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HISTORIA DE LA EDUCACIÓN

Seminario optativo de la Maestría en Educación Universitaria
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01 septiembre, 2009

Bernardo de Monteagudo (Felipe Pigna)


Bernardo de Monteagudo (1789-1825). Nacido en Tucumán, estudió en Córdoba y luego, como Mariano Moreno y Juan José Castelli, en la Universidad de Chuquisaca (actual Bolivia) donde se graduó como abogado, con una tesis muy conservadora y monárquica titulada: "Sobre el origen de la sociedad y sus medios de mantenimiento". Pero vertiginosamente, al calor de los acontecimientos europeos que precipitarán las decisiones en América, sus lecturas y sus ideas se van radicalizando. Mientras Napoleón invadía España y tomaba prisionero a Fernando VII, creando un conflicto de legitimidad que será en adelante el argumento más fuerte de los patriotas para proponer el inicio de la marcha hacia la independencia, Monteagudo escribe el “Diálogo entre Fernando VII y Atahualpa”, una sátira política en la que los dos reyes se lamentan de sus reinos perdidos a manos de los invasores. El tucumano le hace decir a Fernando: “El más infame de todos los hombres vivientes, es decir, el ambicioso Napoleón, el usurpador Bonaparte, con engaños, me arrancó del dulce regazo de la patria y de mi reino, e imputándome delitos falsos y ficticios, prisionero me condujo al centro de Francia”. Atahualpa le responde: “Tus desdichas me lastiman, tanto más cuanto por propia experiencia, sé que es inmenso el dolor de quien padece quien se ve injustamente privado de su cetro y su corona. Ver artículo completo y otras biografías en: www.elhistoriador.com.ar

BERNARDINO RIVADAVIA (Felipe Pigna)

Bernardino Rivadavia. Por Felipe Pigna
Bernardino Rivadavia (1780 - 1845) nació en Buenos Aires, estudió en el Colegio de San Carlos  Gramática, Filosofía y Teología, sin alcanzar a graduarse. Durante las invasiones inglesas se incorporó a las milicias con el grado de Capitán en el cuerpo de "gallegos" donde tuvo una destacada actuación. Se casó con Juana del Pino, hija del octavo virrey del Río de la Plata, Joaquín del Pino.
Rivadavia participó del Cabildo Abierto del 22 de Mayo y votó contra la continuidad del virrey. Pero no tuvo un rol protagónico en los sucesos de mayo. En el enfrentamiento entre saavedristas y morenistas, tomó partido por estos últimos. Cuando tras meses de enfrentamientos en setiembre de 1811 fue creado el primer Triunvirato, integrado por Juan José Paso, Feliciano Chiclana y Manuel de Sarratea; Rivadavia fue nombrado Secretario de Gobierno y Guerra. En el Triunvirato la personalidad política de Rivadavia se impuso desde el primer momento y se tornó protagónica. No pocos compararon al triunvirato con los tres mosqueteros que eran tres pero eran cuatro y el cuarto era el más influyente de todos. Sancionó e hizo jurar el Estatuto por el cual el Triunvirato se transformaba en la autoridad máxima, disolviendo la Junta Grande. Esto provocó un gran descontento en el interior y le dio un carácter autoritario al Triunvirato. La llegada de San Martín y Alvear a Buenos Aires, en 1812, y la creación de la Logia Lautaro, se convirtieron en un escollo para el poder de Rivadavia, al que se sumaría la palabra y la acción de Bernardo de Monteagudo desde de la Sociedad Patriótica.
El artículo completo se encuentra en: http://www.elhistoriador.com.ar/biografias/r/rivadavia.php 

23 septiembre, 2008

Puiggrós: cap 3 Formación del sujeto independiente

La formación del sujeto independiente

Puiggrós (2003). Qué pasó en la educación argentina. Breve historia desde la conquista hasta el presente. Bs. As. : Galerna, cap 3, pp 39-56 (Resumen para uso interno de la cátedra)

La modernización borbónica no sólo fue insuficiente, sino que llegó cuando ya los latinoamericanos habían empezado a sentirse sujetos independientes.
El ritmo de crecimiento de los países europeos o de EEUU contrastaba con las dificultades de las colonias hispánicas, fragmentadas y dispersas, con dificultades para la circulación de mercancías entre regiones y con el mercado mundial.
Los borbones alternaban la brutal represión contra los indígenas y los más pobres, con concesiones a los más ricos.
Los independentistas como Moreno, Vieytes, Belgrano leían a Montesquieu, Locke, Rousseau … Pero muchos carecían de una convicción profunda respecto a la construcción de un país independiente. El clima era muy diferente al de EEUU, donde el espíritu capitalista protestante proporcionaba los argumentos para consolidar el proceso de acumulación capitalista.
Vieytes inició la difusión de unas lecciones elementales de agriculatura, desde su periódico Semanario de Agricultura, Industria y Comercio .
Belgrano, influido por los fisiócratas ingleses, consideraba que la agricultura era la base de la riqueza.
Cuando la junta le encomendó la creación de escuelas durante su campaña militar, Belgrano redactó un reglamento para las Escuelas del Norte, en el cual se determinaba que las escuelas debían ser estatales, y en su entrada debían fijarse las armas de la Asamblea Constituyente del Año 1813: un ritual de enorme significación, porque distinguía la escuela del Estado con respecto a las parroquiales y de las escuelas del rey que revivían como escuelas de la patria. Junto con la importancia de la educación pública daba importancia a la religión.
En el documento se detallaban calendarios y horarios, actividades, contenidos y días de asueto. Se limitaba el autoritarismo pedagógico colonial, al mismo tiempo que se introducían elementos de control de las conductas que muchas décadas después desarrollarían los positivistas: los niños entrarían a la escuela conducidos por sus maestros, escribirían sólo dos planas por dia, leerían libros, estudiarían la doctrina cristiana, la aritmética y la gramática.
El modelo disciplinario era más avanzado que el colonial; reducía los azotes y los castigos.
Este documento marca una transición entre la modalidad colonial y una educación independiente y progresista. “Al leer el texto se tiene la impresión de que Belgrano hizo tachaduras sobre los viejos reglamentos escolares tradicionales y comenzó a diseñar sobre ellos una nueva idea pedagógica.

