grecia clásica) con helenístico (Oriente conquistado por Alejandro). (Nota JCP)
[3] Koine. Dialecto griego popular derivado del ático literario, evolucionando con rapidez como lengua viva. En el período helenístico se convirtió en el lenguaje de los negocios y la administración de los pueblos conquistados. (Bowen I: 213, 226)
[4] Bowen reproduce una larga cita de la obra ‘El maestro de retórica’ de Luciano