Conservadores y liberales 43
El enfrentamiento entre Saavedra y Moreno se reflejó en distintas opciones pedagógicas, colonial o moderna y democrática.
Muerto Moreno, la junta copada por los conservadores, prohíbe el Contrato Social e impone el Tratado de las obligaciones del hombre, que venía desde la colonia.
Moreno otorgaba un papel pedagógico a la Gazeta, el primer periódico patrio, que había fundado en 1810. Según él, la libertad de escribir y de pensar, el derecho a la información, eran indispensables para consolidar la independencia.
Pero la corriente del liberalismo en educación no tuvo un discurso único en latinoamérica.
CORRIENTES PEDAGÓGICAS SIGLO xix [1]
Es común, cuando se habla de las corrientes pedagógicas, dividirlas en conservadoras (tradicionalistas) y liberales (progresistas o innovadoras). Sin embargo, estos términos son altamente equívocos, por cuanto adquieren distintas significaciones según la época y según la región o país. Nos interesa también reconocer que, dentro de cada una de ellas, existen variantes que impiden considerarlas como una ideología compacta. Adriana Puiggrós encuentra que, dentro de las pedagogías liberales, hay diferentes líneas. Así, para la primera mitad del siglo XIX distingue, opuestas a la pedagogía colonialista, la presencia de 4 concepciones diferentes del liberalismo:

Pedagogía liberal radicalizada: influida por Rousseau y por los socialistas utópicos: antirracista, democrática en los métodos de enseñanza y disciplina, anticlerical y laica: Simón Rodríguez, Moreno (quizás uno de los más jacobinos), el presbítero Gorriti.
En una carta de Simón Rodríguez al rector del colegio Latacunga:
“Si usted desea como lo creo que mi trabajo y los gastos no se pierdan, emprenda su escuela con INDIOS!!! (…) De blanquitos poco o nada podrá usted esperar (…) No se desanime Usted, Señor Rector, los hombres no son todos unos, escoja Usted su gente: en la MASA, hay muchas personas de JUICIO: con los hijos de ellas Usted podrá contar, para emprender la reforma que desea.

Pedagogía federalista popular con elementos liberales: Muchos caudillos desarrollan experiencias semejantes a la reforma educativa que puso en marcha el caudillo nacionalista popular Francisco Solano López, derrotado en la guerra del Paraguay. Educación moderna, participando la sociedad civil y apoyada en la cultura de los pueblos.
La concepción democrática y popular se halla en Artigas – dando continuidad a las ideas de Belgrano – y en varios caudillos Bustos (Córdoba) López (Santa Fe), Alejandro Heredia (Tucumán), Félix Heredia (Salta), Molina (Mendoza) Ferré (Corrientes), Pancho Ramírez (Entre Ríos) y Urquiza (Entre Ríos) adopta la idea de construir un sistema educativo estatal. En sus provincias la enseñanza siguió siendo religiosa “pues en esa época del país era aún inconcebible la laicidad”. Pero comenzaron a diferenciar entre las creencias religiosas y la adhesión a la concepción medieval del poder, que otorgaba primacía a la Iglesia Católica sobre el Estado. Avanzaron sobre el monopolio educativo eclesiástico, desarrollando la instrucción pública, e implementaron la obligatoriedad y gratuidad. (pp 47)

Pedagogía de la generación liberal de 1837: En particular la de Sarmiento, moderadamente liberal, pues partía de la exclusión de los indios y de la descalificación de toda expresión cultural popular, de la herencia hispánica. Pero su sistema de educación pública era abarcativo y democrático.

Pedagogía liberal oligárquica: Rivadavia quería modernizar el sistema importando la estructura y la ideología más elitista de la experiencia educativa francesa. Mitre continuaría la tendencia.

Pedagogía tradicionalista colonial antiindependentista: dirigida por sectores prohispánicos de la Iglesia Católica. El viejo bloque que defendía la educación colonial clerical y rechazaba la educación de los indios y mestizos. Terminada la guerra de la Independencia, esta corriente tuvo su núcleo directivo en Córdoba y luego se extendió por todo el país y se convirtió en nacionalismo católico. Entre los caudillos la corriente tradicionalista estaba representada por Facundo Quiroga y Rosas (47-48).

Ideas educativas en Europa
A comienzos del siglo XIX en Francia, todavía se dirimía entre una pedagogía tradicional apoyada en la Iglesia y la familia, contra las necesidades de progreso de la burguesía. El sistema más avanzado era el prusiano, que contaba con una educación media ya configurada sistemáticamente. Debe recordarse la influencia de la religión protestante.
La educación pública tenía un rol central en ese proceso de modernización. La generación de lo público requería de un espacio y un tiempo específicos. Era necesario institucionalizar las experiencias de enseñanza-aprendizaje que formaban a los ciudadanos sobre la base de las categorías centrales de la ideología moderna: individuo, razón y progreso. [2]
En el continente europeo se multiplicaban las escuelas de formación de maestros inspiradas en las ideas de Pestalozzi, en tanto los ingleses más avanzados admiraban el método inspirado por Bell y Lancaster, que tuvo amplia difusión en América Latina.
En nuestro país los rituales, los métodos y los contenidos de la enseñanza, las normas disciplinarias y las costumbres escolares fueron cambiando lentamente durante todo el siglo XIX. Sarmiento denunció la persistencia de métodos de tortura en las escuelas. Se usaban el cepo, el buche de agua, la palmeta y los azotes con látigos de púas de hierro. El culto católico se combinó con el culto a los símbolos de la patria.
La estructura del vínculo pedagógico siguió el modelo de la evangelización: los conocimientos populares eran descalificados y se exigía fe plena hacia las verdades que transmitía la escuela. El proceso de enseñanza basado en la revelación luchaba por resistir frente a las nuevas pedagogías.
La historia oficial nos ha presentado un panorama de civilización contra barbarie, pero es necesario matizar la imagen. Muchos caudillos tuvieron un proyecto pedagógico progresista y deben también discriminarse entre proyectos pedagógicos de los liberales.

Artigas
Trató de vincular a los curas maestros con la causa de la Independencia. Tuvo una actitud contradictoria con un maestro que hacía propaganda contra la independencia y prohibía la convivencia de niños de diversas razas, como morenos pardos y zambos, además de establecer que todos debían ir a misa (que era común en esa época no?).
Curas, paisanos, pedagogía inglesa (trata de incorporar el método de Lancaster), liberalismo, todos esos elementos estaban presentes en el modelo pedagógico de Artigas. Pero subordinados a una idea central: la de una libertad apoyada en el pueblo.

Estanislao López 50
En la misma línea de Artigas. Estanislao López fue elegido gobernador de Santa Fe en 1818. Recibió 5 escuelas (una escuela de los padres mercedarios, una de los dominicos y otra de los franciscanos, una escuelita en Rosario y otra en la ciudad de Santa Fe). Elevó de 5 a 13 los establecimientos educativos en la provincia, creando escuelas en Coronda, Rincón, Sauce. En 1830 la provincia tenía 8.000 habitantes, quedando una relación de 1 escuela cada 600 habitantes. López diseñó un protosistema educativo, desde las primeras letras hasta el nivel secundario, incluyendo una escuela de oficio.
López era un hombre culto, que tenía ideas ilustradas y admiraba el utilitarismo ingles. Consideraba importante la religión para la formación moral del ciudadano.
Consideró necesario que la educación fuera gratuita para la gente de escasos recursos, que los padres fueran obligados a enviar a sus hijos a la escuela y que el Cabildo estableciera un sistema de becas. Sería un antecedente de la Ley 1420. El gobierno de López dictó leyes específicamente educativas. Concibe la instrucción como un problema de orden público, diferenciada de las cuestiones eclesiásticas y de la educación familiar.
Dictó una reglamentación[3] recomendando puntualidad en el pago a los maestros “como se hace en todo el mundo ilustrado”, inspecciones del cumplimiento de la obligatoriedad escolar, que debía combatir la vagancia de la niñez y juventud, que el ayuntamiento reparta útiles y cartillas, que se realicen estadísticas.
En los contenidos incorporó la historia americana.
Instaló el método de Lancaster. Dictó un reglamento de disciplina inspirado en el modelo Lancaster, donde existía un tribunal de disciplina compuesto por un alumno de cada clase, dos de los estudios superiores y un ayudante. No excluía rigurosos castigos, que iban desde posiciones humillantes hasta la expulsión. Pero el tan avanzado como autoritario reglamento no prosperó.
López asociaba los conceptos de Estado, ciudadano, religión, sistematización y cultura moderna. “La sociedad … no estaba aún madura como para aceptar definitivamente esos cambios’ 52

Juntas protectoras de escuelas 52
La modernización educativa impulsada por los caudillos progresistas se apoyaba en una institución de extraordinario valor: las JPE, herederas de las juntas populares creadas por el movimiento liberal hispánico, que se habían multiplicado para combatir la invasión napoleónica. Apoyaban la labor de las escuelas y difundían la educación moderna. Los vecinos preclaros del interior eran convocados a hacerse responsables de la recaudación de impuestos para la atención a niños pobres.
La junta era un organismo intermedio entre un Ministerio de Educación y un Consejo de Educación y puede considerarse un antecedente de los organismos que se sancionaron en la ley 1420. Una de las experiencias más avanzadas fue la de Córdoba. La Iglesia tenía su máximo poder en la Universidad; en la educación común debía compartir su influencia con representantes del Estado y con los vecinos.

Juan Bautista Bustos (en Córdoba) 53
Fue una de las experiencias más avanzadas entre los caudillos. La provincia había sido declarada soberana, independiente y libre en 1820. Bustos crea una JPE encargada de fundar un establecimiento en cada curato y distrito de la campaña. La junta consiguió que se obligara a los vecinos a invertir en la construcción de escuelas e impuso impuestos para educación a los ganaderos. El fondeo permanente escolar fue otra medida precursora de la ley 1420: fondo permanente escolar, con rendición y publicidad de los gastos realizados.
En las escuelas de la provincia se iría adoptando progresivamente el método lancasteriano. La “Real y Pontificia” Universidad de Córdoba tendría la obligación de recibir a un alumno de cada distrito, sin costo. Bustos esperaba que esos alumnos fueran luego difusores de la Ilustración. Dio importancia a la enseñanza de la agriculatura en la escuela y la universidad.

Justo José de Urquiza: Entre Ríos el modelo más avanzado 54
En Entre Ríos la lucha por el control de la educación entre la Iglesia y el Estado culmina en 1825 cuando un decreto prohibe el establecimiento de ordenes religiosas en todo el territorio provincial.
Urquiza y su inspector general de escuelas, el uruguayo Marcos Satre, impulsan la educación primaria pública y privada y la formación de comisiones inspectoras y JPE en toda la provincia. Las comisiones o juntas estuvieron a cargo de controlar la presencia de los niños en las escuelas y de recaudar fondos para construir edificios y solventar las educación de los pobres.
El reglamento de Sastre es famoso por respetar las inclinaciones naturales del niño. Elimina los premios y los castigos corporales, estableciendo un perfil profesional para el maestro. Establecía las edades de obligatoriedad, los turnos y las vacaciones. Los docentes debían ser católicos, tener buenas costumbres y carácter e instrucción suficientes.
El Colegio de Concepción del Uruguay fundado en 1849 fue centro de formación para los intelectuales argentinos de las siguientes décadas.

Lecturas y Filmes ilustrativos 56

Literatura: La isla de Robinson (Uslar Pietri),
Yo el supremo (Roa Bastos)
Torre Nilsson, L: El santo de la espada (1970): http://www.cinenacional.com/peliculas/index.php?pelicula=1818
Soffici, Mario: Cadetes de San Martín: http://www.oni.escuelas.edu.ar/olimpi98/CineArgentino/DIRECTOR/SOFFICI.HTM
Güemes, la tierra en armas (T. Nilsson)
Hijo de hombre, Lucas Demare,
La guerra gaucha (Lucas Demare)

[1] A. Puiggrós, 2003: pp 44-45
[2] Estamos tentados a proponer una fórmula de cambio: INRI àIRP
[3] 1821: “Artículos de observancia para el noble e ilustre Cabildo”

22 agosto, 2008

MANUEL BELGRANO

Ficha de cátedra, redactada en base a Leonardo Paso, Documentos del Archivo Belgrano, Blog del Ministerio de Educación, Video Historia Argentina de Felipe Piña, J.C. Tedesco y otros textos. Selección, resumen y comentarios: JCP

Las ideas de Belgrano: Precursor y actor (L. Paso, pp 53-55)

El mérito histórico de Don Manuel del Corazón de Jesús de Belgrano es que supo absorber y sintetizar las corrientes principales del pensamiento europeo para desarrollarlas en la que sería su patria.
Educado en España retorna a Buenos Aires con su cargo en el Consulado. Está persuadido de que la ignorancia y la pobreza marchaban siempre juntas y resulta imposible eliminar una sin afectar a la otra. Aquí reside el carácter militante de muchos patriotas.
Dedica atención a la educación de las mujeres. Las de la alta sociedad eran también analfabetas como las del pueblo. El conjunto de las proposiciones culturales, económicas y políticas de Belgrano – revolucionarais para la época – tendían a la configuración de una sociedad moderna, con un sentido nacional. En definitiva era el desarrollo capitalista en aquellas condiciones y circunstancias.
Ese era el ‘pensamiento extranjero’ que algunos le critican, traduciendo e imprimiendo del francés los principios de la Ciencia Económica Política, su desarrollo de los principios teóricos de los fisiócratas. No eran principios de una España latifundista y ganadera, sino los de Quesnay y Adam Smith[1].

Desde el Consulado (L. Paso, pág 55-)

La acción de Belgrano a favor de la libertad de comercio, del desarrollo de la agricultura y de la educación del pueblo – como un nuevo orden económico social de la Colonia – gana adeptos entre comerciantes, como Sarratea, Echeverría y otros, así como en la juventud intelectual, como Castelli y Rivadavia.
Se pronuncia contra el sistema de arrendamientos, concediendo la propiedad de la tierra y, donde no fuera posible, por la enfiteusis [2] por el desarrollo de la agricultura y consecuentemente de aquellas ramas de la ciencia (náutica, astronomía, dibujo, matemáticas) que crearan nuevas industrias, de acuerdo a lo que pasaba en los países industriales de Europa.
La situación afligente de la población se debía al atraso agrícola. Éste a su vez se debía a la escasez de brazos para la cosecha, la carestía de los jornales, a la actividad ganadera que exigía latifundios que quitaba espacio a la agricultura. La preeminencia ganadera se vincula a la concepción feudal. La preeminencia ganadera explicaba la propiedad de la tierra y era la base de la producción local.
Propone que se entreguen terrenos a los agricultores, incluso obligando a los propietarios de tierras sin cultivar a entregarlas en enfiteusis en vez de arrendarlas; ello afirmaba el pensamiento de propiedad de la tierra para quien la trabaja. Requería también la importación de herramientas. Se opone a la usura de los prestamistas – vinculados a los panaderos[3] – a los cuales se debían someter los campesinos que cosechaban cereales.
Se trataba que el movimiento de la independencia no retrocediera hasta la estrechez de una revolución conservadora. “El acaparamiento de tierras corría paralelo al enriquecimiento de los comerciantes y usureros, lo cual debía ser tenido en cuenta al analizar el desarrollo ulterior de los ganaderos terratenientes y la identidad de los viejos grupos feudales con los rosistas.” 60
Su oposición al latifundio se refleja en la frase:
à “Sería ocioso y perjudicial que uno que tenga sólo 3000 cabezas de ganado ocupe un terreno de 5 leguas”.
Belgrano pensaba, en el caso del desarrollo ganadero, en la explotación del ganado menor relacionado con la evolución de la industria textil europea, como manera de modificar la actividad productiva, hasta entonces sólo destinada a cuerear y vender cueros [4]
El periodista
Desde el Consulado aplaudió la aparición del periódico "Telégrafo Mercantil": ayudó a su fundación en 1801, donde difundió sus ideas revolucionarias. Como Secretario del Consulado protegió los órganos periodísticos publicados en el Río de la Plata. El 3 de marzo de 1810 apareció el periódico "Correo de Comercio", el cual dirigió[5]. En sus páginas se observa la doctrina de Belgrano, es decir, la importancia de la educación en el país y de la mujer, entre otras cosas.

En 1910, el Correo de Comercio expresa que, para enriquecer a la Patria, era preciso aumentar el valor de los objetos de cambio: Sólo el comercio interior es capaz de proporcionar ese valor a los predichos objetos, aumentando los capitales y con ellos el fondo de la Nación, porque buscando y facilitando los medios de darle consumo, se los mantiene a un precio ventajoso, así para el creador … como para el consumidor del que resulta el aumento de los trabajos útiles en seguida la abundancia, la comodidad, la población…” L. Paso, pág 60
La preocupación por los indígenas a fines de darles la tierra gratuitamente en propiedad, incluía entrega de instrumentos para la agricultura y ganado para criar, así como del desarrollo de manufacturas familiares aprovechando los productos del campo e incorporando toda la familia al proceso productivo. Industrias extractivas. La liberación de la mujer se producía por su incorporación al trabajo.
La inmigración propiciada estaba fundada en la posesión de la tierra, que en Belgrano traía el sello de los fisiócratas.

El criterio educacional 62
Cuando en 1796 Belgrano leía ante el Consulado de la ciudad de Bs As su memoria sobre los medios generales para el fomento de la agricultura, la industria y el comercio, quedaba inaugurada en la Argentina el debate educacional en términos modernos. Los estudios clásicos, centrados en el derecho, la filosofía y la teología fueron cuestionados y enfrentados con la concepción utilitaria, racional y científica de los países más avanzados de Europa (J.C. Tedesco: 23).
Belgrano, educado en la España de los Borbones tenía influencia de las doctrinas fisiocráticas. La agricultura sería la fuente de riquezas y para promoverla requería de la educación de los agricultores: propone la creación de la Escuela de Agricultura, “donde a los jóvenes labradores se les hiciese conocer los principios generales de la vegetación y desenvoltura de las siembras”. La industria y el comercio se desarrollarían de la riqueza producida por el agro, y también tendrían sus escuelas. Su concepción pragmática no respondía a las necesidades que la colonia tenía en ese momento. Era una imagen de futuro, para la transformación modernizante de la estructura social. (J.C. Tedesco)
Probablemente por influencia de Belgrano, el Congreso de Tucumán declaró en su Manifiesto que debido a la monarquía “la enseñanza de las ciencias era prohibida para nosotros y sólo se concedieron la gramática latina, la filosofía antigua, la teología y la jurisprudencia civil y canónica.”

El primer intento de ejecución de un programa científico dentro de la enseñanza lo llevó Rivadavia: organizó el sistema educativo según el modelo napoleónico: todos lo ciclos pasaron a depender de la UBA (recién creada). En el ciclo medio se diversifican los estudios, creando el Colegio de Ciencias Naturales para lo cual se trajeron profesores especializados y equipos de Europa (J.C. Tedesco: 24)


Cuando se le otorga un premio por los éxitos militares, dona el dinero para construir 4 escuelas:

à “estos servicios en tanto deben merecer el aprecio de la nación en cuanto sean efectos de una virtud y fruto de mis cortos conocimientos dedicados al desempeño de mis deberes … que ni la virtud ni los talentos tienen precio ni pueden compensarse con dinero sin degradarlos: cuando reflexiono que nada hay más despreciable para el hombre de bien, para el verdadero patriota que merece la confianza de sus conciudadanos en el manejo de los negocios públicos, que el dinero o la riqueza; que éstos son un escollo de la virtud que no llega a despreciarlo … he creído propia de mi honor y de los deseos que me inflaman por la prosperidad de mi patria destinar los cuarenta mil pesos para la donación de cuatro escuelas” (L. Paso, pág 63)
El catolicismo de Belgrano no le impedía tener políticas progresistas, por no ser dogmático 64.
Sugiere la organización de la Escuela de Agricultura y establece como premios para los mejores alumnos darles facilidades para la instalación de granjas, bajo la condición de reembolsarlo en un término razonable. En estas escuelas debían inscribirse a niños huérfanos, la mitad de los cuales serían de origen indígena.
La creación de escuelas en los barrios y en las provincias era una manera de superar la repugnancia por el trabajo de la mentalidad colonial trasladada de España a América. Se trataba de salir de la gramática latina, la teología tomista, la filosofía peripatética y acaso un poco del derecho canónico.
En 1796 expresa: “a la falta de establecimientos de primeras letras, debemos atribuir los horrores que observamos sin salir del poblado … esos miserables ranchos donde se ven multitud de criaturas que llegan a la pubertad sin haberse ejercitado en otra cosa que la ociosidad …. Para concluir con este estado … nada más indicado que proporcionarles una regular instrucción por medio de escuelas gratuitas”.
El conjunto de medidas propugnadas por Belgrano, tienen un sentido integrador que gira alrededor de un eje: desarrollo del país mediante el fomento de la agricultura, comercio, industria.
Para estimular los cultivos de lino y cáñamo propuso la concesión de premios, entrega gratis de semillas y su industrialización mediante establecimiento de fábricas de lanas y corderías, más la utilización de la madera existente para construir buques.
El Rey ‘se ocupó’ de estas ideas y ordenó la clausura del establecimiento.[6] Era demasiado para la mentalidad escolástica. Estaba vigente la concepción dual del ‘saber del vulgo’ y el ‘saber de iniciación’ para el hijo del siervo y del señor feudal, trasladada a América junto con el analfabetismo de las mujeres.
Entre sus contribuciones a la educación nacional – desde el Correo de Comercio o desde instituciones educativas – están sus contenidos revolucionarios, rechazo de los métodos escolásticos, escuelas de primeras letras para todos con la incorporación del pueblo y del indígena, formación de élites intelectuales políticas, fomento de escuelas técnicas.

Bibliografía (está incompleta: luego pasaré el resto de la información)
PASO, Leonardo (1985): Antecedentes históricos del desarrollo nacional vinculados a la educación, en: HILLERT, Flora, PASO, Leonardo, CUCUZZA, Rubén, NACIMENTO, Rosa & ZIMMERMAN, León (1985): El sistema educativo argentino. Antecedentes, formación y crisis. Bs.As.: Cartago, 2ª parte, pp 41-101
Archivo Belgrano. Contiene copia de documentos originales digitalizados.
Ministerio de Educación: Manuel Belgrano: http://www.me.gov.ar/efeme/3dejunio/index.html
PIÑA, Felipe: Historia Argentina (Videos documentales).
PIÑA, Felipe. El Historiador. Se encuentra en la Web en el sitio: http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/actualidadpensamiento.php

TEDESCO, j.c. (1986): Educación y sociedad en la Argentina (1880-1945). Dimensión argentina, Bs.As.: Ediciones Solar.
[1] También se ha reconocido la influencia de los economistas napolitanos (Ver David Viñas en Felipe Pigna)
[2] La enfiteusis fue promovida luego por Rivadavia. Consigue en entregar la posesión de la tierra por un término más o menos largo, sin transferir al beneficiado la propiedad. (Galván Moreno pp. 299, 455)
[3] Probablemente se refiera a los ganaderos, pero debe tenerse en cuenta que los cerealeros estaban en contacto con ambos: ganaderos y panaderos. De modo que no puede descartarse un error de imprenta tanto como que sea exacto el dato (JCP).
[4] Reflejado en el cuento de Esteban Echeverría “El matadero”
[5] El primer número del Correo de Comercio puede encontrarse digitalizado en: http://books.google.com.ar/books?id=UBt9TUf0vaQC&printsec=titlepage&dq=belgrano+usura&source=gbs_summary_r&cad=0#PPA7,M1
[6] Parece referirse al Consulado desde el cual Belgrano difundía sus ideas (JCP)

21 agosto, 2008

Catecismo como instrumento educativo

(Ficha de cátedra)
Texto fuente: Weinberg, G. (1984): Modelos educativos en la historia de América Latina. Bs.As.: UNESCO / CEPAL / PNUD/ Kapelusz, pp 92-95

La forma del catecismo fue adoptada, además de la Iglesia, por el Rey y también por los patriotas independentistas. Ciertas formas de expresión se mantendrían, modificándose en cambio su contenido. Así, el empleo de los catecismos de doctrina cristiana que utilizan el método de preguntas y respuestas se usó para propagar ideas heterodoxas. Recuérdese el célebre Catecismo Real de 1785, preparado por el arzobispo de Charcas, San Alberto, expone la teoría del derecho divino de los reyes. En un pasaje se lee:
Pregunta: ¿Qué cosa es el Rey?
Respuesta: Una potestad temporal y suprema, instituida por Dios para gobernar los pueblos con equidad, justicia y tranquilidad

Como respuesta a éste y otros catecismos similares, por entonces muy difundidos, pronto se publicarán nuevos, aunque formalmente inspirados en aquéllos, para justificar la independencia: uno el “Catecismo político-cristiano dispuesto para la instrucción de la juventud de los pueblos libres de la América meridional”[1], su autor don José Amor de la Patria, Santiago de Chile, 1810.
Otro fue el “Catecismo Público para la instrucción de los neófitos o recién convertidos al gremio de la Sociedad Patriótica” (Bs.As., 1911)
(Weinberg 92)
El 19 de noviembre de 1812, Camilo Henríquez escribe proponiendo un catecismo patriótico[2]:
“Un catecismo patriótico, escrito con la mayor sencillez, claridad y brevedad, repartido a las escuelas para que los niños lo tomasen de memoria y lo recitasen en las plazas, convidando antes a la plebe por carteles para que asistiese, fuera sin duda muy útil; y estas escuelas serían de mayor utilidad para las familias, y menos pesadas para los niños, si se sujetasen a la inspección de personas sabias que arreglasen el plan de la enseñanza y economía interior … y la instrucción de la plebe puede promoverse por medio del catecismo patriótico, aprendido y recitado por los niños y esparcido entre todas las clases, y además por el medio eficacísimo, insinuado ya, de los misioneros patriotas, que lleven y difundan por todas partes los conocimientos útiles y despidan las preocupaciones y engaños funestos …”
(Escritos políticos de Camilo Henríquez, introducción y recopilación de Raúl Silva Castro, Santiago: Ediciones de la Universidad de Chile, 1960, pag 114).

Para Weinberg este fenómeno ha sido poco estudiado y bien podría llamarse la “guerra de los catecismos”. El autor reproduce ilustrativas partes de diversos catecismos que se ‘contestan’, como el “Catecismo para la firmeza de los verdaderos patriotas y fieles vasallos del Señor don Fernando VII, contra las seductivas máximas y errores que contiene el pseudo Catecismo, impreso en Buenos Ayres”

[1] Este catecismo se ha reeditado en el siglo XX. Ricardo Donoso: El catecismo político-cristiano, Santiago de Chile: Imprenta Universitaria, 1943, pag 95-112). Otra: José Amor de la Patria (1969): Catecismo político-cristiano, prólogo y notas de Manuel Acuña Peña, Bs.As.: Ed. Francisco de Aguirre. Ver archivo en PC
[2] Si las fechas suministradas por Weinberg son exactas, cuando Henríquez publica estas líneas ese catecismo ya había sido escrito por lo menos un año antes. (pp 92)

26 septiembre, 2007

EMANCIPACIÓN



G. WEINBERG (1984): Emancipación. En: Modelos educativos en la historia de América Latina, Buenos Aires: Unesco / CEPAL / PNUD / Kapelusz, cap 4 pp 89-111. Selección textual y notas para uso interno de la cátedra J.C. Paradiso
Figura: Fray Camilo Henríquez, patriota y prócer de la independencia americana (de Wikipedia).

La Independencia trajo aparejada, en la mayoría de los países, un profundo dislocamiento poblacional, provocado por migraciones, contribuyendo a ello las guerras, la mengua de actividades productivas, la incertidumbre. Pero perduraba la tradición borbónica que atribuía importancia al Estado en materia de educación, así como las ideas de la Ilustración, cuyo ‘modelo’ se enriquece con el añadido de una diferente vibración política, expresada sobre todo por la sustitución del ideal del súbito fiel por la del ciudadano activo. Se trata de estimular la participación de todo el pueblo en la educación, se imprimen obras de avanzado espíritu político para formar las nuevas generaciones, se intenta extirpar los castigos corporales de las escuelas, se alienta la enseñanza de la mujer o de los indios. Hay en todo esto un ‘estilo’ renovado que se asienta en ideas de igualdad, libertad, justicia, desde los jacobinos a los moderados. Alrededor de la educación se forja un ‘mito’ en el sentido que le da Marshall Wolfe que perduró hasta pocos años antes de redactarse este libro (1984): es la importancia de la educación. Ese mito tuvo breves eclipses en la historia argentina.

En la Gazeta de Buenos Aires (12 Nov de 1811) se lee:

“El Excmo. Cabildo convida al público a un examen de seis jóvenes de la escuela de San Carlos[1] a cargo de su preceptor D. Rufino Sánchez y será en la Iglesia del Colegio, concurrirá el Superior Gobierno, el Ilustrísimo Sr. Obispo, el Excmo. Cabildo, el Real Tribunal del Consulado, los prelados de las religiones, y todos los preceptores de las escuelas, cada uno con dos de sus discípulos... Los señores concurrentes preguntarán a los jóvenes examinados lo que gusten sobre las materias siguientes:
1ª. Reglas teórico-prácticas de leer con perfección
2ª Reglas teóricas de escribir en general
3ª Reglas teórico-prácticas de escribir, formar y probar las letras conforme a nuestro sistema
4ª Gramática, ortografía castellana
5ª Doctrina cristiana
6ª Reglas de urbanidad
7ª Aritmética, sus definiciones principales
8ª leer números arábigos y romanos
9ª sumar, restar, multiplicar y partir números abstractos
10ª ídem con números complejos
11ª ídem con números quebrados
12ª Proposiciones sin y con tiempo
13ª ganancias y pérdidas en %
14ª Réditos
15ª Reducir onzas de oro a pesos corrientes
Otros : medir, pesar, etc.”

La presencia activa de autoridades y del público en general constituye una referencia suficientemente ilustrativa sobre el ‘nuevo espíritu’ de la educación, que tendrá una función enriquecida. Pero hay otra cuestión. En la misma publicación, días más tarde se lee:
“D. Ramón Islas y D. Félix Alcolea, dos jóvenes de los que (expusieron) en lucido examen antedicho quieren destinarse a la carrera del comercio. Su instrucción y educación cristiana los hace recomendables, y se anuncia al público, para si algún comerciante o mercader necesita alguno para su casa, (vea a) su preceptor, D. Rufino Sánchez, quien de acuerdo con los padres de los niños acordará su destino”.
El comercio abría otros horizontes, la educación por tanto debía satisfacer renovados requerimientos.
Mariano Moreno reedita el Contrato Social o Principios de Derecho Político de Rousseau, (Real Imprenta de los Niños Expósitos, 1810). En el prólogo expresa que este hombre inmortal fue quizás el primero que, disipando totalmente las tinieblas con que el despotismo envolvía sus usurpaciones, puso en clara luz los derechos de los pueblos y enseñándole el verdadero origen de sus obligaciones, demostró las que correlativamente contraían los depositarios del gobierno.
Camilo Enríquez propone un catecismo patriótico, escrito con la mayor sencillez, claridad y brevedad, repartido en las escuelas para que los niños lo tomasen de memoria y lo recitasen en las plazas, convidando antes a la plebe por carteles para que asistiese....
‘La instrucción de la plebe puede promoverse por medio del catecismo patriótico aprendido y recitado por los niños y esparcido entre todas las clases y además por el medio eficacísimo, de los misioneros patriotas, que lleven y difundan por todas partes los conocimientos útiles y despidan las preocupaciones de engaños funestos ...’
Un fragmento de este catecismo:
-¿Qué es lo que el buen patriota debe tener en su corazón?
-El triunfo de la ley, la salud pública, la libertad, la prosperidad y la gloria de su patria.
-¿De qué depende la prosperidad pública?
-Del buen gobierno, y de las virtudes de los ciudadanos.
-¿Cuáles son en compendio las obligaciones del ciudadano?
-Temer y amar a Dios como a juez supremo y padre de los hombres.

La imprenta y las bibliotecas, el libro y los periódicos, constituyeron elementos significativos adoptado por los hombres de la emancipación – cuya importancia creciente venía perfilándose previamente – para la difusión de las nuevas ideas.
Durante el gobierno de Artigas se instala la primera biblioteca pública uruguaya. En la ceremonia de inauguración, el presbítero Larrañaga, su director, escribió y leyó un himno que decía:
Ya se abren las puertas de la Ilustración
que artera opresión tres siglos selló
Salve ¡Biblioteca! Taller del ingenio
Escuela del genio, vida del saber.

San Martín inauguró bibliotecas en Mendoza, Santiago de Chile y Lima. En uno de los actos expresa San Martín:
“Señores, la biblioteca es destinada a la ilustración universal, más poderosa que nuestros ejércitos para sostener la independencia. ....

La adopción del nuevo modelo implicó profundas modificaciones en materia de prestigio profesional y de significado político atribuido al educador. Contrariamente al momento previo, ya no se trata de reivindicar el derecho de emplear sirvientes y lacayos o de llevar espada, como así tampoco quejarse de la competencia desleal de la educación gratuita impartida por órdenes religiosas o los cabildos; ahora son otros los valores en juego.
En Santiago de Chile, por ejemplo, se les exceptuaba del servicio militar. Los directores o institutores de los establecimientos debían ser elegidos entre los hombres más virtuosos y sabios. La mujer del institutor sería la institutriz de las niñas, aunque bajo la dirección de su marido.
Los catecismos pág 95 (ver archivo)
Castigos corporales pág 97
Escuela lancasteriana pág 98 (ver archivo)

El caso de Haití pág 103
Haití fue el primer país del Nuevo Mundo en proclamar su independencia, luego de los EEUU. Se destaca dramáticamente el desajuste entre su generosa legislación y la difícil realidad que entorpece llevar a la realidad las aspiraciones iluministas y libertarias. El desorden institucional imposibilitó encarar una política educativa, que se intentó mucho más tarde.
Las Cortes de Cádiz 105
Luego de la invasión napoleónica se inicia un proceso que culmina con la convocatoria a las Cortes de Cádiz. En Cádiz nació la palabra ‘liberal’ en su sentido político moderno. La influencia de la Ilustración se hizo sentir en las Cortes de Cádiz, a través tanto de los representantes españoles, sino también de representantes latinoamericanos; así se sancionó la hoy Célebre Constitución de 1812, de fugaz vigencia pero perdurable prestigio.
A pesar de que muchos de las propuestas no fueron aceptadas, en general prevaleció un espíritu progresista en la Constitución.
En el “Discurso preliminar a la Constitución de 1812”, se lee:
“ ... El Estado, no menos que de soldados que le defiendan, necesita de ciudadanos que ilustren la Nación y promuevan su felicidad con todo género de luces y conocimientos. Así que uno de los primeros cuidados que deben ocupar a los representantes de un pueblo grande y generoso es la educación pública. Ésta ha de ser general y uniforme, ya que generales y uniformes son la religión y las leyes de la monarquía española. Para que el carácter sea nacional, para que el espíritu público pueda dirigirse al grande objeto de formar verdaderos españoles, hombres de bien y amantes de su patria, es preciso que no quede confiada la dirección de la enseñanza pública a manos mercenarias, a genios limitados imbuidos de ideas falsas o principios equivocados, que tal vez establecerían una funesta lucha de opiniones y doctrinas...”
Estas declaraciones, sumadas a otros principios de la Constitución, constituyen un antecedente de las políticas educativas adoptadas, por lo menos teóricamente, en muchos países latinoamericanos a partir de entonces. Entre estas ideas estaban las de la libertad de opinar y publicar, la supresión de castigos físicos. Con respecto a los indios hubo posiciones que los consideraban propensos al ocio, poco inteligentes, oscuros, etc. argumentos que fueron refutados por el diputado por Buenos Aires Francisco López Lisperguer. Estas diferentes posiciones muestran las contradicciones del modelo implícito en la propuesta liberal que suponía la conservación del imperio.
Glosario
Henríquez, Camilo. (a veces escrito Enríquez). (1769-1825). Sacerdote, político y prócer, a través de sus escritos en la Aurora de Chile difundió las ideas independentistas Marca profundamente la historia de Chile. y los principios en los que debería fundarse la nueva nación. Se lo denominó “fraile de la buena muerte” ya que profesó en la orden de ese nombre, por atender a los moribundos pobres. Redactó el “catecismo político cristiano”. Tras el desastre de Rancagua en 1814, emigró a Mendoza y llega a Buenos Aires. Colaboró en “La gaceta de Buenos Aires” y en “El censor”, publicados por el cabildo. O’Higgins lo invita a regresar a Chile, cuando la situación mejora. Figura: Cuadro del prócer, (tomado de Wikipedia) Ampliar en: http://www.auroradechile.cl/newtenberg/681/propertyvalue-2308.html; Weinberg (cap IV, 92)
Catecismo patriótico. Escrito en formato de preguntas y respuestas, como en los catecismos religiosos, aunque no siempre tan breves. El mismo puede encontrarse completo en formato digital: http://www.auroradechile.cl/newtenberg/681/article-2379.html

Colegio de San Carlos: Ver Colegio Nacional
Colegio Nacional de Buenos Aires. Instalado en la ‘Manzana de las Luces’, entre las actuales calles Bolívar, Moreno, Perú y Alsina, donde funcionaran instituciones educativas históricas desde la época colonial. En el siglo XVII se instalaron los jesuitas con el propósito de atender la educación infantil. Expulsados en el siglo siguiente (1767), el Virrey Vértiz fundó el Real Colegio de San Carlos, donde estudiaron Saavedra. Moreno, Rivadavia, Dorrego, Pueyrredón y otros. El mismo Pueyrredón creó más tarde el Colegio Unión del Sud, y Rivadavia el Colegio de Ciencias Morales, donde estudiaron Echeverría y Alberdi (quien luego escribiría críticamente acerca de la enseñanza de la moral en la escuela). Sarmiento perdió el sorteo del ingreso. Rosas aranceló la institución. Hacia 1863, Mitre crea en el mismo lugar el Colegio Nacional, siendo uno de sus primeros alumnos Miguel Cané, quien cuenta sus anécdotas en ‘Juvenilia’. Puede ampliarse en:
http://es.wikipedia.org/wiki/Colegio_Nacional_de_Buenos_Aires

Gazeta de Bs As. (Gaceta) El 7 de junio de 1810 Mariano Moreno fundó la "Gazeta de Buenos Ayres", primer periódico de la etapa independentista argentina. La Primera Junta indicó por decreto su fundación por ser necesario anunciar al público los actos oficiales y las noticias exteriores y locales. Sus primeros redactores fueron Mariano Moreno, Manuel Belgrano y Juan José Castelli. En el siglo XX fue establecido el 7 de junio como Día del Periodista por el Primer Congreso Nacional de Periodistas celebrado en Córdoba, en recuerdo del primer medio de prensa con ideas patrióticas. Publicada desde 1810 a 1821. Puede verse facsímil y links relacionados en el sitio del ministerio de educación:
http://www.me.gov.ar/efeme/7dejunio/enlaces.html
Lancaster, Método lancasteriano, Bell-Lancaster. Se desarrolla en otros archivos
López Lisperguer, Francisco. Se encuentran muy pocos datos sobnre este prócer en Internet.

[1] Colegio de San Carlos